Desnutrición infantil: Tiempo de nada

Ileana Alamilla[1]

El gran evento empresarial del año, Enade, se centró en dos temas que para ese poderoso sector de la población deben ser los centrales “la desnutrición y la educación”. Como en años anteriores, “toda Guatemala que se precie de ser importante tiene que ser invitada o pagarse su entrada”, allí llega la “crema y nata” de la sociedad, la alta burocracia y algunos invitados especiales. Usualmente los ponentes son expresidentes y personalidades versadas en el tema que se aborda. Algunas veces resultan sosos, otras molestos como cuando Álvaro Uribe se refirió a la tasa tributaria, y otras, son aburridos.

Nadie puede negar que en nuestro país urge evitar que el 50% de los niños sufra desnutrición crónica, con el correspondiente e irreversible daño cerebral. La desnutrición infantil genera la única debilidad mental que se puede prevenir y revertir, la única creada por el hombre, señaló el doctor Abel Albino, uno de los expertos que expusieron sus conocimientos y experiencia.

A decir del pediatra, los asesores del Vaticano, que son 150 científicos entre los cuales hay varios premios Nobel y no todos son católicos, han indicado que “el hambre es un escándalo”, pero falta añadir que ese escándalo es provocado por la pobreza y la desigualdad, como pueden atestiguar aquí el 71% de pobres que viven en las áreas rurales, mientras que el 5% de los más ricos tienen más recursos que el 63% de los más pobres juntos, según ha señalado el Banco Mundial, mientras que Americas Society Council nos ha caracterizado como el país más desigual.

Albino dijo: “Los desnutridos son zombis” y recordó que la clave del desarrollo del cuerpo humano está en el cerebro, en el sistema nervioso, es en el primer año que el cerebro crece 12 centímetros, en el segundo solo 2; es decir que hay que salvar a esos niños para que sus neuronas sean un árbol florido y no uno quemado y para ello es necesario que haya buena alimentación y buena estimulación, pues a la par de la comida debe ir el beso y la caricia que estimulan y despiertan a la vida al cerebro.

Pero, ¿qué buenos y gratos recuerdos pueden tener los niños y niñas que viven en la miseria? Sus padres y ancestros han transitado por la misma senda de la desgracia y, por lo tanto, hay que tener presente que nadie puede dar lo que no ha recibido.

Es urgente e indispensable combatir la desnutrición, pero ese es uno de los pasos, pues cuando un pequeñito (a) logra superar esa situación, después debería retornar a una realidad distinta, no a la misma pobreza donde no hay alimentos, ni techos, ni letrinas, ni agua corriente; es decir, un ambiente donde no hay condiciones dignas para vivir.

Para ratificar que no es suficiente centrarse en la desnutrición, el experto dijo: “Los pobres comen ajo si es tiempo de ajo o papa si es tiempo de papa, o nada cuando es tiempo de nada”.

Es insuficiente únicamente combatir la desnutrición, si paralelamente no se enfrenta la pobreza, la extrema pobreza y la ausencia de desarrollo. La causa de la pobreza no es simplemente el daño cerebral que la desnutrición provoca. El abordaje debe ser integral y no parcial.

  1. Ileana Alamilla, periodista guatemalteca, fallecida en enero de 2018.

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Fallece en enero de 2018. Abogada, notaria, periodista. Presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa de la Asociación de Periodistas de Guatemala (APG). Analista en temas de libertad de emisión de pensamiento y de prensa. Coordinadora del Observatorio de los Periodistas y Directora de la agencia Cerigua. Consultora de Agencias del Sistema de Naciones Unidas, de entidades de investigación y de Organismos no Gubernamentales. Miembra de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Genero y onsultora en temas de género.

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