El Festival Différent 6 se despide con cine y música en París

El Festival Différent 6 concluyó en París coincidiendo con la fiesta de la música, que se ha celebrado durante toda la noche del 21 de junio en las calles, plazas y bares de esta capital. Cerrando su programación se proyectó “Zuloak” de Fermín Muguruza, o cuando un músico filma el mundillo del rock femenino en el país vasco.

Javier Baladia, Victoria Bermejo y Mireia Ros en Different 6
Javier Baladia, Victoria Bermejo y Mireia Ros en Different 6

Un concierto sorpresa con participación de numerosos invitados –entre ellos Javier Baladía cantautor y protagonista de una de las películas proyectadas durante el festival- cerró esta sexta edición de Diferente, con degustación de productos españoles, para celebrar la llegada del verano en el cine Chaplin Saint Lambert de esta capital.

De la abundante programación de Différent 6 destacaré en esta reseña dos documentales: “Con la pata quebrada” película de montaje sobre la imágen de la mujer en el cine español, realizado por el crítico de cine Diego Galán y “Barcelona, abans que el temps ho sborri” documental de creación dirigido por la actriz y cineasta Mireaia Ros, en donde se evoca la historia de la alta burguesía catalana, a través de la mirada de uno de sus descendientes, el escritor publicista, músico y cantautor Javier Baladía. Película que tiene ya distribuidor en Francia.

«Barcelona, abans que le temps ho esborri”

Barcelona-abans«Barcelona, antes de que el tiempo lo borre» es un brillante documental de creación de la actriz y cineasta catalana Mireia Ros. Tras una brillante y prolífica carrera de actriz en cine, teatro y televisión, desde fines de los años setenta con títulos como “Alicia en la España de las maravillas”, hasta “Hay que zurrar a los pobres”, “Las manos vacías” o mas recientemente “Rec”, Mireia Ros pasó en 1997 del otro lado de la cámara al escribir el guión y dirigir su ópera prima “Los moños”, protagonizada por Julieta Serrano.

Autora también de documentales y series de televisión, Mireia Ros firmó en 2006 su segundo largometraje de ficción, “El triunfo”, interpretado por Juan Diego y Angela Molina. Un guión de Mireia Ros adaptación de una novela de una novela de Francisco Casavella.

Con “Barcelona, antes de que el tiempo lo borre” firma ahora su tercer largometraje. Un documental de creación basado en la novela de Javier Baladia. Recuerdos muy personales sobre una época de esplendor , de bohemia y decadencia de la alta burguesia catalana, de la que es descendiente su autor.

Con Javier Baladia y Victoria Bermejo como coguionistas, Mireia Ros se lanzó en la escritura de este guión cinematográfico bordado a mano a partir de imágenes de archivo de la época, de videos y fotografías familiares y con recursos de puesta en escena muy originales para reconstruir la historia de esa adinerada familia catalana, a través de la mirada subjetiva del propio autor, que es el narrador enfrentado a sus recuerdos, con una mirada al mismo tiempo crítica y nostálgica.

La historia de la familia Baladía, como la de la familia Llorach, la otra rama familiar de la que desciende Javier, son relatadas a través de algunos personajes, femeninos y masculinos, emblemáticos de su época, en los que podemos ver lo que hubiera podido ser el casting de una magnífico melodrama entorno a esa saga familiar. Desde la tia Ramona dama de hierro y empresaria catalana que dirigia todo un imperio, hasta su hijo Javier “el padrino” y su esposa Teresa, con la que llegó el escándalo, odiada por Ramona y cuya belleza y elegancia inspiró a Eugenio d’Ors el personaje literario de “La ben plantada”.

A través de la evocación de esas mujeres libres y emprendedoras y de esos hombres ingenieros, inventores y arquitectos de esa alta burguesía enriquecida con el dinero de las colonias en América y de la industria textil en Cataluña, -dicho de paso explotando a los obreros como esclavos- asistimos en realidad a un recorrido que muestra con gran economía de medios, cual ha sido la evolución de esa burguesia industrial, que fue el motor en la construcción de la Barcelona moderna, con el noucentismo y las obras arquitecturales magníficas, de Antoni Gaudi, que constituyen hoy el patrimonio turistico de Barcelona.

