La Federación Internacional de Periodistas (FIP) ha reclamado garantías urgentes para la seguridad de los profesionales de la información que trabajan en Líbano tras denunciar una nueva escalada de amenazas e intimidaciones contra periodistas en el sur del país.

La organización sostiene que varios informadores que desarrollan su labor en la ciudad de Tiro y otras zonas próximas a la frontera han recibido en las últimas semanas advertencias de evacuación y mensajes amenazantes atribuidos al Ejército israelí.
La denuncia se produce en un contexto de fuerte deterioro de la seguridad para los trabajadores de los medios de comunicación en la región, marcado por la intensificación de las operaciones militares y los ataques contra infraestructuras civiles.
Según la FIP-IFJ, los periodistas continúan desempeñando su trabajo en condiciones extremadamente peligrosas, mientras crecen las alertas sobre posibles vulneraciones del derecho internacional humanitario.
La organización internacional, que representa a más de 600.000 periodistas en todo el mundo, ha reiterado que los profesionales de la información son civiles protegidos por el derecho internacional y no pueden convertirse en objetivo de acciones militares.
La FIP ha recordado además que los ataques deliberados contra periodistas constituyen crímenes de guerra y deben investigarse de forma independiente.
Cuatro profesionales de la información muertos desde el inicio de la guerra
La federación señala que, de acuerdo con sus registros, cuatro periodistas y trabajadores de medios de comunicación han perdido la vida en Líbano desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados contra Irán el 28 de febrero de 2026, desencadenando una nueva fase del conflicto regional.
Entre las víctimas figura la periodista Amal Khalil, fallecida el 22 de abril de 2026 en un ataque atribuido al Ejército israelí. La FIP recuerda que Khalil ya había denunciado en septiembre de 2024 amenazas de muerte que, según distintas informaciones, procedían de fuentes vinculadas al Ejército de Israel.
La muerte de Khalil provocó una amplia condena internacional y reavivó las denuncias sobre un supuesto patrón de hostigamiento contra periodistas que cubren el conflicto en territorio libanés. Diversas organizaciones de defensa de la libertad de prensa reclamaron entonces una investigación exhaustiva de los hechos.
Resolución del Congreso del Centenario de la FIP
La preocupación por la situación en Líbano también estuvo presente en el Congreso del Centenario de la FIP, celebrado en París el pasado mes de mayo. Los delegados aprobaron por unanimidad una resolución urgente impulsada por la Unión de Periodistas del Líbano (UJL), organización afiliada a la federación internacional.
El texto reclama mecanismos efectivos de rendición de cuentas por los ataques contra periodistas y respalda la creación de una comisión internacional independiente que investigue las muertes de profesionales de la información registradas en Líbano desde octubre de 2023.
La FIP ha informado de que trabaja junto con la UJL para promover la constitución de esa comisión en el seno del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. El objetivo consiste en esclarecer las circunstancias de los asesinatos de periodistas y determinar posibles responsabilidades.
Denuncias de intimidación y ataques
La federación recuerda que no es la primera vez que denuncia acciones contra periodistas en el sur de Líbano. A comienzos de este año, la FIP y la UJL alertaron de un aumento de los ataques, amenazas y disparos dirigidos contra equipos de prensa que cubrían la situación en la frontera. Ambas organizaciones consideraron entonces que esas acciones buscaban intimidar y silenciar a los profesionales desplazados sobre el terreno.
Entre los casos más graves figura el ataque con drones del 28 de marzo de 2026 contra un vehículo de prensa en la zona de Jezzine, que causó la muerte de los periodistas Ali Shoeib, Fatima Ftouni y Mohammad Ftouni. La acción generó fuertes críticas de organizaciones periodísticas internacionales y de autoridades libanesas, que calificaron el hecho como una posible violación del derecho internacional.
Llamamiento a extremar las medidas de protección
Ante el deterioro de la situación, la FIP ha difundido recomendaciones de seguridad para los periodistas que trabajan en Líbano. Entre otras medidas, aconseja seguir estrictamente las órdenes de evacuación, utilizar equipos de protección profesional y mantener protocolos de seguridad reforzados durante la cobertura de operaciones militares.
El secretario general de la FIP, Anthony Bellanger, denunció lo que calificó como un patrón repetido de amenazas e intimidaciones contra periodistas en Líbano y reclamó que los responsables comparezcan ante la justicia internacional. Al mismo tiempo, insistió en que ningún trabajo informativo justifica poner en riesgo la vida de los profesionales y pidió extremar las precauciones en el terreno.
La federación concluye que la protección de los periodistas resulta indispensable para garantizar el derecho de la ciudadanía a recibir información independiente sobre un conflicto que continúa ampliando su impacto humano y político en Oriente Próximo.



