En esta tercera entrega le doy continuación a esta serie que, como no dije antes, no había pensado escribirla como tal, pues creí que con un solo artículo bastaría; pero se ha tornado muy interesante, y se ha ido alimentando con material que recibo por diversas vías, de parte de personas que se han autocalificado como «asiduos» seguidores de este trabajo de divulgación periodística, lo cual me agrada y me honra.
La intención es que, quienes hayan asistido al taller que les he mencionado varias veces, puedan repasar lo que vieron y ver otros casos que no fueron tratados. De igual forma, si se lo proponen, los que no asistieron, también puedan sacarle provecho. Encontrarán palabras, frases y expresiones que, aunque no son del reporterismo de sucesos, aparecen muy frecuentemente en varias fuentes.
Frases como «la Alcaldía Municipal del Municipio» y «el Concejo Municipal del Municipio», son frecuentes en la fuente de comunidad; en tanto que «embajada extranjera» y «paises extranjeros», que son de la fuente política, han resurgido luego de lo ocurrido en Venezuela el 3 de enero del presente año.
Es prudente advertir que las alcaldías y los concejos, por lo menos en Venezuela, son municipales, por lo que, si alguien dice «alcaldía municipal del municipio» o «concejo municipal del municipio», incurre en una sonora redundancia. Deben tener presente que concejo cuando es el municipal, se escribe con «c». Si ese no es el caso, entonces será consejo. ¡Lo que sí es importantísimo, es que tomen el consejo!
No hay, desde el punto de vista de las naciones, una embajada que no sea extranjera, ni un país que no lo sea, con relación a otro. Son frases redundantes que aparecen casi a diario en la fuente de política, y por eso no quise que pasaran inadvertidas.
«El sujeto huyo siendo detenido…» es una expresión que usa la mayoría de los redactores de sucesos en Venezuela, sin darse cuenta de que hay algo impropio. En esta frase, la forma de gerundio (siendo) está mal utilizada, pues según las reglas, debe haber simultaneidad o posteridad casi inmediata con el verbo principal, que en este caso es «huyó». No es posible, por lo menos en la vida real, que en el mismo momento en que huyó, el sujeto haya sido detenido. Lo correcto, lo decente y adecuado es: «El sujeto huyó y posteriormente fue detenido».
Otra muy frecuente en el lenguaje de los actos protocolares, es «con motivo a». Por eso se lee y se oye que: «Con motivo a (o por motivo a) la celebración de los doscientos quince años de la independencia de Venezuela…». Los maestros de maestros de ceremonia o aquellos que se creen que lo son, no han podido darse cuenta de que lo correcto es con motivo de: «Con motivo de cumplirse un nuevo aniversario de la declaración de la Independencia de Venezuela…».
Sobre la palabra experticia, de la que he escrito muchas veces, y que tampoco es del reporterismo de sucesos, he dicho, con base en el significado que aparece en los registros lexicales, que no es sinónimo de experiencia, como la mayoría de los periodistas de Venezuela cree.
Experticia es una prueba pericial que se aplica en la criminología o en otras áreas, para resolución de problemas, cumplimiento de deberes, con la finalidad de determinar responsabilidades, por lo que nada tiene que ver con que alguien tenga una larga trayectoria en un oficio y que además se destaque.
¡Esa no es experticia; esa es experiencia. Como sinónimo de experiencia están: práctica, pericia, maestría, destreza, veteranía, bagaje y vivencia.
Y es que lo de experticia está pegado, dado que el jueves 12 de marzo del corriente, una comunicadora social (con experiencia, no con experticia), en una entrevista que le hacía al presidente de Apucv (Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela) a través de un importante canal de televisión de este país, dijo: «…desde su experticia en materia económica…». No tengo dudas de que su intención fue pedirle al entrevistado que, con base es sus conocimientos, diera una explicación sobre la situación de los docentes de la máxima casa de estudios de Venezuela, que es la misma de todos los educadores de esta nación; solo que no usó el término adecuado.
Antes, el 2 de febrero del presente año, otro periodista del mismo canal y en el mismo espacio, incurrió en la misma impropiedad, lo cual evidencia que es una mala costumbre que está bastante arraigada, ante lo cual hay que insistir en función de recalcar que experticia no es sinónimo de experiencia.
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