Impunidad en Perú: el caso del periodista Jaime Ayala se investigará 37 años después de su desaparición

«Primero lo matan con golpes, no hay armas. Lo seccionan y luego lo entierran en diferentes puntos del estadio… no recuerdo el lugar específico», declaró un testigo amparado y protegido bajo la reserva de identidad 040-2003-CVR. Ese testigo hizo esa afirmación clave ante la Comisión de la Verdad y la Reconcilización (CVR) del Perú. El testimonio se refería al caso del desaparecido periodista Jaime Ayala Suica.

Años después de su desaparición, en 1984, uno de sus ejecutores reveló a la CVR que el periodista estuvo detenido varios días, en los que fue torturado y después ejecutado extrajudicialmente.

En pocas semanas, en marzo de 2022, tras 37 años de espera, se iniciará el juicio oral por la desaparición del periodista Jaime Ayala, de radio Huanta 2000 y corresponsal del diario La República, también en Huanta (Ayacucho, Perú). Ayala fue visto por última vez el 2 de agosto de 1984 cuando io vieron en la entrada del cuartel de la Marina, entonces acantonado en el Estadio Municipal.

La Cuarta Sala Penal Superior Nacional Liquidadora Transitoria de la Corte Superior Nacional de Justicia Penal Especializada ha programado para el próximo lunes 21 de marzo del 2022, a las 9 de la mañana, el inicio del juicio oral, según nos informa la Asociación Nacional de Periodistas del Perú.

Cabe recordar que la CVR recogió (entre 2001 y 2003) el testimonio de 16.985 personas y organizó más de una veintena de audiencias con víctimas de dos décadas de violencia en el Perú, que tuvieron lugar entre 1980 y el año 2000. A esas audiencias asistieron casi diez mil personas. El Informe Final se hizo público el 28 de agosto de 2003, cuando Alejandro Toledo era presidente del país.

En el actual proceso referido al periodista Ayala se encuentran imputados varios personajes que eran (en 1984) altos oficiales de la Marina: Alberto Rivera Valdeavellano, Jefe del Comando Político Militar de Huanta y La Mar; y Augusto Gabilondo García del Barco, jefe de la Base contrasubversiva de Huanta.

Para ambos acusados el fiscal superior de la Segunda Fiscalía Penal Nacional, Jesús Prado León, ha solicitado veinticinco años de prisión como presuntos autores del delito contra la vida, el cuerpo y la salud, homicidio calificado en la modalidad de asesinato con alevosía.

Periodistas Perú Jaime Ayala
Periodistas en Perú, mural en memoria de Jaime Ayala

37 años esperando justicia

La viuda del periodista, Rosa Pallqui Medina, en comunicación con la Oficina de Derechos Humanos de la Asociación Nacional de Periodistas del Perú, indicó que estima que el proceso durará aproximadamente tres años, por el número de víctimas y testigos, ya que en el mismo expediente se encuentran también los casos de los evangélicos asesinados en Callqui y de las fosas de Pucayacu.

Manifestó también que «me alegra que al fin hayan fijado las fechas del juicio oral, espero que se cumpla y no haya retraso; sin embargo, siento algo de indignación porque a 37 años no hemos encontrado justicia, no hemos encontrado su cuerpo (de Jaime); el Estado nos ha desatendido como familia, ni si quiera se ha preocupado por nuestra salud mental».

En ese sentido, mencionó que «asesinaron a un joven de veintidós años, que comenzaba a vivir la vida, a veces imagino hasta dónde hubiera llegado. Cuando estuvo vivo ha hecho mucho por su tierra, por el proyecto de vida que teníamos como familia».

Rosa Pallqui Medina espera que la sentencia de la sala sea condenatoria para los imputados y expresó su compromiso de estar «permanentemente en todas las audiencias, así duren muchos años. Espero que los culpables paguen porque son más de cien víctimas en el caso Huanta entre torturados, detenidos, asesinados y desaparecidos».

