El «Niño Alfonso» de La Unión

A sus 82 años cumplidos en abril de este año 2016, Alfonso Paredes García, Niño Alfonso, minero cantaor o cantaor minero, porque empezó a cantar antes que a trabajar, ha sido por fin reconocido, dejando atrás el olvido y el ostracismo de antaño, con la primera Lámpara Minera honorífica,  desde que éstas iniciaron su andadura en 1961, con el nacimiento del Festival  del Cante de las Minas de La Unión.

56 Festival del Cante de las Minas de La Unión. Lámpara Minaera honorífica al Niño Alfonso. 6 de agosto 2016.
56 Festival del Cante de las Minas de La Unión. Lámpara Minaera honorífica al Niño Alfonso. 6 de agosto 2016.

Estuvo acompañado por toda su numerosa familia en la ceremonia de entrega en el Café Cantante instalado días antes en el salón de actos municipal de la Casa del Piñón. ¿Cuántas sensaciones de una vida que pudo haber sido diferente pudo rememorar en ese breve y quizá eterno lapso de tiempo? Quizá sintió que la Lámpara era un reconocimiento postrero al gran cantaor que fue y al que se negaron reconocimientos en La Unión y en la España de entonces, presuntamente por ser quien era, por la historia de su familia. O tal vez sintió algo muy distinto que expresó en una sencilla frase dirigida al alcalde López Milán: “Ahora no quiero morirme”. ¡Quién sabe todo lo que esa Lámpara significa para él.!

Hijo y nieto de mineros. El padre, Ginés Paredes, fue el primer personaje muy especial de la saga familiar, lástima que solo viviera 33 años. Murió en 1938, en plena guerra civil, de una neumonía que contrajo en un encierro de obreros en la mina, en el que él no tenía que estar, pero estuvo por solidaridad obrera y porque pensaba que su cargo como presidente de la CNT local y secretario del Frente Popular en cierto modo le obligaba a estar ahí. Lo pagó con su vida, dejando tres hijos pequeños que más tarde se harían cargo de una herencia que nada tenía que ver con el dinero, sino con los valores y los cantes. Desde el principio de la guerra había sido teniente de alcalde de La Unión, también era gerente de todas las minas del gobierno y…cantaor. Dice quien lo recuerda que era un seguidor del estilo de Antonio Chacón. Y algo que podría parecer imposible hoy en día. Ninguno de los cargos era retribuido, seguían viviendo él y su familia de su trabajo en la mina y cuando murió quedaron en la miseria.

Con tales credenciales políticas, si no hubiera muerto de neumonía en 1938, hubiera muerto fusilado en 1939. Las represalias franquistas en una zona minera que había sido republicana hasta el último día, fueron, bueno…como en todas partes.

Un joven Niño Alfonso con Eleuterio Andreu. Cortesía de Paco Paredes
Un joven Niño Alfonso con Eleuterio Andreu. Cortesía de Paco Paredes

Alfonso Paredes García no había cumplido los cuatro años cuando su padre murió. Su vida laboral empezó temprano, a los cinco años, en una cocina militar del acuartelamiento del Lazareto. ¡Y ya cantaba! Desde los siete años hasta su mayoría de edad fue trabajador del campo en Torre Pacheco. Vuelve a La Unión para trabajar en la minería, a los veintidós se casa con Vicenta Rubio Padilla, que le dará tres hijos. Fue minero hasta los treinta y ocho y después trabajó en la Empresa Nacional Bazán hasta su jubilación. Tiene cuatro nietos y dos bisnietos. Es el único minero y cantaor de flamenco vivo en España.

El Niño Alfonso

Dice Paco Paredes, el hijo trovero y flamencólogo del Niño Alfonso que una noche de verano de 1987, en la que le presentaron al más exitoso cantaor de La Unión, Pencho Cros, éste le dijo: “Tu padre es un hombre valiente y de palabra y lo demostró el día que harto de injusticias hacia su persona decidió dejar el cante. Su voz es de arrope, azúcar y caramelo, ¿sabes que fui yo quien le bautizó con el nombre de Niño Alfonso? Ha tenido y tiene la mejor voz que ha habido en esta tierra, es una lástima que no hayan sabido comprenderlo, que no se transmitiera y divulgara su forma de cantar, cuanto cante tiene el Niño Alfonso, cuanto se perdió con él”.

