El conjunto arquitectónico patrimonial del ‘Moderno Escondido’ en la freguesia portuguesa de Picote (Miranda do Douro), en Tras os Montes, fue uno de los candidatos en el pasado concurso ‘Las Nuevas 7 Maravillas de Portugal’.
El complejo arquitectónico de la Presa de Picote constituye un hito de la arquitectura e ingeniería del siglo XX en Portugal, reconocido no solo por su función energética, sino también por su valor estético, urbanístico y cultural.
El conjunto del llamado ‘Moderno Oculto’ o ‘Escondido’, en Barrocal do Douro (Picote), es fruto del trabajo, entre otros, de los arquitectos Joao Archer, Manuel Nunes de Almeida (1924-2014) y Rogério Ramos (1927-1976), graduados de Arquitectura en la Escuela de Bellas Artes de Oporto.
La construcción se inició en el marco del Primer Plan de Desarrollo (1953-1958), que priorizaba el aumento de la producción hidroeléctrica en Portugal. En la década de 1950, Miranda y Tras os Montes, era una de las regiones más aisladas y menos desarrolladas de Europa.
Era necesario crear una infraestructura moderna para la producción de energía y condiciones atractivas para albergar una nueva comunidad, dando lugar a un conjunto arquitectónico y urbanístico excepcional que sigue siendo uno de los ejemplos más importantes del modernismo portugués.

El presidente de la parroquia de Picote, Jorge Lourenço, recordó que su pasada nominación representa ″un importante reconocimiento del valor patrimonial, arquitectónico, urbanístico y paisajístico de Picote y de un legado único que marcó la historia del siglo XX en Portugal»,
La capilla de Nuestra Señora de Fátima, en Picote construida en 1958, fue obra del arquitecto Manuel Nunes de Almeida. Es una de las obras más destacadas de la arquitectura moderna portuguesa, el llamado ‘Moderno Escondido’ y de la villa de Picote, siendo un conjunto de interés público. Sus losas de hormigón armado conducen al templo a través de un rítmico pórtico que lleva a la entrada.
Hay un contraste de materiales como el granito, la madera, hormigón y ladrillo vidriado que forman parte de la construcción del templo. Destacan en su interior las esculturas de Salvador Barata Feyo (1899-1990) y piezas litúrgicas del arquitecto Luis Padua Ramos (1931-2005).
Telmo Ferraz
Pero conviene detenerse en la entrada del templo con una escultura alegórica, de 2 de agosto de 2015, dedicada al padre José Telmo Ferraz (1925-2026). El que fuera capellán de 1953-56 en la presa es reconocido: «Un hombre recio como esta piedra, en estas tierras duras hizo de hombres y mujeres diferentes una comunidad de gente buena».


Así recuerda el sacerdote: «todos los desheredados iban en busca de trabajo, sin familia, sin abrigo, sin dinero, sin ropa, cansados de las distancias y los largos caminos recorridos». A todos los intentó ayudar.
Su experiencia pastoral y humanitaria la desarrolló durante la construcción de la presa en la que convivió con los obreros y dejó testimonio en su libro ‘El barro y las estrellas’ que fue prohibido en 1960 por la PIDE, la policía política de la dictadura salazarista, por lo que tuvo que esperar a su edición en 1975, con una segunda edición en 1985. Hay una versión bilingüe portugués/lengua mirandesa (O lodo e as estrelas/l’lhodo i las streilhas).
Baste ver las razones de la censura en el inicio del libro: «Zeca vomitó sangre. Sangre viva. Casi llenó una olla. Que todos me perdonen. Ríanse de mí. Pero, por el amor de Dios y de nuestros padres, pido una mirada de piedad para los personajes de este libro. Son personajes reales. Tenemos los mismos nombres y la misma vida en nuestro pequeño mundo, una presa».

