A, ha, ah, haz y has

En cada entrega de este trabajo de divulgación periodística procuro mostrar situaciones cotidianas, ilustradas con ejemplos prácticos que permitan la captación del mensaje. En muchas ocasiones los textos han surgido de sugerencias y de comentarios que recibo de manera regular por diversas vías, generalmente de parte de personas cuya ocupación habitual es la redacción, como periodistas, abogados y publicistas, amén de otras a las que les apasiona el tema gramatical, y en tal sentido, siempre se preocupan por disipar sus dudas.

Otra fuente de la que se nutre esta publicación, son los medios de comunicación, en especial las redes sociales, que si bien es cierto son utilísimas, se debe tener cuidado al usarlas, pues el efecto pudiera ser igualmente provechoso que dañino.

La alta frecuencia con la que aparecen impropiedades, tanto en Facebook, Twitter, como en otros medios, es lo que ha hecho que de cuando en cuando vuelva sobre un tema que ya ha sido abordado en varias oportunidades. Cuando ese ha sido el caso, he tratado de darle un enfoque diferente, pero siempre con la finalidad de reforzar lo ofrecido antes, y de enderezar los entuertos que aún pudieran quedar. Esa es la razón de ser de esta publicación semanal.

Sobre el uso de «a», «ha», «ah», «haz» y «has» he escrito mucho, y lo haré cuantas veces me sea posible. Es un asunto que, aunque sencillo de digerir, se ha convertido en el verdugo de muchos de los que utilizan la escritura como herramienta básica de trabajo, que se preocupan por escribir bien y hablar de mejor manera.

El alcalde de Guanarito, Valmore Betancourt, hace pocos días me planteó sus dudas respeto de «a» y «ha». Le di una breve explicación del asunto, y hoy la ampliaré, para satisfacer la inquietud, no solo del mencionado gobernante municipal, sino de todo aquel que no tenga claro el asunto.

Para los que leen este medio y siguen esta publicación, tanto en Venezuela como fuera de ella, es menester informarles que Guanarito es un municipio de la zona sur del estado Portuguesa. Es el de mayor extensión territorial, y entre sus otras características, destaca la feracidad de su suelo, lo que le ha conferido el privilegio de ser uno de los municipios que de manera porcentual más aporta a la alimentación de los venezolanos, en cereales y ganado bovino.

Cuando se desee saber si se escribe «a», «ha» o «ah», debe tenerse presente que la primera es una preposición que tiene varios usos: «Voy a acostarme, porque mañana salgo temprano de viaje»; «Creo que no se atreva a regresar»; «Qué vamos a hacer»; «¡Como te atreves a decir semejante disparate!».

«Ha» es la forma de tercera persona del singular del verbo haber, que se usa generalmente en formas compuestas, también en perífrasis: «Ha sido muy difícil convencerlo»; «¡…ha de ser muy grande ese espanto del Silbón, pa´ que ustedes los llaneros le tengan tanto miedo!».

«Ah» es una interjección que denota asombro u otras emociones: «¡Ah, ya entiendo»; «¡Ah, sí!».

De la misma familia son «haz» y «has», igualmente preocupantes para muchos redactores. La solución a este caso se podrá encontrar si se toma en cuenta que haz es una forma del verbo hacer, en tanto que has es de haber: «Haz lo que quieras, poco me importa», «Haz tu trabajo y deja que los demás hagan el suyo»; «Has comido demasiado»; «Has de mejorar tu desempeño para poder ganar la carrera».

También a veces aparece as para usurpar la función de sus homófonas. Es un sustantivo que se usa para nombrar a una persona que sobresale en una actividad: «Jhonny Cecotto fue el as del motociclismo internacional en los años setenta»; «Me tocó el as de copas»; «El acusado tiene un as bajo la manga para mostrar su inocencia».

Una de las maneras que recomiendo y que no es infalible, para saber cuándo usar a y cuándo ha, es identificar la palabra que está delante del sonido que se representa con esas formas.

Si es un verbo en infinitivo, es decir no conjugado, se emplea a: «Voy a escribir sobre el folclore de Portuguesa», «Mañana no voy a estar en casa», «Ahora voy a descansar».

Si es una palabra terminada en «ado» o en «ido», deberá usarse «ha»: «Toda la mañana ha estado preocupado»; «Ha sido imposible que lo atiendan».

¿Has entendido? ¡Entonces, haz la tarea de difundir el mensaje, para que los demás también aprendan!

Únase a más de 1100 personas que apoyan nuestro periódico

Podrás comentar, enviar sugerencias y además podrás acceder de forma gratuita a eBooks, póster y contenidos exclusivos de nuestros colaboradores.

David Figueroa Díaz (Araure, Venezuela, 1964) se inició en el periodismo de opinión a los 17 años de edad, y más tarde se convirtió en un estudioso del lenguaje oral y escrito. Mantuvo una publicación semanal por más de veinte años en el diario Última Hora de Acarigua-Araure, estado Portuguesa, y a partir de 2018 en El Impulso de Barquisimeto, dedicada al análisis y corrección de los errores más frecuentes en los medios de comunicación y en el habla cotidiana. Es licenciado en Comunicación Social (Cum Laude) por la Universidad Católica Cecilio Acosta (Unica) de Maracaibo; docente universitario, director de Comunicación e Información de la Alcaldía del municipio Guanarito. Es corredactor del Manual de Estilo de los Periodistas de la Dirección de Medios Públicos del Gobierno de Portuguesa; facilitador de talleres de ortografía y redacción periodística para medios impresos y digitales; miembro del Colegio Nacional de Periodistas seccional Portuguesa (CNP) y de la Asociación de Locutores y Operadores de Radio (Aloer).

1 COMENTARIO

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.