Los ataques con drones amenazan a los periodistas en Ucrania incluso lejos del frente. La Federación Internacional de Periodistas (FIP) reclama reforzar su protección tras un informe del sindicato ucraniano que documenta 28 incidentes entre enero y agosto de 2026, con al menos cinco trabajadores de medios heridos y daños en instalaciones periodísticas.

La Federación Internacional de Periodistas ha difundido este 9 de octubre una advertencia sobre los riesgos que plantea el creciente uso de drones por el ejército ruso. La organización pide a las partes enfrentadas que respeten su obligación de proteger a los profesionales de la información como civiles.
El balance procede de la Unión Nacional de Periodistas de Ucrania (NUJU), afiliada a la FIP. Su informe de septiembre, Drone Warfare and Journalist Safety in Ukraine —Guerra con drones y seguridad de los periodistas en Ucrania—, reúne veintiocho incidentes que el sindicato considera verificados y que afectaron a periodistas, otros trabajadores de medios e infraestructuras informativas.
La Federación Europea de Periodistas también ha difundido el documento. Las organizaciones profesionales subrayan que la amenaza compromete tanto la seguridad de las personas como la continuidad de los medios y el acceso de la población a información fiable.
El riesgo para los periodistas en Ucrania supera la línea del frente
Según el informe, la NUJU documentó ataques con drones FPV, pilotados mediante una cámara que transmite imágenes al operador, contra periodistas situados a entre 17 y 20 kilómetros de la línea de contacto. Los aparatos de largo alcance, como los Shahed y Geran, extienden el riesgo a medios e instalaciones informativas de todo el país.
El sindicato advierte además de las limitaciones de los equipos de protección disponibles. Los detectores que funcionan por radiofrecuencia pueden no identificar los drones FPV controlados por fibra óptica, mientras que los inhibidores de radiofrecuencia no resultan eficaces contra ese sistema de control.
También plantea dudas sobre la protección que ofrecen los distintivos de prensa en determinados entornos. En al menos seis incidentes documentados en 2026, profesionales que llevaban la identificación PRESS sufrieron ataques con drones FPV. Estos casos han llevado a algunos periodistas a cuestionar la utilidad protectora de esa señalización en todas las situaciones de cobertura.
El presidente de la NUJU, Sergiy Tomilenko, sostiene que la amenaza evoluciona más deprisa que los protocolos y el equipamiento de seguridad. Su petición a los socios internacionales incluye mejores herramientas de detección y alerta, formación especializada, lugares de trabajo más resistentes y apoyo continuado a los Centros de Solidaridad de Periodistas.
Redacciones dañadas y trabajadores heridos
La comunicación de la FIP recoge otro ataque posterior al periodo analizado. El 8 de septiembre de 2026, un ataque ruso alcanzó en Kiev las instalaciones de los canales We Are Ukraine y We Are Ukraine+ mientras sus periodistas participaban en una emisión informativa en directo.
Según la federación, seis trabajadores resultaron heridos y tres fueron hospitalizados con lesiones graves. Las instalaciones sufrieron daños importantes. Este episodio queda fuera del balance de enero a agosto y no debe confundirse con los cinco heridos que recoge el informe para esos ocho meses.
Los ataques con drones ya habían causado la muerte de tres periodistas en octubre de 2025. El fotoperiodista francés Antoni Lallican murió el 3 de octubre. La corresponsal Olena Gramova y el cámara Yevgen Karmazin fallecieron en otro ataque el día 23, mientras desarrollaban su trabajo en Ucrania.
El secretario general de la FIP, Anthony Bellanger, reclama a los gobiernos y socios internacionales tecnología de detección adecuada, formación y protección. Advierte de que impedir a los periodistas informar con seguridad también priva a las comunidades de información independiente.