El proceso

Por su parte, el abogado del Instituto de Defensa Legal Juan José Quispe, defensor de la parte civil, explicó que este proceso continúa después que se practicaran dos audiencias de control de acusación y hubiera una primera programación de audiencia oral para el 8 de abril del 2020, que fue suspendida por razones de la pandemia por COVID-19.

«Entendemos la carga del tribunal de la doctora Cano. Podemos decir que son situaciones que deberían solucionarse rápido. Recién se ha incorporado una nueva sala para ver temas de DDHH, y es importante considerar que vamos a iniciar la etapa de juicio oral, bajo el código de 1940», expresó.

Quispe señaló que el oficial Augusto Gabilondo García del Barco, jefe de la Base Contrasubversiva de Huanta en 1984, tiene la condición de prófugo de la justicia en virtud a la sentencia condenatoria de quince años que se le impuso por la desaparición forzada de Benito Baldeón.

Esto, para el abogado, podría afectar el proceso ya que «en caso Alberto Rivera Valdeavellano no asista, no se podría iniciar el juicio oral porque tiene que estar presente al menos uno de los acusados. Tengo la confianza de que, si ha estado presente en las audiencias de control de acusación se conectará en esta audiencia virtual, por lo que la fase oral podría iniciarse».

Asimismo, detalló que «vamos a demostrar que sí hubo un aparato organizado de poder, que hubo una cadena de mando desde Alberto Rivera Valdeavellano y Augusto Gabilondo García del Barco».

Agregó que «este es un caso emblemático para Ayacucho y el periodismo nacional de cómo el Estado aplicó una mala política contrasubversiva en los años ochenta. Todos sabíamos que al declarar en emergencia las diversas provincias de Ayacucho era darles carta libre a las fuerzas armadas. Estas personas son procesadas por delitos contra la humanidad como la desaparición forzada, la omisión a dar respuesta del paradero de las 45 personas desaparecidas (en el caso Pucayacu)».

«Esperemos que prime para el tribunal el derecho a la verdad de las víctimas. La Fiscalía ha construido un caso sólido que debe culminar con una sentencia condenatoria», manifestó.

Asimismo, José Quispe saludó «la valentía de Rosa Pallqui, quien no solamente ha venido luchando por la verdad de los restos de su esposo, sino que también ha acompañado a las demás víctimas para encontrar justicia».

El caso Jaime Ayala

El periodista fue visto por última vez la mañana del 2 de agosto de 1984, al ingresar en el Estadio Municipal de Huanta, donde operaba el cuartel de la Marina. Desde ese momento, y durante décadas, Rosa Pallqui emprendió una lucha por alcanzar justicia y los restos de Jaime, llegando incluso a instancias supranacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La Asociación Nacional de Periodistas del Perú lleva décadas exigiendo que se busque y encuentre el cuerpo de Jaime Ayala, quien fue presidente de la ANP Huanta. La ANP no cesa en su demanda de justicia y sigue exigiendo que aquel crimen no quede impune. Junto a la familia, no ha cesado en ningún instante en exigir al Estado peruano que garantice que se haga justicia. Éste es un primer paso en ese objetivo. Ha empezado una nueva batalla no sólo por la justicia, sino también por la verdad.

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Periodista. Fue colaborador del diario Hoy (Extremadura, España) en 1975/76. Trabajó en el Departamento Extranjero del Banco Hispano Americano (1972-1980). Hasta 1984, colaboró en varias publicaciones de información general. En Televisión Española (1984-2008), siete años como corresponsal de TVE en Francia. Cubrió la actualidad en diversos países europeos, así como varios conflictos internacionales (Argelia, Albania, Kosovo, India e Irlanda del Norte, sobre todo). En la Federación Internacional de Periodistas ha sido miembro del Presidium del Congreso de la FIP/IFJ (Moscú, 2007); Secretario General Adjunto (Bruselas, 2008-2010); consejero del Comité Director de la Federación Europea de Periodistas FEP/EFJ (2013-2016); y del Comité Ejecutivo de la FIP/IFJ (2010-2013 y 2016-2022). Doce años corresponsal del diario francófono belga "La Libre Belgique".

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