La gama de palabras, frases y expresiones mal empleadas que, aunque no es tan amplia, es significativa y vale la pena comentarla las veces que sea posible, por la alta frecuencia con que se las usa.
Las redes sociales están plagadas de casos de diversa índole: errores ortográficos, semánticos, sintácticos; uso innecesario de extranjerismos y faltas de sindéresis, entre otras.
En reiteradas ocasiones he escrito artículos dedicados a esas impropiedades, para responder inquietudes y para aclarar dudas. Es justo y necesario reconocer que ha habido mejoras sustanciales, dado que, no me sonrojo al decirlo, muchas personas, con este aporte semanal, han mejorado su forma de escribir y de hablar; pero quedan situaciones ante las que se debe insistir.
Por ejemplo, es muy común leer u oír que «la intervención oportuna de los integrantes de la junta directiva surgió el efecto deseado», «soy de los que pienso», «contra más practicas, te sale mejor».
Es muy recurrente el uso de extranjerismos, como cringe, unboxing, weekend, carwash, password, opening y otros que tienen su equivalente en español, que «es el idioma oficial o cooficial en veintiún paises del mundo (que abarcan América, Europa y África), y supera los 580 o 600 millones de hispanohablantes globales, según datos del Instituto Cervantes».
El entrecomillado de ese enunciado indica que es una cita textual; para que quede claro que no es un criterio mío, pues no tengo la fea y mala costumbre de pretender ganar indulgencia con escapulario ajeno.
En el primer ejemplo, la forma correcta es: «La intervención oportuna de los integrantes de la junta directiva surtió el efecto deseado». En el segundo se debe decir «soy de los que piensan», dado que el sujeto del verbo es «los que», y por norma elemental de concordancia, debe coincidir en número y persona con ese núcleo del sujeto (ellos/ellas piensan). En el tercero hay una construcción defectuosa, toda vez que la forma correcta es «cuanto más practicas, mejor te sale».
Y en relación con los extranjerismos, innecesarios como la mayoría, el primero es vergüenza ajena y el segundo alude al acto de abrir un paquete. No es preciso manejar el inglés con gran facilidad para saber que weekend, carwash, password y opening significan fin de semana, lavadero de vehículos, contraseña y apertura, respectivamente. ¡Ah, pero a muchos les parece que en inglés se ven mejor y dan caché!
De esa misma lista son las palabras que componen el título de este escrito, pensado y elaborado para mostrar que literal no tiene el significado que se le da actualmente; que se abusa con el vocablo obvio, y que la frase a nivel de también se la utiliza de forma inadecuada, y que desafortunadamente se ha convertido en una especie de comodín de quienes utilizan los medios de comunicación y las redes sociales de forma regular.
El término literal hace referencia a lo que se ajusta estrictamente al sentido exacto, propio y original de las palabras, sin metáforas, exageraciones ni interpretaciones figuradas. Alude a que ocurre o se dice tal cual es, sin doble sentido: «Hace cuarenta grados de calor» en lugar de «me estoy derritiendo»; «Está cayendo un gran palo de agua», por decir torrencial aguacero. Se usa para mencionar que de tal texto o expresión oral se hizo una reproducción fiel, es decir, sin agregar ni quitar.
El error, muy frecuente en gente joven, que en mi época de adolescente se les llamaba pavos (por lo menos en Venezuela), consiste en confundirlo con sentido figurado. ¡Error!
En lo literal, las palabras significan exactamente lo que dicen, como lo muestra la expresión «se rompió el corazón», que en lo palpable (literal) podría ser un problema cardíaco por diversas causas; pero en lo figurado equivaldría a sentirse mal por algo que genera tristeza, angustia, decepción u otra sensación de adversidad. En resumen, lo literal muestra las cosas tal como son; en tanto que lo contrario es lo metafórico, o sea, figurado.
Obvio es un adjetivo que significa muy claro o evidente, usado también en el ámbito juvenil para dar por hecho algo que los demás interlocutores desconocen y no tendrían por qué saberlo.
Les mostraré dos ejemplos tomados de Google, con los que se advierte claramente el uso inadecuado del mencionado vocablo: «¿Qué tal estuvo el concierto?» Estuvo bien; pero obvio, no lo pasé de maravillas porque me dolía la cabeza»; «Obvio que voy a renunciar el mes que viene». (sin haber comentado antes ningún descontento laboral).
Si se le presta la debida atención y se capta el significado, no hay algo obvio en esos ejemplos, pues nadie tiene la facultad de saber que al personaje le doliera la cabeza, ni menos aun que iba a renunciar el mes que viene. Se ha convertido en una muletilla que no es nada ingenua, pues muchos (y muchas) la usan de forma despectiva y hasta humillante, para darle a entender a alguien que sus preguntas carecen de valor.
La locución a nivel de es quizás el comodín más utilizado por las personas que usan las redes sociales para escribir o producir contenidos audiovisuales y, por supuesto, se ha arraigado en el habla cotidiana.
Es correcta en solo dos casos: altura física o figurada y categoría u orden jerárquico. El error consiste en usarla como sinónimo de espacio, ámbito, área, como «a nivel de perfumes», por ejemplo; pero por ahora se las dejo hasta aquí, con el compromiso de que en la introducción del venidero artículo ampliaré la explicación.


