Abreviaturas, siglas y acrónimos [1]

El tema de hoy es producto de la preocupación de varios ciudadanos, muchos de los cuales están vinculados a la educación, al periodismo y a la actividad publicitaria. Me han pedido que vuelva a hablar de este asunto pues, aunque es muy atractivo y de uso frecuente, siempre genera dudas e impropiedades.

No es muy sencillo, y por tal razón trataré de explicarlo de la mejor manera, en aras de ofrecerles a los lectores y a mis queridos amigos una guía que les permita familiarizarse con el empleo adecuado, con la salvedad de que no es un tratado, sino una orientación para adquirir relativa facilidad en el uso, con base en los criterios de la Real Academia Española y en los de algunos autores que ofrecen una explicación fácil de captar.

Las confusiones quizás se deban a que existen muchos puntos de vista que, lejos de aclarar, oscurecen, lo cual ha dado pie para que de manera muy frecuente aparezcan impropiedades, cuyos autores son personas que se dedican a escribir de manera habitual, bien en el ámbito profesional, como en publicaciones personales, y eso es lo lamentable y cuestionable.

Las redes sociales están plagadas de casos de mal uso, y por eso no estaría demás dar un repaso, sin pretensiones de dictar cátedra, toda vez que, como lo dije en el párrafo anterior, no es muy sencillo; pero por muy complicado que pudiera ser, si se le presta la debida atención, podrá manejarse con relativa facilidad. Una vez más les aclaro que no soy catedrático de la lengua española, sino un periodista que se ha preocupado por usarla de mejor manera, convencido de que nunca se termina de aprender.

Abreviaturas

La mayoría de los conceptos coinciden en que «una abreviatura es la representación gráfica reducida de una palabra mediante la supresión de letras finales o centrales, y que suele cerrarse con un punto».

Como habrán podido notar, la definición es sumamente clara. La situación se complica en el momento en que el usuario duda en cuanto a la forma en que debe usarlas. A ello se aúna el abuso en el que incurren muchos redactores que, so pretexto de dinamismo y modernidad, contribuyen a que la cosa se convierta en un «arroz con mango», como se dice en Venezuela.

No se necesita ser individuo de número de la RAE para saber qué significan, por ejemplo: Sr., Sra., Dr., Dra., Ud., Uds., etc. Son formas muy comunes sobre las que no debería haber ninguna duda, respecto de su escritura y significado. Son abreviaturas, sin más ni más.

Siglas

Se le denomina sigla a una palabra formada por el «conjunto de letras iniciales de una expresión compleja, para referirse a empresas, instituciones y organismos internacionales, entre otros.

No tienen plural y adoptan el género del núcleo de la expresión principal: la ONU (la Organización de las Naciones Unidas). BM, FMI, UE, PBI, se leerán: Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Unión Europea y Producto Interno Bruto, respectivamente.

Acrónimos

Se le llama acrónimo a un tipo de sigla que se pronuncia como una palabra formada por elementos de dos o más palabras. En Venezuela, entre los más conocidos están Cadafe, Ince, Minfra, Cantv y otros que han ido desapareciendo, pero que en el pasado reciente formaron parte del quehacer periodístico institucional.

En muchos casos los redactores habituales dudan sobre si deben escribirse con todas sus letras en mayúscula o solamente la inicial.

En cuanto a eso último hay muchos criterios encontrados, de lo cual no voy a hablar en esta entrega, pues eso será materia para la venidera semana, cuando ampliaré los conceptos de abreviaturas, siglas y acrónimos; les mostraré algunas reglas de uso, al tiempo que les expondré mi opinión, pues estimo que hay una serie de elementos que no permiten que los redactores y el común de los lectores digieran el asunto sin indigestarse.

Estimo que la Real Academia Española debería simplificarlo.

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David Figueroa Díaz (Araure, Venezuela, 1964) se inició en el periodismo de opinión a los 17 años de edad, y más tarde se convirtió en un estudioso del lenguaje oral y escrito. Mantuvo una publicación semanal por más de veinte años en el diario Última Hora de Acarigua-Araure, estado Portuguesa, y a partir de 2018 en El Impulso de Barquisimeto, dedicada al análisis y corrección de los errores más frecuentes en los medios de comunicación y en el habla cotidiana. Es licenciado en Comunicación Social (Cum Laude) por la Universidad Católica Cecilio Acosta (Unica) de Maracaibo; docente universitario, director de Comunicación e Información de la Alcaldía del municipio Guanarito. Es corredactor del Manual de Estilo de los Periodistas de la Dirección de Medios Públicos del Gobierno de Portuguesa; facilitador de talleres de ortografía y redacción periodística para medios impresos y digitales; miembro del Colegio Nacional de Periodistas seccional Portuguesa (CNP) y de la Asociación de Locutores y Operadores de Radio (Aloer).

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