El Tribunal Supremo de Estados Unidos —nueve jueces vitalicios, con mayoría conservadora de seis a tres— levantó el lunes una de las dos medidas cautelares que frenaban la orden ejecutiva de Trump para restringir el voto por correo antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.

La decisión, no firmada y dividida por líneas ideológicas, suspendió el fallo de la jueza federal Indira Talwani, nombrada por Obama, quien en junio había bloqueado la orden en veintitrés estados y el Distrito de Columbia. El Supremo no juzgó el fondo: consideró que la demanda era prematura.
La orden obliga al Departamento de Seguridad Nacional a remitir a cada estado listas de ciudadanos y exige a los estados enviar sus registros de votantes por correo. Una segunda medida cautelar de Talwani, del 11 de agosto y de alcance nacional, sigue en vigor y bloquea esas normas postales; el Supremo no la tocó. Sonia Sotomayor sostuvo que la sentencia «solo pospone» la resolución de fondo, y Ketanji Brown Jackson acusó a sus colegas de centrarse en un tecnicismo.
Conviene distinguir quién se opone. La demanda la interpusieron veintitrés estados y organizaciones civiles como la League of Women Voters, no el aparato del Partido Demócrata; los comités demócratas litigan aparte, en un caso paralelo en Washington.
Es esa oposición amplia —estados, tribunales, sociedad civil y ahora tres juezas del propio Supremo— la que sostiene, por ahora, el único freno real que queda en pie de cara al 3 de noviembre.
Puede leerse completa en Aquí Madrid: El Supremo abre la puerta a Trump para limitar el voto por correo en noviembre


