La protección de las personas que permanecen en El Trampolín incorpora una nueva urgencia: el riesgo asociado al contacto con el agua de la playa. El Gobierno ceutí ha solicitado medidas tras unos análisis microbiológicos cuyos resultados ha comunicado a los ministerios de Sanidad y Migraciones, según informó EFE el 2 de octubre.
Las muestras corresponden a los días 23, 25 y 28 de septiembre. De acuerdo con la agencia, que cita fuentes del Ejecutivo local, los análisis detectaron concentraciones de enterococos intestinales y Escherichia coli superiores a los valores establecidos para aguas costeras.
La alerta se refiere a la calidad del agua y a la exposición de quienes permanecen en la zona. No constituye por sí misma un diagnóstico de enfermedad entre esas personas ni demuestra el origen de la contaminación.
Del informe a las medidas de protección
La petición ha sido remitida al Ministerio de Sanidad y al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. En las fuentes consultadas al cierre no se ha localizado una respuesta pública específica ni la confirmación de actuaciones ejecutadas como consecuencia de este informe.
Tampoco se ha accedido al documento analítico íntegro. Sus conclusiones se presentan, por tanto, atribuidas a la información difundida sobre él, sin añadir valores de laboratorio, causas o consecuencias clínicas que no estén documentados.
La crónica del Observatorio Ceuta publicada en Aquí Madrid sitúa esta petición en el seguimiento de los realojos pendientes. La comunicación de una alerta, la adopción de medidas sanitarias y el traslado efectivo a un alojamiento son actuaciones distintas: confirmar una no acredita que las demás hayan concluido.
Los siguientes pasos del seguimiento son conocer la respuesta de las administraciones, los nuevos análisis del agua y las medidas concretas para proteger a quienes siguen en el asentamiento.



