El proyecto de Donald Trump para construir un arco monumental de 76 metros junto al Cementerio Nacional de Arlington afronta un nuevo frente judicial. La Junta del Condado de Arlington, en Virginia, se ha convertido en la primera administración pública que demanda para detener las obras.
La reclamación, presentada ante un tribunal federal de Virginia, sostiene que el Servicio de Parques Nacionales no evaluó adecuadamente las consecuencias del monumento. El condado pide que no se autoricen demoliciones, excavaciones ni trabajos de construcción hasta que se complete la revisión ambiental exigida por la ley.
El organismo federal ha publicado una evaluación según la cual el arco no causaría impactos ambientales significativos. Sin embargo, reconoce que esa conclusión no constituye todavía una decisión definitiva y que siguen pendientes otros procedimientos de protección del patrimonio y de aprobación administrativa.
Una comunidad vecina reclama capacidad de intervención
El arco se levantaría en Memorial Circle, formalmente dentro de Washington, pero a pocos cientos de metros de Arlington. El condado sostiene que sus residentes soportarían buena parte de los efectos sobre el tráfico, el transporte de emergencia, el ruido, la contaminación y la seguridad aérea.
La altura de la estructura superaría, según los técnicos locales, las limitaciones establecidas para proteger las operaciones del cercano Aeropuerto Nacional Ronald Reagan. El sindicato de auxiliares de vuelo también ha advertido de que el monumento estaría bajo la trayectoria final de aproximación.
El emplazamiento forma parte además del eje histórico que conecta el monumento a Lincoln, el puente de Arlington, el cementerio militar y Arlington House. El proyecto ya había sido impugnado por tres veteranos y un historiador, quienes sostienen que Trump necesita autorización del Congreso.
La demanda de Arlington añade un argumento diferente: incluso cuando el terreno pertenece al Gobierno federal, la Administración debe estudiar los perjuicios que una obra puede trasladar a las comunidades vecinas. Ningún juez ha ordenado todavía paralizar el proyecto.
La información completa, incluidos los enlaces institucionales y las limitaciones procesales, puede consultarse en la publicación original de Aquí Madrid: «Arlington demanda a la Administración Trump para detener su arco monumental».



