Asturias es España, lo demás tierra conquistada

Asturias, la tierra del norte cantábrico es más que una geografía montañosa y quebradas cayendo en caletas al mar, es más que puertos de pescadores, minas y playas; más que leyenda e historia, que fabada y sidra. Asturias es España.

Y quien ama a España, como los latinoamericanos que estudiamos como modelo lo hispano, sentimos ese espíritu español, entre la bruma y el viento del camino montañoso, el mar intenso y la fragancia del bosque.

Son muchas Asturias que en empiezan en Covadonga, corriendo el siglo VIII.

Es un punto trascendente en la historia y en el corazón de los españoles, porque es la cuna de Asturias y el nacimiento de la unidad nacional, que se va consolidando con la definitiva expulsión de los árabes, cerca de 1492, año del descubrimiento de América.

Hacia Covadonga vamos, una mañana fría pero de cielo claro y contundente como son los asturianos.

Covadonga , es una cueva larga y húmeda,  donde Pelayo, un líder popular denominado rey, decide el destino de su pueblo en una batalla también contundente, contra los árabes que habían conquistado toda España y querían  afirmar su poder.

La Batalla aconteció en el año, quizás, de 722; entre desfiladeros y escaramuzas, los árabes fueron diezmados y Pelayo y su gente levantaron la Cruz, la famosa Cruz de la Victoria, que se conserva en la Catedral de Oviedo. El ejército musulmán quedó derrotado y con ello  se mermó la expansión.

Adriana Bianco Basílica de Covadonga
Adriana Bianco Basílica de Covadonga

Llegamos a Covadonga, desde lejos se ve la Basílica construida en el Siglo XIX.

En la oficina de Turismo me dan toda clase de explicaciones y folletería, amables me muestran dónde está la cueva, dónde está el santuario de la Virgen de Covadonga o La Santina, como la llaman popularmente, donde también está el sepulcro de Pelayo.

Debajo de la Cueva está la fuente de los siete caños, con hilos de agua que evocan la canción asturiana:

«La virgen de Covadonga tiene una fuente muy clara,
la niña que de ella beba dentro del año se casa».

Observo un gran parque, bautizado el parque del Príncipe, con caminos entre arboledas.  Un Museo completa la información con documentos, mapas y objetos, sigue un edificio amplio con torre, es la Colegiata. Y se impone el gran Hotel Pelayo que ha albergado a los príncipes, reyes actuales, ministros, cantantes y personalidades que llegan a este especial paraje. En 1989, el papa Juan Pablo II visita España y llega a Covadonga donde pasa la noche.

Adriana Bianco tumba de Don Pelayo

Adriana Bianco Estatua de Don Pelayo
Adriana Bianco: Estatua de Don Pelayo. Arriba su tumba en una gruta de Altamira

Caminando hacia la Basílica, vemos el monumento al Rey Pelayo, escultura realizada en 1965. Siguiendo el sendero llegamos a la Basílica que fue construida en 1877 e inaugurada en 1901, en un estilo neo-románico, en piedra rosácea, extraída  de las montañas de la región.

Un sacerdote, que prefiere no ser identificado, me explica que Covadonga designa una cueva y una batalla, pero que el nombre Covadonga es anterior a los hechos históricos.

Según la leyenda hubo una imagen traída por ermitaños que habitaban la cueva, posiblemente la imagen de la Virgen María. Otra vertiente investigativa considera que fue el propio Pelayo quien llevaba la imagen consigo ante la difícil gesta que lo esperaba.

Sea como sea, el lugar no sólo es histórico, es también santuario y lugar de peregrinación. Al entrar en la cueva vemos su largura y en el fondo la Imagen de la Virgen. Las tallas fueron siempre populares, la Virgen, serena, en su pequeño altar. A pocos pasos, cavado en la roca se encuentra el féretro del que fue el primer rey de Asturias,

Qué significa entonces, Covadonga con ojos actuales para un latinoamericano.

Son muchas las respuestas.

Por una parte, Covadonga sintetiza la rica geografía asturiana, montañas, ríos, glaciares, los Picos de Europa, bosques que guardan hadas y gnomos, forestas que bajan al mar, a las playas.

Es fundamentalmente lugar religioso y lugar histórico por la famosa contienda que desencadena en todo el territorio ibérico un afán de independencia, por eso se habla del comienzo de la reconquista de España. Aunque había habido brotes anteriores, este hecho fue determinante.

Pero no fue solo recuperar la tierra, sino recuperar  el valor y la unidad.

Es el comienzo de una sociedad nueva  que ve en la unión el sentido de nación.

Por otra parte, es la afirmación de la monarquía asturiana, cuya línea va a continuar hasta nuestros días. Pelayo decide instalar en Cangas de Onís su corte y durante 57 años será la capital del reino Astur.

Covadonga, además, es una alerta a Europa, recordemos que Carlos Martel, diez años más tarde vence en la batalla de Poitiers a los moros y afirma la decisión  de Europa de apoyarse en sus conceptos humanísticos y medievales, de afirmarse  en el  mundo occidental y cristiano con sus valores y su tradición.

Covadonga es también nuestra historia, no solo de los asturianos, de los españoles, sino también la de los hispanoamericanos porque es la historia de la Hispanidad.

Lo céltico y lo latino, lo romano y lo ibérico.

En Covadonga, late  la esencia de lo Hispánico,

Late el  nacer de una gran nación:

España.

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2 Comentarios

  1. No pensaba que en este Boletín se escribiera un artículo con tantas simplezas históricas. En cuatro palabras la “artículista” ha resumido toda la historia de españa desde los íberos (o antes incluso) hasta hoy, y cómo se ha formado la psique de las gentes. Si viviera don Benito Peréz Galdós cuanto tendría que agradecerle a la letraferida.

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