Los cuatrocientos años de mi ciudad

La entrega de hoy, originalmente fue un comentario que publiqué en la red social Facebook, y que recibió, y sigue recibiendo, comentarios positivos, a propósito de la celebración, en 2020, del cuatricentenario de la ciudad de Acarigua, en el estado Portuguesa, Venezuela, y que ha comenzado a generar opiniones.

Acarigua, Venezuela, googlemaps

Acarigua limites
Acarigua: límites de la ciudad y ubicación en Venezuela

En él expresé mi opinión, motivado por la poca información oficial que se ha publicado al respecto, y por las impropiedades lingüísticas en las que han incurrido algunas personas que han tenido a bien referirse al tema, especialmente periodistas, en su afán de opinar, lo cual no es cuestionable; pero es lamentable que incurran en errores, impropios de alguien que por su formación y función social está obligado moralmente a hacer un buen uso del lenguaje que emplea. También porque el aludido texto, aunque su contenido está circunscrito a una zona específica, los ejemplos son aplicables en cualquier lugar del mundo.

Es por eso que, sin quitarle ni ponerle, en los siguientes párrafos podrán leer mi parecer sobre lo que deseamos los nacidos en la mencionada ciudad, fundada el 29 de setiembre de 1620, por Francisco de la Hoz Berrío, identificada con el  lema de Capital Agrícola de Venezuela.

En 2020, Acarigua (mi ciudad natal) cumplirá 400 años, y junto con Guanare, será la otra ciudad de Portuguesa en llegar a esa edad emblemática. Imagino que el alcalde está consciente de la importancia de la fecha, y en tal sentido, también creo que debe estar ideando una celebración acorde con la importancia y trascendencia que tendrá. Digo que imagino y creo, porque hasta la fecha, salvo algunas menciones en las redes sociales, oficialmente la información al respecto ha sido muy poca.

Un acontecimiento de esa magnitud no puede pasar inadvertido, y los que nacimos en ese terruño y otros que lo adoptaron como su segunda “patria chica”, esperamos que el cuatricentenario de nuestra Acarigua sea una celebración que se distinga por su calidad, en la que todos podamos disfrutar, compartir y exhibir con sano orgullo el gentilicio acarigüeño.

Como todo evento de gran importancia, el cumpleaños número cuatrocientos de Acarigua dará mucho para hablar y para escribir, y por eso aprovecho la ocasión para hacer unas observaciones desde el punto de vista gramatical y lingüístico, que sirvan de guía para la redacción y reseña.

En primer lugar les aclaro que la fecha no será el cuatrocientos aniversarios, pues la forma correcta es el cuadringentésimo aniversario, o simplemente cuatrocientos años. ¿Eso por qué? Porque la palabra aniversario, de acuerdo con la reglas, debe ir acompañada del ordinal correspondiente, por ejemplo: trigésimo aniversario, quincuagésimo aniversario, cuadringentésimo aniversario, etc. En cifras se escribe: 400° aniversario, y se lee cuadringentésimo aniversario (en singular). Pero si alguien no conoce el ordinal correspondiente, no diga ni escriba 400 aniversario. Parece una nimiedad; pero no lo es. Es simplemente llamar las cosas por su nombre.

En cuanto a la vieja costumbre de llamar a Acarigua y Araure “ciudades gemelas”, es menester tener presente que no lo son, y para persuadirse de eso, solo basta con conocer el significado de gemelo. Son ciudades hermanas, expresión apropiada, que muy pocos redactores usan. Si cada periodista, cada locutor y otro profesional de los medios de comunicación se convenciera de la importancia de hablar y de escribir correctamente, no habría tantos despropósitos.

Muchos estados, ciudades, pueblos y caseríos, por lo general tienen un epónimo, es decir, alguien que da su nombre. Por ejemplo, Lara lo debe a Juan Jacinto Lara, Falcón a Juan Crisóstomo Falcón, Miranda a Sebastián Francisco de Miranda, y así muchos, tanto en Venezuela como en otros lugares del mundo. Acarigua es capital del municipio Páez, que como se sabe, su epónimo es José Antonio Páez. No necesariamente un epónimo debe ser un héroe; pero en el caso de nuestra amada ciudad, el epónimo es un héroe, a quien por cierto han pretendido arrebatarle su decidida y decisiva participación en la Gesta Emancipadora.

