Mauritania, donde divorciarse es una fiesta
En esta época de conflictos por todos lados y en la que recordar algunos divorcios familiares o de la realeza puede poner a cualquiera los nervios de punta, reconforta saber que las mujeres de Mauritania los celebren con amigas.
El corazón no engaña
Movilizas todo sin saber hacia dónde marchar. Nos hemos tocado con mucha vida: la circunstancia rezuma implicaciones y fe en el mayor futuro, que sabemos...
Licencias machistas en Madrid
La señora alcaldesa tiene razón, necesitamos educación afectiva y sexual
En la calle
El pasado sábado 18 de julio por la noche, en la calle Arenal...
¿Contención?
Octubre de 1978. Las oficinas de la censura del Ministerio de Información de Irán se habían convertido en un lugar muy concurrido. Los periodistas...
Negligencia centroamericana en la crisis de refugiados
Hay dos palabras que, sin lugar a dudas, pueden resumir con dolorosa precisión el último año: personas refugiadas, escribe Erika Guevara desde Tegucigalpa.
Todos hemos visto...
«Si nos callamos, ganan ellos»: la resistencia a Trump en el «No Kings Day»
«Sin reyes desde 1776». El slogan – «No Kings Day»- se ha escuchado este sábado 18 de octubre de 2025 del Atlántico al Pacífico,...
Viernes 13: En nombre de Alá
Era un viernes cualquiera. La capital parisina estaba llena de ocio, humor, color; primero uno, luego todos los demás. Entre el caos y la...
Aproximación al neo-otomanismo (III)
El secretario general de la Alianza Atlántica, Jens Stoltenberg, se limitó a manifestar su “preocupación” ante la firme decisión de Turquía de formalizar la...
El aluxe y los trasnochados
Mexicanos trasnochados nos llamó el modernísimo secretario de Gobernación Adán Augusto López, cuya facha recuerda a las catacumbas, a quienes queremos defender la democracia, apoyar al INE (Instituto Nacional Electoral), votar por quien nos plazca y que nuestro voto se cuente y se siga contando.
Los nuevos «illuminatti» de América Latina
Las sociedades de América Latina están cada vez más expuestas a las crecientes olas de inestabilidad. Y estimo que tiene que ver con la «cultura del slogan», los núcleos duros que siguen con sentido dogmático a un candidato populista, y la irrupción invasiva de los algoritmos tendenciosos.










