El diario estadounidense The Washington Post dedicó una página completa en su ejemplar del domingo 16 de octubre 2022, para exigir la liberación inmediata del periodista Omar Radi, quien cumple una condena de seis años de prisión en Marruecos.
La página tenía un amplio titular que decía: «Las autoridades marroquíes ya no engañan a nadie con su vengativa farsa judicial. Libertad inmediata para Omar Radi».
En la parte inferior de la página están las firmas del Servicio para la Defensa de la Libertad de Prensa de The Washington Post, el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) con sede en Nueva York y Reporteros sin Fronteras (RSF), con sede en París. La página también lucía la etiqueta ‘Libertad para Omar Radi’.
Se destaca que Omar Radi está en prisión debido al desempeño de su trabajo como periodista de investigación. Además, incluía que Radi fue atacado «debido a sus investigaciones sobre la riqueza de la familia real y sus allegados».
Se recuerda que Radi fue condenado, en julio de 2021, a seis años de prisión con cargos falsos, según denunció también tanto Amnistía Internacional como Human Rights Watch (HRW).
«Los periodistas independientes en Marruecos suelen ser acosados», añade el texto, que refleja que cuando lo detuvieron «estaba trabajando en una investigación sobre el uso de las tierras comunes y había recibido amenazas por su trabajo».
La iniciativa exige «la liberación inmediata de Radi, seguiremos luchando sin descanso para que salga de prisión y recupere la libertad, que nunca debió perder», y concluye: «Los periodistas no deben ser detenidos por su búsqueda de la verdad».
Hay que recordar que en junio de 2020, un informe de Amnistía Internacional reveló que las autoridades marroquíes espiaron a Omar Radi utilizando un software espía creado por la empresa israelí NSA Group.
Radi fue trasladado de la prisión Ain Sba de Casablanca donde cumplía condena a la de Tiflet-2, una de las más duras del sistema penitenciario marroquí, a 150 kilómetros de distancia de su domicilio.
Marruecos ocupa el puesto 135 entre 180 países del mundo, en el Índice de Libertad de Prensa, que publica anualmente la ONG Reporteros sin Fronteras.