Seguridad, poder y comunicación en la Agenda 2025 de Estados Unidos

Cómo la Casa Blanca articula poder, economía y relato mediático en un contexto de riesgo permanente

Un artículo de Antonio Vallespín en Aquí Madrid propone un análisis profundo de dos ejes normativos clave de la administración de Donald Trump en su segundo mandato: la Estrategia de Seguridad Nacional 2025 (NSS 2025) y el documento técnico Mandate for Leadership, núcleo operativo del denominado Project 2025.

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Tal como explica Vallespín, solo la lectura conjunta de estos textos permite comprender el alcance real de la propuesta estratégica del actual gobierno estadounidense, ya que se articulan como una declaración de cómo entiende el poder el Estado norteamericano en un mundo percibido como inestable, competitivo y potencialmente hostil.

1. Más que política exterior: una redefinición del Estado

Una de las tesis centrales del artículo es que la NSS 2025 trasciende la tradicional política exterior. En lugar de centrarse únicamente en amenazas externas claras —como ocurría en documentos anteriores—, construye un panorama de amenazas acumulativas, permanentes y difusas: migración irregular, crimen transnacional, dependencia energética, espionaje tecnológico, fragilidad industrial y erosión de la cohesión interna. En este marco, la seguridad deja de ser una respuesta puntual a crisis y se convierte en una condición constante que debe gestionarse de forma preventiva.

Esto implica que la frontera, por ejemplo, deja de ser un asunto administrativo o humanitario y se redefine como una línea vital del Estado, donde se difuminan los límites entre seguridad interior y defensa exterior.

El autor subraya que este replanteamiento no es casual: la redefinición del concepto de seguridad es antecedida y acompañada por una reordenación del poder interno del Estado. No se trata solo de la política exterior, sino de cómo el propio aparato estatal se inserta en la lógica de «seguridad nacional», con consecuencias políticas y sociales profundas.

2. Economía y seguridad: la fusión de dos esferas

Otro cambio significativo de la NSS 2025, señala Vallespín, es la fusión explícita entre economía y seguridad nacional. Sectores que tradicionalmente se veían como políticas sectoriales —como la industria, la energía o las cadenas de suministro— son presentados ahora como infraestructuras estratégicas ineludibles para la defensa del país.

La lógica detrás de esta fusión es sencilla y contundente: un país que no controla su base productiva no puede defenderse eficazmente. De este modo, la estrategia formula que la seguridad nacional debe orientarse también a sostener y proteger la producción interna, desde la energía hasta la fabricación avanzada.

El artículo menciona ejemplos concretos de este enfoque. La llamada «dominancia energética», por ejemplo, es una de las claves: la NSS habla de independencia energética, pero el Mandate for Leadership propone maximizar la producción de combustibles fósiles y abandonar compromisos climáticos que se consideran incompatibles con la seguridad. La energía barata y abundante se convierte así en un instrumento geopolítico frente a rivales estratégicos.

Algo similar ocurre con el comercio internacional. El libre comercio incondicional da paso a un enfoque más transaccional, donde los aliados deben asumir mayores costes y alinearse políticamente con los intereses norteamericanos para tener acceso preferente al mercado de Estados Unidos.

3. La transformación del Estado y la burocracia

Vallespín dedica especial atención a los aspectos más controvertidos de la transformación institucional propuesta por Project 2025. La maquinaria del Estado, lejos de estar desorganizada, se propone como un sistema centralizado, coherente y controlado desde el poder ejecutivo.

Un ejemplo destacado de esto es la iniciativa conocida como Schedule F, que pretende reclasificar a miles de funcionarios de carrera como empleados políticos. Esta reclasificación permitiría a la Administración destituir a personal considerado desalineado con las órdenes del Ejecutivo, reduciendo la autonomía técnica de agencias clave y estrechando el margen de discrecionalidad profesional.

El resultado sería una burocracia federal transformada en una cadena de transmisión directa de la voluntad política, con menor contrapeso técnico y mayor capacidad de ejecución para las decisiones presidenciales.