Larga historia entre los dos unionenses, el Niño Alfonso y Pencho Cros. Muy distintas.

El Niño Alfonso y el guitarrista Mariano Fernández en el V Festival del Cante de las Minas de La Unión
El Niño Alfonso y el guitarrista Mariano Fernández en el V Festival del Cante de las Minas de La Unión

A los seis años, cuando trabajaba y cantaba a su aire en el acuartelamiento del lazareto de La Unión, un buen día le oyó cantar el guitarrista Vicente Vera, quien estaba haciendo allí el servicio militar, que se quedó boquiabierto escuchando a un niño tan pequeño cantar fandangos de Marchena y Vallejo y granaínas de Chacón … “Niño, ¿dónde has aprendido tú esos cantes?”. “A mí me gusta el cante y canto todo lo que oigo”. El hombre le llevó al cuartel, le presentó a sus compañeros, le dieron de comer, cogió su guitarra y el niño se puso a desgranar cantes como si tal cosa. A partir de ahí se convirtió en el cantaor oficial en todas las fiestas del cuartel, en otros cuarteles de la comarca, en fiestas privadas de oficiales y mandos.

En Torre Pacheco aprendió los Cantes de siembra, siega y trilla murcianos y andando el tiempo se convirtió en el restaurador de estos cantes que estaban en peligro de extinción. Lo mismo sucede cuando regresa a La Unión en 1952 con los cantes mineros que había escuchado de niño y que estaban diluyéndose en el tiempo. Llega a La Unión en esa última época de auge minero con las explotaciones a cielo abierto que coincide con un periodo de gran creatividad artística, de restauración de cantes antiguos y creación de nuevos cantes.

Niño Alfonso y Eleuterio Andreu son los dos rompedores unionenses que van creando grupo con otros cantaores, Diego Arenas, Diego el Sevillano, el cantaor y guitarrista Antonio Fernández, primero de la saga de artistas que ya va por la tercera generación, padre de Encarnación Fernández y abuelo del guitarrista Antonio Muñoz. En esos años cincuenta obtiene premios en concursos regionales, que eran auténticos maratones de cante, donde había que mostrar un extenso repertorio. No había bases como a partir de la creación en 1961 del Festival del Cante de las Minas. Se le considera como el mejor cantaor de Cartageneras, forma parte del grupo flamenco La Soleá  y del espectáculo Caravana de Canciones. Es el primer artista flamenco de la comarca en obtener el carnet de artista profesional, crea espectáculos propios para actuar en hoteles, salas de fiestas y teatros…

Todo este buen hacer y cantar, todo este esfuerzo es condenado a un pozo de silencio, bastante más doloroso que el pozo de la mina. Se nota, sobre todo en los años sesenta, donde en el recién creado Festival del Cante de las Minas al que se presenta varias veces al premio de Lámpara Minera, solo consigue un accésit por Cartageneras. ¿Represalia por ser hijo de un rojo notorio? Es uno de los varios interrogantes en torno al Niño Alfonso.

El Niño Alfonso dejó de cantar en público en 1970, a la temprana edad de 36 años. Dolorido, incapaz de soportar más tiempo un ostracismo silencioso. Cuando por fin, en 2001 recibió un primer homenaje del Festival del Cante de las Minas, dirigió estas palabras al público que llenaba la sala de la Catedral del Cante del Antiguo Mercado de La Unión: “Agradezco a estos señores que me saquen del pozo en que me metieron. Mucho he sufrido y trabajado, dentro y fuera de la mina, mucho he cantado la tragedia del pozo, teniendo que subsistir desde que era un niño como cabeza de familia, por ausencia de un padre que el negro polvo de la mina me arrebató, como a tantos hijos de este pueblo. Y es que no hay peor mina para quien nace y se siente artista que verse condenado al olvido. No hay mayor desengaño que no ser comprendido, ni mayor dolor para quien se entrega en cuerpo y alma a su tierra y no ser reconocido.”

Ese día el Niño Alfonso pudo sentir el amor de su gente, que le agradeció su defensa de los cantes mineros dondequiera que había ido, por su labor de restauración de cantes antiguos y ser nexo de unión con los nuevos cantes, en una gran labor restauradora e innovadora.

