Es común oír que la palabra tal fue aceptada y por tanto ya podrá usarse, lo cual permite colegir que muchos piensan que la Real Academia Española es la institución que determina cuál palabra debe usarse y cuál no.

Esa supuesta autoridad  ha incidido para que hoy día haya confusión en cuanto al uso de ciertos y determinados vocablos, pues muchos son los que, basados en ese hecho, se eximan de usarlos. Digo supuesta autoridad, porque en materia de palabras, la única autoridad que existe es el pueblo hablante, que por necesidades expresivas las crea. La docta institución lo que hace es registrarlas.

Antes de entrar en materia, expreso mi pesar la por la trágica desaparición física de José Castillo y Luis Valbuena, peloteros profesionales pertenecientes al Cardenales de Lara, que se habían convertido en íconos de la pelota rentada de Venezuela. El beisbol venezolano, ya en su etapa más competitiva, está de luto. ¡Paz a sus almas!

En Venezuela desde tiempos inmemoriales se habla de gobierno regional para aludir a la segunda instancia del poder legislativo, y ello, con toda seguridad, se debe a que en el pasado, la región existía como división territorial; pero con la Constitución de 1999, eso quedó bien definido. Según el artículo 136, el poder se divide en municipal, estadal y nacional, por lo que regional no tiene cabida. La región solo existe en Venezuela para fines de distribución del presupuesto; pero no como instancia del poder. Sin embargo, muchos redactores y aun estudiosos de lenguaje y de las ciencias de la Comunicación Social incurren en el despropósito de hablar de gobierno regional.

A pesar de lo arraigado de “gobierno regional”, es placentero ver que en algunos medios de comunicación y agencias de información han aceptado la corrección y se han convencido de que es y debe ser “gobierno estadal”, y asimismo todo lo que derive de estado como división territorial: “Dirección Estadal de Salud; “Bomberos Estadales; Maestros “Estadales,”; “Comicios Estadales”, etc.

Las palabras estadal y estatal también han sido y siguen siendo una fuente inagotable de dudas y confusiones. Hay quienes aducen que todo lo que deriva de estado como división del territorio debe ser estatal, dado que estadal no existe con ese significado, es decir, no está autorizada por la Real Academia Española.

Aquí es necesario recalcar que no es la RAE la que autoriza el uso de las palabras, aunque en el registro lexical, la referida palabra tiene otra definición, y aparece como medida de longitud en desuso; pero sucede que estadal es una derivación perfecta de estado, y como  lo establece la Carta Magna de Venezuela, el estado es la segunda instancia del poder, y lo lógico es que todo lo que de allí derive, sea estadal y no estatal.

El uso ha consagrado estadal para todo lo que tenga que ver con la división del territorio; en tanto que estatal se reserva para nombrar lo que guarde relación con el nivel central del poder. Es por eso que es válido hablar de empresas estatales, pues se entiende que pertenecen al Estado como país.

Tómese en cuenta que cuando ESTADO se usa  como entidad de derecho público, o sea como nación, siempre debe escribirse con inicial mayúscula: “Venezolana de Televisión, Corpoelec, Movilnet y Cantv son empresas administradas por el  Estado venezolano”. También podrá decirse que son empresas estatales.

 

David Figueroa Díaz (Araure, Venezuela, 1964) se inició en el periodismo de opinión a los 17 años de edad, y más tarde se convirtió en un estudioso del lenguaje oral y escrito. Mantiene una publicación semanal desde hace más de veinte años en el diario Última Hora de Acarigua-Araure, estado Portuguesa, y más recientemente (2018) en El Impulso de Barquisimeto, dedicada al análisis y corrección de los errores más frecuentes en los medios de comunicación y en el habla cotidiana. Es licenciado en Comunicación Social (Cum Laude) por la Universidad Católica Cecilio Acosta (Unica) de Maracaibo; docente universitario, director de Comunicación e Información de la Alcaldía del municipio Guanarito. Es corredactor del Manual de Estilo de los Periodistas de la Dirección de Medios Públicos del Gobierno de Portuguesa; facilitador de talleres de ortografía y redacción periodística para medios impresos y digitales; miembro del Colegio Nacional de Periodistas seccional Portuguesa (CNP) y de la Asociación de Locutores y Operadores de Radio (Aloer).

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.