Estados Unidos: los patronos vigilan el teletrabajo de sus empleados

Las ventas de programas informáticos para vigilar el teletrabajo se han disparado en Estados Unidos, según la información publicada online por el grupo de medios de comunicación económicos Bloomberg News y reproducida por el digital francés Slate.

contratos futuros ordenador

En todo el mundo, la pandemia del COVID-19 ha forzado a millones de personas a trabajar en su casa. Al parecer, los empresarios estadounidenses –y quien sabe los de cuantos países más– temen que su personal les engañe y utilice el ordenador para otros menesteres en las horas laborables y, como de costumbre, han recurrido al «Big Brother», en este caso en forma de programa de vigilancia del teletrabajo que, una vez descargado en un ordenador, registra todo lo que la persona teclea, las páginas de Internet que consulta y las direcciones de correo con quienes intercambia mensajes.

Siempre que adviertan previamente a los empleados, los patrones estadounidenses pueden utilizar libremente este tipo de programas cuyo uso está estrictamente regulado en otros países, como por ejemplo Francia.

Estos sistemas de vigilancia que responden a los nombres de Time Doctor, Teramind, VeriClock, ActivTrak, Hubstaff y algún otro, no solo registran todos los clics del usuario del ordenador, también miden su productividad, por ejemplo contando el número de correos enviados.

«Hemos observado que algunas personas están haciendo un uso indebido de las modalidades de trabajo flexible», escribió el 16 de marzo de 2020 a sus empleados Gregory Garrabrants, director general del banco digital  Axos Financial Inc. «Si no terminan el trabajo diario, los trabajadores serán objeto de medidas disciplinarias que pueden llegar hasta el despido».

Hay empresarios que optan por mantener a los miembros del equipo conectado por videoconferencia durante toda la jornada de trabajo. Entre las herramientas utilizadas para conseguirlo el programa Sneek, que da la opción de configurarlo para tomar una fotografía de todos los trabajadores cada cinco minutos y configurar con todas un «muro de rostros»,  para que el patrón pueda ver a todo el equipo con una simple ojeada.

El fundador de Sneek ha dicho a Bloomberg que desde el inicio de la pandemia sus ventas se han multiplicado por diez. Aunque, siempre según la misma fuente, el programa está pensado ante todo para estar en contacto con otras personas, ya que basta apoyar el ratón sobre la cara de alguien para iniciar una videoconversación, lo cierto es que se está utilizando para vigilar el teletrabajo.

Las demandas de programas de vigilancia de ActivTrak se han triplicado en las últimas semanas, según su directora general Rita Selvaggi. Teramind ha conocido un  aumento similar, ha dicho Eli Sutton, vicepresidente de operaciones mundiales de la compañía. Jim Mazotas, fundador de innerActive, ha declarado que los teléfonos no paran de sonar.

«Las empresas evolucionan» -ha declarado Brad Miller, director general del fabricante de programas de vigilancia InterGuard- permiten que sus empleados trabajen a domicilio pero intentan mantener un nivel de seguridad y productividad».

Quienes utilizan este programa pueden ser advertidos si el empleado tiene un comportamiento preocupante, por ejemplo si imprime una lista de clientes confidenciales o un curriculum, lo que indicaría que se quiere marchar de la empresa y llevarse la clientela.

En un comunicado, el portavoz de Axos, Gregory Frost, ha manifestado que «la vigilancia reforzada de nuestro personal que teletrabaja garantizará que se respeten las normas de calidad y productividad esperadas».

«Frost –termina el artículo de Bloomberg- se ha negado a decir si Garrabants, uno de los  directores generales mejor pagados de Estados Unidos en 2018, está igual de vigilado cuando trabaja desde su casa».

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Periodista, libertaria, atea y sentimental. Llevo más de medio siglo trabajando en prensa escrita, RNE y TVE; ahora en publicaciones digitales. He sido redactora, corresponsal, enviada especial, guionista, presentadora y hasta ahora, la única mujer que había dirigido un diario de ámbito nacional (Liberación). En lo que se está dando en llamar “los otros protagonistas de la transición” (que se materializará en un congreso en febrero de 2017), es un honor haber participado en el equipo de la revista B.I.C.I.C.L.E.T.A (Boletín informativo del colectivo internacionalista de comunicaciones libertarias y ecologistas de trabajadores anarcosindicalistas). Cenetista, Socia fundadora de la Unió de Periodistes del País Valencià, que presidí hasta 1984, y Socia Honoraria de Reporteros sin Fronteras.

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