En resumen, el epónimo es el que da el nombre. Páez no es el epónimo del estado Portuguesa, como entidad, sino del municipio que lleva su nombre. 

A todas esas, espero que estas observaciones les hayan servido para disipar las dudas y para el debate ameno, cordial, sano y desprovisto de cualquier elemento que desvirtúe la intención original de este texto

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David Figueroa Díaz (Araure, Venezuela, 1964) se inició en el periodismo de opinión a los 17 años de edad, y más tarde se convirtió en un estudioso del lenguaje oral y escrito. Mantuvo una publicación semanal por más de veinte años en el diario Última Hora de Acarigua-Araure, estado Portuguesa, y a partir de 2018 en El Impulso de Barquisimeto, dedicada al análisis y corrección de los errores más frecuentes en los medios de comunicación y en el habla cotidiana. Es licenciado en Comunicación Social (Cum Laude) por la Universidad Católica Cecilio Acosta (Unica) de Maracaibo; docente universitario, director de Comunicación e Información de la Alcaldía del municipio Guanarito. Es corredactor del Manual de Estilo de los Periodistas de la Dirección de Medios Públicos del Gobierno de Portuguesa; facilitador de talleres de ortografía y redacción periodística para medios impresos y digitales; miembro del Colegio Nacional de Periodistas seccional Portuguesa (CNP) y de la Asociación de Locutores y Operadores de Radio (Aloer).

7 Comentarios

  1. Como siempre, soy muy oportunas las aclaraciones del periodista David Figueroa Díaz. ¡Excelente aporte!

  2. Leí la columna. Acarigua y Araure son dos ciudades unidas físicamente como otras ciudades del país y de otras regiones del mundo. En el término “gemelas” subyace la condición de hermanas pero naturalmente no la similitud. Quizás un término más apropiado, aunque puede sonar a chanza, hubiese sido “siameses”: ciudades siameses. Esta expresión denota la condición de hermanas y el hecho de que estén efectivamente unidas por la geografía.

    Adicionalmente quiero comentar sobre la abreviación del ordinal 400° que incluiste en tu columna. No sé que criterio fijaron las academias en el 2010 con la última actualización ortográfica, no tengo a la mano esa obra, pero en el Diccionario panhispánico de dudas (DPD, 2005) se interpreta que las abreviaciones de los ordinales son tratadas con el mismo criterio de las abreviaturas, es decir, se cierran con punto; en el caso de marras sería así: 400.°.

  3. Buenos días David Figueroa.., cuando haces esas observaciones gramaticales me gusta y las celebro, debido a que muchos incurrimos en esos errores. Pero, como tú muy bien lo dices, no puede ser que sean precisamente periodistas que fueron formados para ello.., y cuando publican en un medio impreso y hasta virtual..cometen esos errores. Te doy las gracias, y te sigo en la medida que pueda hacerlo,

  4. Estás observaciones, aclaratorias, cómo se les quiera entender, para mí son clases magistrales para muchos desconocederos del buen decir, aprovechemos este gran recurso que semanalmente nos ofrece este medio y su colaborador periodista David para cultivar el lenguaje y sus formas correctas al hablar. Se admira al menos yo, un escrito correctamente y pulcro sin errores ortográficos, inducir a nuestros jóvenes a la escritura correcta y el buen hablar es tarea de todos, ya que vivimos en una sociedad apoyada en el avance tecnológico y el bendito modismo, ha destruido nuestro lenguaje y su forma al hablar, cosa muy preocupante.

  5. Saludos, David. Buena la aclaratoria. Por otra parte, es muy arraigado eso de decirle a Acarigua – Araure, ciudades gemelas. Recuerdo que un familiar, venido del centro del país, tuvo una válida observación al respecto, y se mostró contrariado al constatar que no eran lo que él se imaginó: dos ciudades exactamente iguales como si se tratara de un objeto y su imagen reflejada en el espejo.

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