Esta reconfiguración interna no es vista por el autor como caótica, sino más bien como un esfuerzo deliberado por ordenar y consolidar el poder estatal en torno a una visión estratégica única. No obstante, Vallespín advierte que la politización y centralización administrativa también conlleva tensiones importantes dentro del modelo, especialmente en lo referente a la cohesión interna de las agencias y el rol de los expertos técnicos.

4. Tensiones y riesgos del enfoque permanente de seguridad

El artículo destaca que esta condición permanente de peligro y gestión preventiva de riesgo puede generar desgaste colectivo si la percepción de amenaza constante se prolonga indefinidamente.

Además, Vallespín advierte que la gestión del riesgo permanente, si no se equilibra con mecanismos de rendición de cuentas y protección de derechos, puede erosionar la legitimidad institucional y ampliar la sensación de inseguridad social.

5. Conclusión: una nueva arquitectura del poder

En conjunto, lo que emerge de la NSS 2025 y del Project 2025 no es solo una nueva política de seguridad, sino una redefinición profunda de la arquitectura del poder en Estados Unidos.

Según Vallespín, esta nueva arquitectura combina:

  • Un Estado más centralizado.
  • Una frontera concebida como frente de seguridad permanente.
  • Una economía tratada como instrumento estratégico.
  • Una burocracia diseñada para ejecutar sin fricción.
  • Una concepción del riesgo como constante, no como excepción.

Todo ello, pensado para un mundo que se percibe como competitivo, fragmentado y sin garantías, y donde la seguridad nacional se expande más allá de la defensa tradicional para abarcar casi todos los ámbitos de la vida política y económica estadounidense.

6. El papel de los medios de comunicación en relación con las nuevas políticas de la Casa Blanca

El artículo de Antonio Vallespín se completa con dos tablas explicativas que trasladan el análisis desde el plano institucional al terreno del ecosistema mediático estadounidense, un ámbito clave para entender cómo se construye el consenso —o la resistencia— en torno a la Agenda 2025 y la nueva Estrategia de Seguridad Nacional. Estas tablas no introducen información accesoria, sino que funcionan como una herramienta de lectura política del sistema informativo de Estados Unidos.

La primera tabla clasifica a los principales medios de comunicación generalistas del país, situándolos según su espectro ideológico, el público objetivo al que se dirigen y el papel que desempeñan dentro del ecosistema informativo. De este modo, se distingue entre grandes cadenas y cabeceras de alcance nacional orientadas a audiencias masivas, medios dirigidos a públicos urbanos y profesionalizados, plataformas con fuerte capacidad de agenda y otros actores que funcionan como amplificadores identitarios. Esta clasificación permite comprender que el debate público estadounidense no se articula en un espacio homogéneo, sino en esferas informativas parcialmente separadas, con códigos, narrativas y prioridades propias.

La segunda tabla profundiza en esta lectura al relacionar cada uno de esos medios con su posicionamiento frente a las políticas impulsadas desde la Casa Blanca. El análisis muestra cómo algunos actores mediáticos respaldan de forma explícita o implícita el giro estratégico de la Administración, otros adoptan una postura crítica desde parámetros institucionales clásicos, y un tercer grupo actúa como oposición estructural, cuestionando tanto el contenido de las políticas como la legitimidad del marco en el que se formulan. Esta diversidad de posiciones evidencia que la Agenda 2025 no se despliega en un vacío comunicativo, sino en un campo mediático altamente polarizado, donde la interpretación de la seguridad, la economía o la gobernanza depende en gran medida del canal a través del cual se recibe la información.

En conjunto, estas dos tablas refuerzan una de las ideas centrales del artículo: la batalla por la seguridad y el poder también es una batalla por el relato. La Estrategia de Seguridad Nacional y el Project 2025 no solo buscan reorganizar el Estado y la economía, sino también operar en un ecosistema mediático fragmentado, en el que la percepción pública de amenaza, estabilidad o legitimidad resulta decisiva para la viabilidad política del proyecto.

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