Mujeres de barro

“Mujeres de barro”. Una imagen de este proyecto, el retrato en blanco y negro de una jugadora de rugby manchada de barro le ha valido a la fotógrafa peruana Silvia Navarro llegar a finalista en la VII edición del Premio del Instituto Italo-Latino Americano IILA-Fotografia, «El Retrato», que se exhibirá en el MACRO – Museo d’Arte Contemporanea di Roma
 en el marco de la XIII edición de Fotografia, el Festival Internazionale di Roma 
que podrá verse del 26 de septiembre al 11 de enero de 2015.

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Silvia Navarro, «Mujeres de barro». Finalista del VII Premio ILLA Fotografía 2014

Así cuenta su experiencia la autora en el libro que ha publicado*:

La primera vez que le dije a mi mamá que jugaría al rugby me respondió: «pero ese es un deporte para hombres». De inmediato, me vino la idea a la cabeza de que estaba siendo mal estereotipado. ¿Un deporte para hombres? ¿Qué entendemos por deporte para hombres? La implicación de contacto físico fuerte no significa que le pertenezca a un género. Sin embargo, creemos que es así.

Practicar un deporte como el rugby va más allá de eso, va más allá de las fracturas, los golpes, los arañazos. Es la idea de entregarlo el todo por el todo, sin importar más. Sabiendo que una vez que los tacos pisan el césped después de la línea de fuera, lo importarte es proteger a tu hermana y conseguir la victoria.

Ninguno de los 15 jugadores de un equipo de rugby tiene en sus manos más de un minuto la pelota a lo largo de todo el partido. En los restantes 79 minutos, su función es estar en constante apoyo de los compañeros.

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Silvia Navarro, «Mujeres de barro»

 

Blanco y negro creativo

En su trabajo, la fotógrafa, estudiante y miembro del equipo de rugby en la Facultad de Físicas de la Universidad Complutense de Madrid, se propone desmentir uno de los estereotipos más frecuentes en el medio deportivo, según el cual el rugby y las mujeres son incompatibles. Las caras salpicadas de barro de unas jóvenes jugadoras de rugby son retratadas al finalizar un duro entrenamiento a 10 grados bajo cero, antes de sumergirse en la ducha que desvelará las huellas que este deporte ha dejado sobre sus cuerpos.

La elección del blanco y negro es el gran acierto de partida de la fotógrafa en el planteamiento de su trabajo. El color es siempre más ‘realista’, proclaman los manuales al uso, mientras que el blanco y negro es presentado como más «artístico», calificativo que en ciertos ámbitos se usa no sin cierto desdén.

El color aporta la dimensión del reflejo de la realidad de la vida, bien por una fiel reproducción o mediante la interpretación subjetiva. Tres son las grandes familias de colores: fríos, cálidos y neutros. El blanco y negro y su gama de matices, también es color.  
[…]
Consumada la emancipación de la fotografía del mero pictorialismo, el blanco y negro aporta a la fotografía documental unas posibilidades expresivas inmensas para crear imágenes de un realismo insuperable que la pintura jamás alcanzará, toda vez que la pintura o el dibujo son re-creaciones de la mano del artista, mientras que la fotografía aporta el elemento clave de la veracidad de lo que la imagen representa. La ‘foto bonita’ -pictorialismo- deja paso a la foto directa –realismo fotodocumental-. El color se limita en la inmensa mayoría de los casos, a mostrar lo que hay delante de la cámara; el blanco y negro, por el contrario, sugiere, presenta los elementos de la imagen ‘en crudo’ para que, al leer la foto, le pongamos el ‘asunto’. **

«Cosa de hombres»

A saber la cara que se le quedaría al clérigo anglicano William Webb Ellis (1806-1872) si levantara la cabeza y viera a mujeres no ya sacerdotes, sino obispas en la Iglesia, siendo el poder religioso exclusiva y excluyente “cosa de hombres”. Aunque quizá más mayúscula sorpresa se llevara cuando viese mujeres jugando a un deporte “cosa de hombres” donde los haya como es el rugby, deporte que él inventó en su época de estudiante de Teología en Rugby.

Cambian los tiempos, modernízanse las costumbres y donde ayer las normas –dictadas por hombres– mandaban que la mujer, cubierta con el velo, estuviera callada en la iglesia y que como deporte se limitase a los livianos o directamente cursis propios de su “sexo débil”, hoy la mujer continúa conquistando día a día parcelas de igualdad. En algún país, como es el caso de España, ¡con rango de Ley! ¡Aleluya!   El mito de que la mujer no es ”competitiva” para la práctica de deportes “serios” se cae por su propio peso.