Esto sucedió en su tiempo en ese ‘Reino Maravilloso’, en Tras os Montes, que escribiera el escritor portugués Miguel Torga (1907-1995) que tanto dedicó a esas tierras en sus libros como ‘Cuentos de la Montaña’ (1941), por cierto, también censurado por la dictadura salazarista, por lo que se editó en Brasil en 1955 hasta que pudo circular libremente en Portugal tras la Revolución de los claveles en 1974.
No hay que olvidar que la dictadura salazarista arremetió contra la iglesia que ejercía una labor social llegando a exiliar al obispo de Oporto, Antonio Ferreira Gomes (1906-1989).

En 2022 se publicó el libro ‘Rostros de una presa’ (El álbum de Telmo Ferraz) con 200 fotografías en blanco y negro realizadas por el capellán junto a sus comentarios. El álbum es un testimonio, un documento social e histórico único de la época.
A lo largo de los últimos años recibió el homenaje de los trabajadores de las presas de Picote y Miranda do Douro y los consejos parroquiales de las freguesias de Picote (Miranda do Douro) y Bruçó (Mogadouro), donde nació.
Tras su experiencia en la presa, Telmo Ferraz fue destinado a Angola en 1963 donde fundó un centro, la Casa de Gaiato, en Malanje, donde pasaron más de dos mil niños en riesgo de exclusión social ″y después de recibir la educación escolar adecuada se convirtieron en ministros, generales, empleados, empresarios, abogados entre otras profesiones”. Permaneció en el país africano hasta 2012, publicando su experiencia en ‘Tierra golpeada’.
En 2025 fue condecorado por el Gobierno de Angola con la medalla conmemorativa del 50 aniversario de la independencia por ″el papel destacado en la lucha, conquista y mantenimiento de la paz, por el desarrollo” del país y la ″armonía entre los angoleños, en el espíritu de reconciliación nacional, tolerancia y perdón recíproco”.
Telmo Ferraz también editó, entre otras obras, ‘Un retiro en la montaña’ (2016), ‘El silencio de Dios’ (2019), Aldea de los leprosos (2023) y ‘Mi sueño profundo’ (2023). Se publicó su biografía ‘En el tiempo y en la eternidad: Caminos con Telmo Ferraz’ (2019) por el profesor de la Universidad Católica de Porto, Henrique Manuel Pereira, quien también colaboró con su libro de fotografías.
El padre Telmo Ferraz falleció el pasado 8 de octubre y sus exequias fueron oficiadas por el obispo de Bragança-Miranda, Nuno Almeida.
En cuanto al recorrido del ‘Moderno Escondido’ del Barrocal do Douro (Picote), tras competir con el Mercado de Bolhão de Oporto y el Parque Termal de Pedras Salgadas de Vila Pouca de Aguiar, llegó a semifinales, junto con la iglesia de San José de Ribeira Chá en Lago, en las islas Azores pero la que ganó finalmente en la categoría del siglo XX, fue el mercado de Olhão, en el Algarve.
En total, para el proyecto ‘Las nuevas Siete Maravillas de Portugal’ se contó con la participación de 21 sitios patrimoniales, distribuidos en siete categorías y con tres candidatos por cada una: Castillos; Grandes Obras; Historia; Religión; Siglo XX; Siglo XXI y Turismo.
Portugal cuenta desde el pasado mes de septiembre nuevas siete maravillas tras un concurso nacional que concluyó en una de las ya previamente existentes, el Palacio de Sintra.
‘Las nuevas Siete Maravillas de Portugal’ es una iniciativa nacional que se llevó a cabo veinte años después del primer concurso ‘Las Siete Maravillas de Portugal’. El objetivo era promover el patrimonio arquitectónico y movilizar al pueblo portugués en torno a la identidad cultural e histórica del país.
Este nuevo concurso, mediante votación popular, escogió el pasado septiembre a los más destacados elementos del patrimonio arquitectónico de Portugal, tras presentarse más de 600 candidaturas.



