Por lo general cuando ocurren eventos, sobre todo si son inesperados, inmediatamente se generan informaciones con las que los medios tratan de describirlos de la mejor manera, en virtud de que el público lector pueda tener una visión clara de lo sucedido.
Comienzan a aparecer palabras y expresiones que entran en el vocabulario y se mantienen hasta que cesa la conmoción. Ha habido casos en los que se han mantenido por largo tiempo, quizás por su sonoridad, por su elocuencia o por la gracia que contienen.
La historia está llena de ejemplos, y citarlos implicaría dedicarles un comentario aparte; pero hay uno que lo recuerdo claramente y voy a mencionarlo.
En 1982 hubo en Venezuela hubo una propagación de la inflación o irritación de la membrana conjuntiva (conjuntivitis) e inmediatamente la sabiduría popular comenzó a llamarla «las malvinas», en alusión al nombre de la isla por la que Argentina y Reino Unido entraron en conflicto para dirimir la propiedad de ese territorio insular en ese año.
Se dijo que los gases y otras sustancias que emanaban de las explosiones fueron la causa de que muchos venezolanos, en los que me incluyo, sintieran la angustiante irritación en la cavidad ocular. Eso no se demostró científicamente; pero sirvió para crear un nombre popular que, poco a poco fue desapareciendo y que quizás ya muchos no recuerdan.
Lo ocurrido la madrugada del pasado sábado 3 de enero 2026 aún no ha producido hasta ahora, que yo sepa, nada distintivo, nada que la creatividad criolla pueda usar para describirlo de manera popular y ponerlo en boga; pero han resurgido palabras y expresiones que se están repitiendo, y es de lo que les hablaré, con la finalidad y el deseo de contribuir a la disipación de las dudas y, por ende, los equívocos.
Han comenzado a aparecer las palabras póstumo, post mortem las frases «secuestro ilegal» y «drones no tripulados».
Ahora bien, alguien podría preguntarse ¿qué tienen de malo póstumo y post mortem? La respuesta sería nada; el meollo del asunto está en el uso, y es eso lo que trataré de explicar. Ambos vocablos aluden al hecho de algo que sucede o sucederá después de la muerte; no obstante lo cual, tienen usos diferentes, y es lo que los redactores deben tener claro para emplearlos adecuadamente.
Cuando a alguna persona que ha fallecido le sea conferida una medalla, un botón, un diploma u otra distinción luego de ser sepultada, la palabra adecuada es póstumo: «En el acto inaugural del venidero torneo de softbol le será rendido un homenaje póstumo a los peloteros fallecidos el año pasado».
En cambio post mortem debe usarse antes de que los restos sean sepultados. Quede claro que los dos aluden al hecho de la muerte; pero se usan en diferentes contextos.
En cuanto a post mortem debo acotar que, escrito como está, es la forma latina (del latín); pero se puede usar la lexicalizada posmortem, como ocurre con posgrado, posmeridiem y con cualquier otro término que tenga parentesco cercano.
Secuestro ilegal
En cuanto a «secuestro ilegal» debo decir que sería lamentable que la malhadada frase comience a arraigarse en el vocabulario del común de las personas. Lo curioso es que ha empezado a aparecer muy frecuentemente en publicaciones de prestigiosos medios nacionales e internacionales, y quizás por eso muchas personas de las que escriben frecuentemente, especialmente aquellas que se hacen llamar influencers, la han tomado como válida y la usan de manera inmisericorde.
Entiéndase que todos los secuestros son arbitrarios, y por tal motivo comportan la comisión de un hecho punible. Los juristas, y aquí le doy crédito a mi amigo abogado Raimond Gutiérrez, señalan que no hay secuestro (como delito) consensuado ni simulado, este último llamado popularmente «autosecuestro», de lo que por ahora no voy a ahondar.
Lo otro que me llamó la atención fue la frase «drones no tripulados», expresada por una periodista que por mucho tiempo fue reportera del canal venezolano Globovisión, y que hoy día trabaja para la cadena Caracol de Colombia, como corresponsal en Caracas.
Al referirse al caso de los drones que recientemente sobrevolaron el área del palacio de Miraflores, hecho que causó pánico y otras sensaciones, dijo, palabras más palabras menos: «…se notó el sobrevuelo de varios drones no tripulados…».
Un dron es un vehículo aéreo, un equipo o dispositivo no tripulado, utilizado para distintos fines. De hecho, esa denominación ha dado pie al acrónimo Vant, que aunque no ha tenido mayor difusión, podrá usarse como sinónimo de dron.
¡Ahí se las dejo!


