Pensilvania registró el martes sus dos primeras muertes por sarampión en 35 años, las primeras del país en todo 2026, un episodio que ha reavivado la controversia sobre las políticas de vacunación impulsadas por el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., a diez semanas de los comicios de mitad de mandato del 3 de noviembre.

Las víctimas, residentes no vacunados del condado de Lancaster, formaban parte de un brote que ya suma 393 casos en veintiocho condados, según el departamento de Salud estatal citado por Axios. A escala nacional se han confirmado 2777 casos en 2026, la cifra más alta en 35 años, mientras la cobertura de la vacuna triple vírica sigue por debajo del umbral de inmunidad de grupo, según datos citados por NBC News.
El gobernador demócrata Josh Shapiro confrontó directamente a Kennedy, en un episodio que combina la oposición partidista formal —Shapiro gobierna un estado disputado de cara a noviembre— con la preocupación independiente de la comunidad médica sobre la seguridad de la vacunación infantil.
El episodio se suma al hilo abierto del Observatorio Trump sobre el plan de vacunación de 90 días de Kennedy y añade a la sanidad pública como frente de desgaste político de cara al seguimiento de la opinión estadounidense.
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