Cierto que por su composición el hombre común es más fuerte que la mujer promedio, incluso cuando su peso sea el mismo. El doble de masa muscular y la mitad de grasa que la mujer pone al hombre en clara situación de ventaja en cuanto a fuerza.

También gana el hombre a la mujer en cuanto a velocidad. La ventaja fisiológica de los hombres sobre las mujeres viene dada porque sus corazones, pulmones y piernas tienden a ser más grandes.

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Silvia Navarro, «Mujeres de barro»

 

Las mujeres, más resistentes

Pero donde la mujer va por delante del hombre es en cuanto a resistencia. Queman más grasas y menos hidratos de carbono, lo cual es muy importante para desarrollar energía. Esto ayuda a las mujeres a situarse por encima de los hombres en las pruebas de ultra resistencia. No es por azar que cada año haya más mujeres cruzando a nado el Canal de la Mancha. También en cuanto a flexibilidad van por delante las mujeres. Las diferencias hormonales y anatómicas hacen que sus músculos sean más flexibles que los de los hombres. Esta mejor flexibilidad ayuda a las gimnastas, buzos y patinadores artísticos mujeres a competir mejor que los hombres.

Un deporte anglicano

Un antiguo dicho británico dice que «el fútbol es un juego de caballeros jugado por villanos y el rugby es un juego de villanos jugado por caballeros». Del rugby tienen que aprender todos los deportes de competición el concepto del “tercer tiempo”: una vez finalizado el partido, los jugadores de los dos equipos, los cuerpos técnicos, el equipo arbitral y los periodistas que cubren la información del partido se reúnen a comentarlo en un ambiente distendido, de camaradería. Todo un deporte anglicano, merecedor de un Bando del Alcalde Tierno.

El ejemplo de Mandela

La imagen del Tercer Tiempo la ilustra a la perfección la figura de Nelson Mandela saltando al campo como jugador número 16*** de la selección de rugby de Sudáfrica en la final de la Copa del Mundo de 1995 contra Nuevas Zelanda en su país.

Su gesto de sumarse a los 15 jugadores del país, en el discurso que recoge la película Invictus resultó determinante en el proceso de reconciliación que impulsara desde la cárcel el propio Madiba, sobrenombre con el que está en la historia el líder del Congreso Nacional Africano.

Lo dicho, el rugby, todo un ejemplo de un juego de caballeros. De caballeros… ¡y damas!

Perdón: de hombres y mujeres.

…………

* Mujeres de barro, Silvia Navarro. 42 páginas, 28 fotografías. 9,90 dólares (tapa blanda), 21,99 dólares (tapa dura con sobrecubierta), 24,99 dólares (tapa dura con sobrecubierta con fotografía impresa).

** Manuel López, Fotografía Creativa I. Guía didáctica de un Curso Completo de Fotografía en una plataforma 2.0. Fondo Social Europeo ⁄ Fundación Tripartita / Ministerio de Trabajo e Inmigración / Vía Formación. Maren Formación, Madrid, 2010, 382 páginas.

*** “Tercer Tiempo: El jugador número 16, Nelson Mandela”.

Publicación compartida con Protestante Digital / Magacín / Leyendo fotos

Manuel López
Fallece en diciembre de 2014, siendo editor adjunto de Periodistas en Español. Periodista, fotógrafo, profesor y consultor de medios. En la profesión desde 1966. Perteneció a las redacciones de 'Gaceta ilustrada', 'Cuadernos para el Diálogo", 'El Periódico" y 'Tiempo'. En 1982 funda FOTO, revista que edita y dirige hasta 2009 (287 números). Fue vocal por el sector de la Fotografía en la Comisión Redactora del Anteproyecto de Ley de Propiedad Intelectual de 1987. Profesor de Fotografía de la Universidad Nebrija (1997-2001). Desde 2000, vinculado a la Escuela Superior de Publicidad. Autor de 'Fotografía Creativa', guía didáctica de un curso en una plataforma 2.0 (282 págs., Maren, Madrid, 2010). Su exposición fotográfica antológica 'Manuel López 1966-2006' va camino de 40 itinerancias por España y América.

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