Los periodistas y funcionarios que permanecen detenidos ilegalmente y están siendo utilizados como “moneda de cambio” por un grupo separatista armado en el este de Ucrania deben ser puestos en libertad de inmediato, insta Amnistía Internacional, señalando que estas personas pueden correr peligro de sufrir tortura y otros malos tratos.

Irma Krat fue capturada el domingo por milicianos prorrusos en la ciudad de Slaviansk
Irma Krat fue capturada el domingo por milicianos prorrusos en la ciudad de Slaviansk

El Kyiv Post ha informado de que al menos 16 personas han sido secuestradas desde la semana pasada en Slaviansk y Horlivka, dos localidades de la región de Donetsk, en el este de Ucrania, bajo el control de un grupo armado prorruso. Tres periodistas extranjeros han sido liberados, pero varios periodistas más y funcionarios permanecen detenidos o en paradero desconocido. Dos hombres que habían sido secuestrados fueron hallados muertos el martes, al parecer con señales de haber sido torturados.

En una conferencia celebrada el 23 de abril, Vyacheslav Ponomarev, el autoproclamado “alcalde del pueblo” de Slaviansk, dijo que algunos de los detenidos permanecían retenidos como “moneda de cambio” y que no tenía intención de dejarlos marchar. Además, acusó al gobierno de Kiev de detener y torturar a sus “camaradas”.

“La detención de periodistas, funcionarios municipales y residentes a manos de un grupo armado en Slaviansk deja bien claro el grado de ilegalidad que se ha alcanzado en zonas del este de Ucrania, y hace temer que los detenidos puedan correr peligro de sufrir tortura y otros malos tratos. El tomar rehenes y utilizarlos como moneda de cambio para obtener una ganancia política es una práctica tan aborrecible como ilegal”, ha manifestado Heather McGill, investigadora de Amnistía Internacional sobre Ucrania.

“El acoso, el secuestro y la detención de periodistas suponen un fuerte golpe a la libertad de expresión, y deben cesar de inmediato. Todo aquel que detenga ilegalmente a periodistas o a otras personas en el este de Ucrania debe garantizar su seguridad y debe ponerlos en libertad de manera inmediata e incondicional.”

El llamamiento de Amnistía Internacional se ha producido mientras las fuerzas armadas ucranianas lanzaban una ofensiva para recuperar el control de Slaviansk el 24 de abril.

La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa también ha expresado su preocupación por los secuestros, y ha pedido la liberación inmediata de los periodistas.

Cadena de secuestros en Slaviansk

En el este de Ucrania se ha producido en los últimos once días una preocupante cadena de secuestros. Los sucesos coinciden con la toma de control, por parte de un grupo armado prorruso, de las comisarías de policía y las oficinas públicas de varias localidades, incluido el edificio del Servicio de Seguridad del Estado (SBU) en Slaviansk. El supuesto líder de ese grupo armado, Vyacheslav Ponomarev, se ha autoproclamado alcalde de Slaviansk.

Según la información publicada en los medios de comunicación, Artem Deynega, residente de Slaviansk, fue secuestrado el 13 de abril por personas no identificadas tras haber sido visto filmando desde un balcón enfrente del edificio del SBU. Tres días después, el periodista ucraniano Serhiy Lefter fue hecho cautivo de manera similar mientras informaba en la ciudad. El paradero de ambos se desconoce.

El 18 de abril, Nelya Shtepa, alcaldesa elegida democráticamente de Slaviansk, desapareció tras intentar reunirse con Vyacheslav Ponomarev. Se cree que permanece en cautiverio tras aparecer el 22 de abril en LifeNews, emisora de televisión de Rusia partidaria del Kremlin.

Mientras tanto, un jefe de policía de Slaviansk, Oleg Prokhorov, está desaparecido desde el 19 de abril. Su paradero se desconoce, y se cree que se encuentra retenido por el grupo armado.

El 20 de abril, Irma Krat, ex líder de las protestas de Euromaidán y directora de la emisora de televisión ucraniana “La verdad oculta”, fue secuestrada tras viajar a Slaviansk para cubrir los recientes sucesos. Su abogado cree que se encuentra recluida en el SBU, que permanece bajo el control del grupo armado prorruso. Ha sido acusada de estar implicada en la presunta tortura y homicidio de un agente de la policía antidisturbios Berkut, ocurrida hace varios meses en el contexto de las protestas en Kiev, pero ella ha negado las acusaciones.

Un día después del secuestro de Irma Krat, el grupo armado prorruso convocó una conferencia de prensa en la que mostró a Irma ante los medios de comunicación nacionales e internacionales. Luego, el grupo impidió a los periodistas marcharse de la conferencia de prensa, y al menos un periodista extranjero fue secuestrado posteriormente.

También el 21 de abril, otros tres periodistas extranjeros fueron detenidos temporalmente por unos hombres armados que mantenían un puesto de control en la ciudad. Los tres –dos italianos y uno bielorruso– fueron liberados más tarde pero, según la información recibida, les confiscaron su equipo.

Tortura y homicidio

En otro sombrío suceso, el 22 de abril se encontraron los cadáveres de dos hombres cerca del río Torets, en Slaviansk. Ambos presentaban señales de tortura.

Uno de ellos ha sido identificado como Volodymyr Rybak, concejal de la localidad de Horlivka perteneciente al partido Batkyvshchyna y secuestrado, según la información disponible, el 17 de abril. Unas imágenes de vídeo grabadas ese día y publicadas en un sitio web informativo local mostraban cómo varios hombres, uno de ellos enmascarado y con ropa de camuflaje, agredían violentamente al concejal. Según el Kyiv Post, el cadáver de Volodymyr Rybak se encontró atado a un saco de arena y con una cuchillada en el estómago. Se cree que aún estaba vivo cuando lo arrojaron al río.

“Este espeluznante y terrible descubrimiento debe servir como señal de alarma para todo el este de Ucrania. Debe llevarse a cabo una investigación independiente, imparcial y exhaustiva sobre estos homicidios, y los responsables deben comparecer ante la justicia”, ha manifestado Heather McGill.

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