Desde hace algunos meses, la diplomacia pakistaní mejora su perfil mundial mediante su labor de medicación diplomática entre Irán y los Estados Unidos.
Entretanto, el respeto interno de los derechos humanos por parte de Pakistán sigue siendo muy precario. Mahrang Baloch, médica, activista contra las desapariciones y las ejecuciones extrajudiciales ha sido condenada hace pocos días a cadena perpetua.
Esta mujer de 33 años fundó en 2018 un grupo llamado Baloch Yakjehti Committee (BYC, según sus siglas originales), que tiene como objetivo denunciar las permanentes violaciones de los derechos de las personas en Baluchistán, que es la mayor y la menos poblada de las provincias pakistaníes.
El conflicto de los baluchis (o beluchis) y el régimen de Islamabad se arrastra –incluyendo fases bélicas y revueltas armadas– desde la independencia de Pakistán.
El juicio en el que ha sido condenada Mahrang Baloch ha tenido lugar a puerta cerrada en la prisión de Quetta, capital de la provincia. Ella niega rotundamente haber incitado en una manifestación al linchamiento de un miembro de las fuerzas de seguridad del que fue acusada.
El fundamento de esa acusación es absolutamente dudoso, pero no lo es su aislamiento carcelario. En junio de 2025, llevó a cabo una huelga de hambre contra sus condiciones carcelarias.
Ha denunciado que está en una celda de 20 metros cuadrados, donde apenas cuenta con un camastro y un inodoro. No puede ver la televisión y su posibilidad de hacer ejercicio es casi nula, al mismo tiempo que sufre serias limitaciones de acceso a libros o publicaciones periódicas. https://www.theguardian.com/global-development/2026/apr/01/my-year-in-solitary-confinement-has-not-broken-me-my-peaceful-fight-for-baloch-rights-in-pakistan-goes-on
«Los libros me recuerdan que el mundo existe más allá de estos muros, aunque mi situación de aislamiento me separe del exterior y mantenga el tiempo en suspenso», ha descrito para el diario The Guardian. No respetan su derecho a hacer dos llamadas telefónicas semanales.
Tiene varios parientes desaparecidos y su padre, Abdul Ghaffar Langove, también desapareció en 2009. Dos años después reapareció su cadáver con signos de tortura. Ése es el origen del activismo proderechos humanos de Maharang Baloch. https://www.bbc.com/news/articles/c0ry07x87kvo
Aunque ella nunca ha utilizado ni preconizado la violencia, las autoridades la acusan de no condenar las actividades de grupos baluchis que sí lo hacen. También de ser utilizada por los servicios secretos de la India, gran potencia rival de Pakistán desde la separación e independencia simultánea de ambos países vecinos.
En el trasfondo del conflicto baluchi está siempre también la porosidad de la frontera con Afganistán y sus propios conflictos internos y geopolíticos. Baluchistán no sólo es la mayor y la más pobre de las provincias pakistaníes, es asimismo la más desértica y menos poblada. https://www.google.com/search?client=firefox-b-e&q=baluchist%C3%A1n
Diversas fuentes se refieren a sus riquezas minerales, en un territorio que es la encrucijada de todos los países citados anteriormente y de China, tradicional aliada de los sucesivos gobiernos de Pakistán.
Junto a Mahrang Baloch, y bajo una acusación similar, fue condenado también el militante baluchi Sibghatullah Shahji. La Comisión de los Derechos Humanos de Pakistan (HRCP, según sus siglas en inglés) ha pedido la revisión del caso porque «la política continuada de tratar la defensa de los derechos fundamentales del mismo modo que el extremismo deriva en este tipo de decisiones judiciales unilaterales y sesgadas».

Las sentencias de Quetta condenan la vía del activismo democrático contra los atropellos y abusos de las autoridades. Una portavoz del grupo BYC ha declarado que «silenciar el activismo no violento» contribuye a que la población de aquel territorio se aproxime a los grupos terroristas o insurgentes de Baluchistán. https://www.dw.com/en/balochistan-activists-life-sentence-raises-fear-of-unrest/a-77721686
Mahrang Baloch es una figura señalada entre las personalidades defensoras de los derechos humanos de todo el mundo y ha sido nominada para recibir el premio Nobel de la Paz.



