Ahí se van…

En esa obsesión de notoriedad y en su incultura, patanería y corrupción y la de sus familiares y amigos, el expresidente López Obrador y el presidente Trump se parecen.

AMLO-Trump Ahí se van…
López Obrador en un encuentro con Donald Trump

A ambos los definen sus mentiras y su afán por ser de clase superior.

Trump, quisiera pertenecer a la realeza inglesa; López Obrador daría cualquier cosa por ser fifi, como caracterizaba él, a los ricos mexicanos.

Y sus comportamientos han provocado que todas las desgracias apunten a ellos; a Trump, las del mundo; las de México, a López y coincidentemente, esta semana los dos buscaron reflectores.

El 30 de septiembre López promovió en YouTube su nuevo libro; lleno de elogios a sí mismo, a su sucesora y a su Movimiento; y de críticas a funcionarios gringos, ante los que como presidente se arrodillaba, por haberle quitado la visa a su impresentable y ladrón hijo Andy; lo que califica como «canallesco».

El primero de octubre Trump dio una larga entrevista a la revista Time, en la que se advierte la crisis en la que su gobierno ha metido a su país.

Los dos siempre se han quejado, de que las elecciones que no ganan son fraudulentas y han promovido odio y polarización de la sociedad; a la que dividen en buenos y malos, patriotas y traidores, según los apoyen o los repudien.

AMLO tomó torres petroleras cuando perdió una elección en Tabasco y en el 2006 al no ganar la presidencia, ordenó a sus seguidores plantarse durante meses en la avenida Reforma de la Ciudad de México; ocasionando mugre, peste, destrozos y millonarias pérdidas económicas.

Trump llamó en enero de 2021 a sus adeptos, a asaltar el edificio del Capitolio para impedir la certificación de los comicios que le ganó Biden.

Y ahora anunció un soborno de cinco mil dólares a cada adulto si su partido gana en las elecciones legislativas del próximo noviembre y amenazó con invocar la Ley de Insurrección, que permite militarizar las calles si hay disturbios.

Los hijos de ambos, siendo de orígenes económicos distintos, han lucrado amparados en el cargo del padre.

Los de AMLO han sido acusados de varias estafas, hasta ahora sin consecuencias excepto para sus cómplices, que han caído presos o están a punto de hacerlo.

El junior de Trump aceptó que el empresario ruso Umar Kremlev, con vínculos tan directos con Putin que el pasado abril le otorgó la Orden de la Amistad, pagara los cientos de miles de dólares que costó la fiesta posterior a su boda del pasado junio en las Bahamas.

Lo que según medios estadounidenses constituye «extraordinaria violación de las normas éticas por parte de un miembro de la familia de un presidente estadounidense… y muy peligrosa por su relación con el Kremlin».

Pero Donald Trump junior y su nueva esposa Bettina, declararon sin pudor «nuestro querido amigo Umar, nos ofreció, gran generosidad, dos noches increíbles de celebración; regalo de bodas extraordinariamente generoso y por el que estamos increíblemente agradecidos… es lamentable que algo tan personal y feliz pueda ser interpretado como algo político o siniestro».

Tampoco da paso sin huarache Jared Kushner, yerno de Trump.

La CNN reveló el conflicto de intereses que representa ser al mismo tiempo el principal emisario de paz de su suegro en Medio Oriente y el mayor accionista de la empresa israelí, valorada en mil millones de dólares, que abastece al ejército de Tel Aviv para su guerra en Gaza; guerra que le ha servido, para embolsarse millones de dólares.

A Trump y a López, se les han documentado cientos de miles de mentiras; han acosado insultado y calumniado a medios y periodistas por publicar «noticias falsas» y han dado a conocer datos sobre sus vidas privadas para presionarlos, poniéndolos en peligro.

López creó a los lamebotas de las mañaneras, para impedir preguntas de verdaderos periodistas.

Trump vetó a tres medios de sus conferencias, pero el tiro le salió por la culata porque periódicos y canales se unieron y por solidaridad todos dejaron de cubrir sus eventos.

A los dos les fascina que los adulen y si nadie lo hace, ellos solos se echan porras.

Por eso, reapareció López.

Y por eso, a partir del miércoles pasado los canales de noticias se vieron saturados por anuncios sobre los «logros» trumpistas y lo está haciendo, tal como en su tiempo AMLO y ahora Sheinbaum con La Jornada, con dinero de los contribuyentes.

«Conducta flagrantemente contraria a la ética», la calificaron legisladores demócratas precisando que tendrá consecuencias.

Ambos redujeron los recursos a programas relacionados con la educación y la salud, sin la aprobación de sus congresos.

Y los dos han alegado motivos de seguridad nacional, para ocultar y reservar durante años información importante que da cuenta de su pésimo actuar.

Teresa Gurza
Periodista. Soy mexicana, estudié la carrera de Historia y soy Locutora, Cronista y Comentarista y Licenciada en Periodismo, pero ante todo reportera. Me inicié en televisión en 1970 y fui reportera, conductora y productora de programas noticiosos; reportera de asuntos especiales de los diarios El Día, UnomásUno y La Jornada, y corresponsal en la Unión Soviética, Checoslovaquia y Michoacán. Por razones familiares, mi marido era chileno, viví en Chile más una década. He recibido muchos premios y reconocimientos, entre ellos el Nacional de Periodismo en Reportaje y ahora radico en México y escribo artículos para Periodistas en Español y otros medios.

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