Cuando el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viaje estos días a Cuba, tendrá la oportunidad de conocer un país con sus luces y sus sombras, pero en el que, según he podido comprobar, sigue  hoy presente la impronta del sistema comunista que impera en la isla caribeña desde que Fidel Castro y sus llamados “barbudos” tomara el poder en la isla en el año 1959, hasta entonces gobernada por el sátrapa Fulgencio Batista y sus corifeos norteamericanos.

Conrad. Cuba, Che comandante y amigo
Conrad. Cuba, Che comandante y amigo

He visitado recientemente este país, encontrándome con una Cuba de contrastes, pero sobre todo, y a mi pesar, con un país bastante más atrasado de lo que imaginaba, cosa que por otra parte viene a reafirmarme en la opinión que tengo del  sistema comunista, sobre todo después de haber conocido hace años otros países comunistas en su apogeo, como fueran Yugoslavia, Rumanía, Bulgaria y la República Democrática Alemana. Es por ello que opinaba, y sigo opinando, que un partido único, en este caso el comunista, no puede ser al mismo tiempo el patrón, estandarte y sempiterna guía de un país, sea el que fuere. Y a las pruebas me remito.

Cuba tiene sin lugar a dudas cosas positivas, e ignorarlo sería de cretinos. Como una sanidad pública gratuita para todos los ciudadanos, junto a una educación también pública, que ya la quisieran para sí algunos países vecinos de la zona. La calidad de médicos y sanitarios cubanos es harto conocida, formando en estos momentos sus universidades a estudiantes de más de cien países. Llama la atención que los alumnos en el período de los primeros años de educación van todos uniformados, distinguiéndose los ciclos por el color del atuendo.

Pero junto a ello, en la Cuba de hoy he encontrado una serie de cosas que llaman la atención a cualquier europeo, como es el caso. La omnipresencia del Régimen castrista resulta latente desde el primer momento, con una gobernanza hereditaria que ha durado –y sigue durando-, de Fidel Castro a su hermano Raúl, pasando el poder a otro hombre del Régimen, el nuevo presidente, Miguel Díaz-Canel, si bien la nueva Carta Magna, actualmente en discusión, establece que podrá ejercer el cargo durante un mandado de cinco años, prorrogable otros cinco años más como máximo.

Una de las cosas que llama la atención a penas llegar es la idolatría latente, rayana en la veneración, hacia los llamados padres de la patria, héroes legendarios presentes en cualquier rincón del país en pinturas, fotografías, parques, estatuas. Recorrí el país en autobús de abajo a arriba, de Santiago de Cuba a La Habana, y durante el trayecto el guía repetía una y otra vez el mantra de los padres de la patria, siempre presentes. Tanto es así, que los retratos o pins de Jesucristo y el Che Guevara aparecen juntos en algunos lugares. Todo ello, en un país de sincretismo religioso, una mezcla de las creencias de los primitivos taínos, los esclavos africanos y los conquistadores españoles, nos acerca a la veneración…

El tema del dinero y de la situación económica, arroja varias incógnitas. En primer lugar, resulta curioso que oficialmente existan dos monedas: el peso cubano, para los nativos, y el peso convertible, equivalente al euro, para los extranjeros. Un peso convertible equivale a 25 pesos cubanos, por lo que los extranjeros pagamos mucho más por cualquier producto. Todo ello, en un país donde el 50 % de la economía gira en torno al turismo… Un trabajador cubano puede ganar al mes entre 500 y 650 pesos cubanos, (20 ó 25 pesos convertibles o euros), por lo que cada ciudadano tiene subvencionados una serie de artículos de primera necesidad para poder llegar a final de mes. Pero después de recorrer el país, y vistas ciertas cosas, uno llega a la conclusión de que en la isla debe existir una economía sumergida latente, donde el peso convertible (el euro, el dólar) son los que cuentan…

