Latinoamérica, menos católica, más evangélica y algo laica

Según un informe del Latinobarómetro 2005-2013, el cristianismo evangélico ha crecido en los últimos dieciocho años en Latinoamérica a medida que el catolicismo ha descendido progresivamente.

Latinobarómetro
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El crecimiento económico experimentado en el continente en los últimos años, dice el informe titulado ‘Las religiones en tiempos del papa Francisco’, no ha supuesto una secularización de la sociedad.

El crecimiento económico, señala el informe, del que Protestante Digital se hacía eco el pasado jueves, no produce un impacto directo de secularización como lo hizo en otras regiones del mundo. «De hecho, América Latina permanece creyente”, concluye, pero no sin reconocer el dato positivo para la laicidad de que en Chile y Uruguay «sí hay un proceso de secularización».

En total, el catolicismo ha perdido 13 puntos porcentuales en cuanto a creyentes en todo el continente, pasando de un 80 por ciento de la población en 1995 a un 67 por ciento en 2013. Sigue siendo, por lo tanto, la religión con más seguidores en estos países, aunque en casi todos la tendencia es a la baja.

El descenso de creyentes católicos se produce de forma muy acentuada en países como Nicaragua y Honduras, donde pierde una presencia cercana al 30 por ciento. También hay descensos significativos, del 20 al 15 por ciento, en Costa Rica, Uruguay, Chile, Panamá y Brasil. El descenso es más leve, entre el 13 y el 5 por ciento, en El Salvador, Perú, Colombia, Argentina, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Guatemala y Paraguay. Sólo dos países muestran un aumento de fieles católicos en porcentaje: son República Dominicana (1 por ciento) y México, con un 2 por ciento.

En todos los países excepto República Dominicana y México, hay una pérdida de fieles al catolicismo que sucede al mismo tiempo que se produce un aumento de los evangélicos. “No se puede decir que sean las mismas personas pero sí es un cambio simultáneo, uno disminuye mientras el otro aumenta”, afirma el informe.

El cambiogeneracional apoya el crecimiento evangélico

Además la población evangélica del continente es más joven que la católica. “A menor edad mayor cantidad de evangélicos (…) Estamos entonces frente a un proceso evolutivo donde además de los cambios bruscos en algunos países se está produciendo un cambio intergeneracional, donde disminuyen los católicos al tiempo que aumentan los evangélicos”.

Una de las tendencias que apunta el informe, que recoge estadísticas de los últimos 18 años en el continente, es que se produce “una migración de creencias religiosas, que se manifiesta muy fuertemente en algunos países. Esto implica que el proceso de secularización que trae el desarrollo económico no tiene el mismo impacto en América Latina, que el que ha tenido en otras partes del mundo (por ejemplo en Europa)”.

Así, “los que abandonan el catolicismo no se vuelven necesariamente ateos o agnósticos, sino más bien abrazan otra religión”.

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Fallece en diciembre de 2014, siendo editor adjunto de Periodistas en Español. Periodista, fotógrafo, profesor y consultor de medios. En la profesión desde 1966. Perteneció a las redacciones de 'Gaceta ilustrada', 'Cuadernos para el Diálogo", 'El Periódico" y 'Tiempo'. En 1982 funda FOTO, revista que edita y dirige hasta 2009 (287 números). Fue vocal por el sector de la Fotografía en la Comisión Redactora del Anteproyecto de Ley de Propiedad Intelectual de 1987. Profesor de Fotografía de la Universidad Nebrija (1997-2001). Desde 2000, vinculado a la Escuela Superior de Publicidad. Autor de 'Fotografía Creativa', guía didáctica de un curso en una plataforma 2.0 (282 págs., Maren, Madrid, 2010). Su exposición fotográfica antológica 'Manuel López 1966-2006' va camino de 40 itinerancias por España y América.

1 Comentario

  1. Interesantes datos y estadísticas que yo espero revisar con más calma y más antecedentes inclusive, para mirar más por lo connotativo que lo denotativo del proceso. En Chile, hace 15 años mucha gente no se atrevía a expresar en una encuesta o censo su religión, o irreligión, o ateísmo, si no era católico; y otros por inercia o por los mismos temores, mejor se declaraban católicos aunque fuera por el mero hecho de haber sido bautizados y nada más.
    Las personas ateas, agnósticas, etc., mejor preferían no decir nada, principalmente.
    Si alguien era encuestado y decía que era ateo o que no creía en nada religioso, era bien probable que al encuestador (a) se le cayera el lápiz, o pusiera cara de tremendo asombro de inmediato. Quizás recibiera un sermón directo o velado ahí mismo, el encuestado.
    La presión social por el matrimonio religioso, es un asunto hoy que muy pocas parejas pueden resistir ante las exigencias familiares, etc. Conozco personas que esconden su realidad espiritual agnóstica o atea, en empresas o instituciones donde predominan tendencias religiosas fervorosas, algunos de ellos (as) altos ejecutivos; que no se enteren sus máximos superiores. Otros se retiran mejor de instituciones «mal miradas» desde la visión religiosa, aunque no cambian en su esencia, mantienen apariencias.
    De lo que he leído en la historia de mi país, y de la observación directa, me percato que la característica de funcionalidad de las iglesias evangélicas favorece su crecimiento como en las células. Inclusive cuando al interior de una comunidad surge alguna diferencia compleja, el resultado es que se forma otra comunidad más.
    Me gustaría estudiar la variable chilena de avances legislativos en igualdad de tratamiento para las religiones (donde creo que han dado avances de ir equiparando a las iglesias evangélicas, en el fondo una mayor igualdad con las ventajas existentes para el catolicismo), con lo que indican las estadísticas de adeptos y su evolución.

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