Pencho Cros

Pencho Cross merecería un artículo, uno más de lo mucho que se ha escrito sobre él, pero este no es el momento. El cantaor más relevante de los años sesenta y setenta del cante de las minas, había nacido en 1925, minero e hijo de minero, que también trabajó en la refinería de Escombreras. Salió a la escena pública en los años sesenta.  Fue creador de una variante de Minera, la más jonda  y recreador de otra de la escuela de Rojo El Alpargatero.  Ha sido el único cantaor en la historia del Festival en recibir tres Lámparas Mineras, una en los 60 y dos en los 70. Sin duda por méritos propios, pero es un hecho que posteriormente se cambiaron las bases del concurso para que un hecho así no volviera a producirse. Otro hecho es que Pencho Cros era primo de la mujer del alcalde Esteban Bernal, fundador del Festival en 1961. Hecho que pudo tener que ver o no con esta profusión de premios. Hechos son hechos, pero sin duda crean algún interrogante.

Pencho Cros con su tercera Lámpara Minera
Pencho Cros con su tercera Lámpara Minera

Pencho Cros falleció en 2007 a los 82 años, víctima del Alzheimer. Por entonces ya había sido declarado Hijo Predilecto de la ciudad de La Unión en 2001, su busto en bronce preside la entrada al Museo del Cante de las Minas en la Casa del Piñón, tiene una calle con su nombre en la ciudad y un premio de minera que se concede en los festivales lleva su nombre. Un premio Pencho Cros a la Difusión Musical, un premio Pencho Cros al Periodismo flamenco…

Recientemente se ha solicitado al ayuntamiento de La Unión la concesión de Hijo Predilecto a favor del Niño Alfonso y que un busto suyo se coloque en la Catedral del Cante.

No es fácil escribir sobre un tema del que no ha sido posible encontrar documentación procedente de varias fuentes. En realidad solo de fuentes familiares, que sin duda habrán procurado ser objetivas, pero no son suficientes.

Por eso quedan tantos interrogantes. Por ejemplo, por qué el Niño Alfonso rehusó unirse al grupo artístico de Antonio Molina, o de El Mejorano, o de Manolo el Malagueño. Por qué tiró la toalla a los treinta y seis años, el mejor momento de madurez para cualquier voz, haciendo en cierto modo el juego a sus silenciadores. Por qué, según una fuente, pudo perjudicarle que su voz se pareciera a la de Juanito Valderrama… Por qué grabó solo un disco en Madrid en 1966, divulgado en TVE por el periodista  y amigo suyo Pascual García Mateos, una leyenda del periodismo unionense y en Radio París por Robert Vidal, amigo de García Mateos. Tuvo un éxito extraordinario en La Voz de Madrid, silenciado en La Unión, pero…Tal vez este artículo encuentre respuestas a algunos de estos interrogantes.

¿Será posible que la única respuesta sea la de una represalia sutil pero feroz ejercida no solo en la persona del Niño Alfonso, sino también en otros artistas contemporáneos suyos?  ¿Porqué otros lograron triunfar y sobrevivir en un régimen represivo?

El Niño Alfonso recibe la primera Lámpara Minera Honorífica del Alcalde López Milán. 6 agosto 2016. Foto Teresa Fernández
El Niño Alfonso recibe la primera Lámpara Minera Honorífica del Alcalde López Milán. 6 agosto 2016. Foto Teresa Fernández

El pasado 6 de agosto, el Niño Alfonso, un niño de ochenta y dos años que quiere vivir, recibió de manos de Pedro López Milán, alcalde socialista de La Unión desde 2015, la primera Lámpara Minera honorífica de la historia del Festival de Cante de las Minas de La Unión.

 

 

 

 

 

 

 

 

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Algunas cosas que he aprendido a lo largo de mi vida. Soy Licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, master en Psicología del Deporte por la UAM, diplomada en Empresas y Actividades Turísticas, conocedora de la Filosofía Védica. Responsable de Comunicación y Medios en Madrid de la ONG Internacional con base en India, Abrazando al Mundo. Miembro de la British Association of Freelance Writers. Certificada en Diseño de Permacultura. Trainer de Dragon Dreaming, metodología holística para el crecimiento personal, grupal y comunitario en el amor a la Tierra. Colaboradora en Periodistas-es y en las revistas Natural, Verdemente, The Ecologist para España y América Latina. Profesora de inglés avanzado.

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