Kohlhaas: el acierto de saber contar una historia

La obra de Von Kleist Kohlhaas ha sido adaptada por Marco BallianiRemo Rostagno para ser narrada por una sola voz a modo de monólogo teatral o relato corto con un narrador omnisciente.

Ricardo Rigamionti en kohlhaas
Ricardo Rigamionti en kohlhaas

Recuerda mucho esta historia de tintes medievales pasados por el romanticismo más autoexigente y puro, a una de aquellas historias tan queridas por los romances de ciego que se narraban por los pueblos y plazas de España y que tanto gustaron más tarde a los creadores de la generación del 27 como modo de expandir el teatro.

En ellas un ciego (o alguien tapado con gafas que fingía serlo: todo vale para ganarse la vida) narraba para las gentes sencillas, ayudándose de una pizarra o cartel, una historia compleja, generalmente sangrienta pero edificante, poblada de personajes variados que se dividían entre buenos y malos, pícaros o santos, mimando sus voces y gestos hasta hacer estremecer a un público ansioso de oír lo mismo una y otra vez.

Al  ser el tema preferido por el teatro de Von Kleist los abusos del poder, ya sabemos que en ella un poderoso se va a burlar de un pobre hombre que llevaba una vida tranquila hasta toparse con él.

Aunque en la obra se habla de intereses y posesiones materiales como sustento de la dignidad humana, el tratamiento que se da a lo espiritual y la importancia de vivir en armonía con lo que nos rodea son destacados sobre cualquier consideración material

Con su sola voz de acento extranjero por todo instrumento, el actor Ricardo Rigamonti entona, en poco más de una hora, un himno contra la injusticia y a favor de la dignidad humana. ¿Hay que salvarse a cualquier precio? No. El vivir en armonía consigo mismo vale mucho más que la propia vida. . Hallazgos como el símil de la aguja con hilo valen ya toda una función dramática.

Ficha técnica

  • Título: Kohlhaas
  • Compañía: Nadadelirios
  • Intérprete: Ricardo Rigamionti.
  • Basado en Michael Kohlhaas de Von Kleist.
  • Traducción: Beatriz Castellary
  • Dirección: María Gómez

Únase a más de 1100 personas que apoyan nuestro periódico

Podrás comentar, enviar sugerencias y además podrás acceder de forma gratuita a eBooks, póster y contenidos exclusivos de nuestros colaboradores.

Doctor en Filología por la Complutense, me licencié en la Universidad de Oviedo, donde profesores como Alarcos, Clavería, Caso o Cachero me marcaron más de lo que entonces pensé. Inolvidables fueron los que antes tuve en el antiguo Instituto Femenino "Juan del Enzina" de León: siempre que cruzo la Plaza de Santo Martino me vuelven los recuerdos. Pero sobre todos ellos está Angelines Herrero, mi maestra de primaria, que se fijó en mí con devoción. Tengo buen oído para los idiomas y para la música, también para la escritura, de ahí que a veces me guíe más por el sonido que por el significado de las palabras. Mi director de tesis fue Álvaro Porto Dapena, a quien debo el sentido del orden que yo pueda tener al estructurar un texto. Escribir me cuesta y me pone en forma, en tanto que leer a los maestros me incita a afilar mi estilo. Me van los clásicos, los románticos y los barrocos. Y de la Edad Media, hasta la Inquisición.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.