Da coraje y ganas de mentarles la madre, el padre, la abuela y toda la parentela a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, porque sus gastos muestran lo poco que les interesan los mexicanos, sobre todo los pobres, que siempre resultan más perjudicados.

Es de gobernantes insensibles y poco responsables, dilapidar millonadas en repetitivas mañaneras plagadas de mentiras y descalificaciones y en giras de fin de semana que a nada conducen como lo hace Sheinbaum.
Y en ese jardín colgante que la misma Brugada dice costó más de dos mil millones de pesos, en lugar de hacer lo mínimo que puede pedírsele a los gobiernos.
Que es dar seguridad para que la gente pueda vivir sin miedo, un buen sistema nacional de salud y medicamentos para todos y un transporte público eficaz.
Y ya lo mínimo de lo mínimo, es destapar coladeras para evitar las inundaciones que cada año ocurren a diario y llenan de aguas apestosas, las casas más humildes, y que este pasado viernes, ocasionaron que el agua llegara a la cintura o tapaba el cofre de quienes circulaban a pie o en coche por el Periférico Sur y dejaron inutilizadas las instalaciones del Hospital Psiquiátrico San Fernando del IMSS.
Pasando al tema de inseguridad, me pregunto ¿cómo es posible que decenas de sus policías y guardias nacionales, vieran impasibles como encapuchados destrozaban las casetas de pago de la carretera México Cuernavaca?
Eso da para denunciar penalmente por complicidad, a sus irresponsables mandos.
Y miren el cinismo de Rosa Icela Rodríguez, secretaria de gobernación de un gobierno especialista en el acarreo masivo de millones y que ahora amenaza a unas cuantas madres buscadoras afirmando que están investigando quien pagó su traslado de Jalisco a la Ciudad de México, cuando bien debe saber y si lo ignora es peor, que la ayuda para ellas fluyó de su partido aliado el PT, según afirma Diego Peterson en artículo de El Informador de este lunes 15.
«Llegamos, igual como llegamos a cada búsqueda con los pocos pesos contados, cansadas, con hambre, rezando y sin saber si comeremos» le contestó una de las atribuladas mujeres a las que el gobierno que debiera hacerlo, no ha ayudado en nada y le pidió investigar dónde están sus hijos y los 135.000 desaparecidos en México y no distraerse indagando cómo llegaron a protestar a la capital del país.
Y ¿qué me dicen de Ariadna Montiel dirigente nacional de Morena, el partido que llegó al poder comprando votos del narco y de los pobres y ahora busca anular la goleada que le puso el PRI en Coahuila ganando los diecisiete distritos electorales? triunfo que dice fue, porque compró a 200 pesos cada voto.
Tal vez sus declaraciones se las dictó el enojo por el dinero mal gastado, porque 200 pesos es bastante menos de lo que Morena acostumbra dar y perdió.
Que Morena es de doble cara de arriba para abajo, porque habla de austeridad y derrocha en lujos, se comprueba nuevamente con la carísima fiesta que sintiéndose princesa encantada Sheinbaum ofreció a la FIFA y más de quinientos invitados, en el Castillo de Chapultepec, con actuación de artistas y espectáculo de drones.
Y su gobierno es además tan incompetente que, ni ella ni tres de sus secretarios de Estado, han podido resolver el problema con los maestros agrupados en la CNTE, que más que maestros, parecen chantajistas de profesión por sus tropelías y amenazas.
Argumentando el incumplimiento de promesas hechas por López Obrador y la misma Sheinbaum, quien los califica ahora de derecha extrema, desconociendo que apoyó a esta organización en marchas a cambio de su apoyo electoral, como consta en fotografías donde se le ve en primera fila junto a AMLO, Ernestina Godoy, Saúl Monreal, Rocío Nahle y Bertha Luján.
Y como no se atreve a enfrentarlos y a obligarlos a regresar a dar clases a millones de niños de primaria, los deja actuar como vándalos y les sigue pagando como si trabajaran, y ellos se aprovechan, porque saben que no serán castigados y que pueden cercarla hasta hacerla cambiar de planes.
Como sucedió este fin de semana que visitó sin aviso previo San Luis Potosí, cancelando sus programadas actividades en Zacatecas.