Una Barcelona que emergía entre dos exposiciones universales, la de 1888 y la de 1929. Una Barcelona industrial que vivia al diapasón de la vida parisina y europea y a menudo como vanguardia de esa floreciente Europa industrial. La belle époque catalana de los años veinte o las aventuras de Gip, el hijo derrochador y su decadente vida en Cadaqués, son elementos que parecen propios de una ficción, y que se apoyan en la sólida documentación del autor.

Del encuentro de esa aristocracia catalana con una burguesia de nuevos ricos de origén campesino, que constituyen las dos ramas de los Baladia y los Llorach, hasta el sometimiento de esa misma burguesía al fascismo vencedor de la guerra civil española, el relato deja constancia de esa evolución y advierte de sus peligros.

Antes de que el tiempo lo borre, la película de Mireia Ross construye memoria colectiva sobre esa burguesia emprendedora de principios del siglo XX, con imágenes inéditas, una burguesia que se sometió al fascismo en 1939 y que hoy en día sigue sometida como diria Mireia Ros ya no a la dictadura franquista sino a la dictadura de los mercados internacionales.

Artista comprometida con su época, Mireia Ros provocó gran revuelo el año pasado, al posar desnuda contra la crisis. Con tres billetes de 500 euros como único atuendo indumentario. La actriz catalana denunció así el escándalo y la estafa que representa la actual crisis económica. Una actitud valiente que, como su película sobre la burguesía catalana, constituye un llamado a la reflexión, en esta época nuestra en donde la especulación financiera ha abandonado ese espíritu emprendedor de aquella burguesia naciente.

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«Con la pata quebrada»

“Con la pata quebrada” de Diego Galán, fue presentada este año en el marco de Cine clásico en el Festival de Cannes 2013. El muy misógino refrán español “La mujer honrada en casa y con la pata quebrada”, ha inspirado el título de este documental de montaje en el que Diego Galán recoge nada menos que 180 fragmentos de diferentes películas de la historia del cine español, para mostrar la imagen que de la mujer y de su condición en nuestra sociedad se refleja en el celuloide..

Diego Galán, exdirector del Festival de San Sebastián, y autor de varios documentales para la televisión, afirma que al hacer “Con la pata quebrada” se planteó mostrar como la mujer ha sido reflejada en el cine español, pero sin pretender alcanzar una visión exaustiva de la historia de nuestro cine nacional, trabajo que ya hizo en 1977 con su documental “Memorias del cine español”.

Esa es precisamente la única reserva que me sugiere este entretenido montaje, su caracter no exaustivo, impide ver los matices y diferencias entre aquel cine acartonado franquista y un nuevo cine español que a pesar de la censura intentaba dar otra imágen de nuestra sociedad. El ejercicio de Diego Galán se centra en cambio en un montaje cuyo logrado propósito es resultar lúdico y divertido.

La voz en off de un narrador va explicando de forma cronológica como a partir de los años treinta el cine de la República daba una imágen de la mujer española liberada y trabajadora, un periodo de buen ejercicio de la libertad sexual en nuestro país, que se vio quebrado con la guerra civil y el triunfo de la dictadura franquista.

Las imágenes de películas de ese corto periodo republicano contrastan así con el cine franquista de los años cuarenta y cincuenta, la mujer española es reflejada en la pantalla como honrada madre de familia, patriota, falangista, heroína, monja o santa, mientras que las rojas, las putas, las solteronas, las malas, las mantenidas o las extranjeras por las que siempre llega el pecado y el escándalo componen la otra cara de ese mundo maniqueo y fascista de una España negra, nacida de las cenizas de la guerra civil.

La violencia contra la mujer es reflejada también en esta antología de imágenes del cine español, pero siempre con buen sentido del humor y del contraste, con idas y venidas entre el pasado y el presente, y con un relato que nos lleva hasta los sesenta, el tardofranquismo, el destape de los años 70, la llegada de la democracía y la movida ulterior con el cine de Pedro Almodovar, en donde las monjas ya no son heroínas sino heroinómanas.

Enlaces:
Différent 6: otro cine español en París

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Periodista profesional en Francia desde 1976. Miembro del Sindicato Francés de la crítica de cine y de FIPRESCI, he cubierto desde 1979 sin interrupción los festivales de Cannes y de San Sebastián, así como otros festivales internacionales. En San Sebastián presento desde 2008, los “Desayunos horizontes” en la sección Horizontes Latinos.

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