Conrad Cuba coches
Conrad Cuba coches antiguos en La Habana

Otra de las cosas que llama la atención desde el primer momento es que da la sensación de que el país se cae a pedazos. Lo que debieron ser unas ciudades, construcciones estupendas, de los tiempos de la colonización están deterioradas, algunas semiderruidas, como abandonadas. Y lo curioso es que la gente vive dentro de esos edificios, dando la sensación de que se preocupan poco a nada por ello. Porque pienso que una cosa es no tener medios, y otra el más mínimo interés por hacer algo…

Cuba tiene, por otra parte, dos grandes hándicaps: el primero es el boicot comercial de los Estados Unidos hacia la isla. No solamente del país como tal, sino de otros países con los que tenga relaciones comerciales. Eso es algo que me parece absurdo, pero cuando el boicot llega al tema de los medicamentos, se acerca a  lo miserable.

El segundo de los grandes problemas para la isla es el hundimiento como sistema comunista de la antigua URSS y de sus países satélites, ya que eran los que le suministraban de todo, al formar parte de su filosofía política, pero resulta que ahora estos países se han vuelto tan capitalistas como cualquier otro, y las relaciones comerciales ya no son de ayuda, sino, caso de haberlas, de intereses…

En el anecdotario periodístico hay varias cosas que me llamaron la atención: por ejemplo, que los cubanos siguen el fútbol español al día. Un recepcionista de hotel, hincha del Real Madrid, me comentaba su enfado porque a Cristiano Ronaldo no le hubiesen dado este año el balón de oro… Viendo los informativos de la Televisión Cubana me llamó la atención el hecho de que solamente hablaban la presentadora y el presidente del país. Después de siete u ocho apariciones de Díaz-Canel, el segundo en aparecer fue uno de los vicepresidentes, que había ido a los sepelios de un dirigente vietnamita, mientras las banderas ondeaban a media hasta…

En cuanto a la historia se refiere, hay cosas que ignoramos los españoles, pero que sucedieron durante la colonización. La Habana era entonces una gran urbe, desarrollada, al ser el epicentro del negocio comercial del Imperio en ultramar. En este sentido, a dicha ciudad llegaban todo tipo de mercancías, incluidos los esclavos, tratados como tal mercancía de compra y venta. Allí los curaban de las heridas del viaje, tanto esclavistas portugueses como españoles, vendiéndolos en plaza pública. Lo malo era que en dicha plaza había también una iglesia en la que los sacerdotes decían misa, elevaban sus preces, y las voces y griteríos molestaban a unos y a otros… Solución, hacer otra plaza pública para no molestarse unos a otros…

Al parecer, a uno de los 64 gobernadores españoles que tuvo la isla le molestaban mucho las pisadas de los caballos sobre el empedrado de la calle a la hora de la siesta, por lo que mandó empedrarla con piezas de madera, que hacían menos ruido. Así dormía su siesta tranquilo el señor gobernador, que para eso mandaba en todo.

Finalmente, parece ser que el asunto de los cuernos también estaba presente el ultramar. Nos contaron que un rico hacendado descubrió que uno de sus sirvientes gozaba de los favores de su señora esposa. Como venganza le metió cuando dormía dinero debajo de la almohada, denunciando al desdichado por ladrón. Lógicamente la ley lo metió preso durante muchos años, recobrando la libertad cuando Fidel Castro entró en La Habana. Parecía un fantasma venido del más allá, estaba medio ido, y hoy tiene una estatua en dicha ciudad. Todo por unos cuernos al parecer bien puestos, en los que él quedó como un ladrón y su señor como un caballero digno de todo respeto…

@conradogranado. Periodista. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. He trabajado en la Secretaría de Comunicación e Imagen de UGT-Confederal. He colaborado en diversos medios, como El País Semanal, Tiempo, Unión, Interviu, Sal y Pimienta, Madriz, Hoy, Diario 16 y otros. Tengo escritos tres libros: Memorias de un internado, Todo sobre el tabaco: de Cristóbal Colón a Terenci Moix y Lenguaje y comunicación. Soy actor. Pertenezco a la Unión de Actores y Actrices de Madrid. Trabajos en series de televisión, películas y publicidad.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.