Con el reciente anuncio del cambio de nombre al puente histórico de Cádiz, por el del poeta Rafael Alberti (1902-1999), bueno es recordar otros muchos que llevan nombres de poetas por todo el mundo, son algunos perdidos ″por la geografía”, en expresión del promotor del cambio de nombre del puente gaditano, el periodista Fernando Santiago, a quien dedico este artículo.
Precisamente y empezando por España existe el puente de los poetas, así llamado y que engloba no solo a uno sino a todos. está en Zamora, cruza el Duero y es obra de Javier Manterola (1936-2024), quien precisamente hiciera en 2015 el segundo puente de Cádiz, el de la Constitución de 1812.

El puente es de 2013, comunica el barrio de Olivares con el campo de la Verdad. Su nombre iba a ser Claudio Rodríguez (1934-1999), en referencia al poeta zamorano, pero fue su viuda la que insistió que se ampliara a otros poetas.
Ya si nos asomamos fuera de España el número de los puentes perdidos por la geografía vinculados a poetas (además de escritores) es muy extenso.
El conocido puente de Baltimore derrumbado por un barco el pasado 2024, lleva el nombre de Francis Scott Key (1779-1843) que, entre otras muchas cosas e hizo la letra del himno estadounidense, pero también fue poeta.
En Estados Unidos se encuentra también el puente Sidney Lanier, en Brunswick, donde cruza el río del mismo nombre. Este puente atirantado, situado en el estado estadounidense de Georgia, lleva el nombre del poeta estadounidense Sidney Lanier (1842-1881).
Un nombre y autor universal, William Shakespeare (1564-1616) lleva su referencia al puente de estilo gótico en Los Feliz (Los Angeles) construido en 1926 y también denominado Franklin Avenue.
En México, puentes ubicados en la capital desde 2004 llevan los nombres de los poetas Carlos Pellicer (1897-1977), Octavio Paz (1914-1998) y Jaime Sabines (1926-1999). Además Pellicer da nombre a un circuito urbano (bulevar y periférico) que cruza varios puentes ubicados en su ciudad natal, Villahermosa, Tabasco.
En Colombia, un puente recuerda en Cúcuta al poeta Jorge Gaitán Durán (1924-1962), fue inaugurado en 1981 y atraviesa el río Pamplonita conectando con la Avenida Libertadores con el barrio San Luis.

En Argentina hay tres vinculados con poetas, el más conocido sería el puente Jorge Luis Borges (1899-1986), nombrado así desde 2019. Ubicado entre Barracas y Constitución, en la ciudad autónoma de Buenos Aires, de estructura metálica, data de 1927.
Borges lo hizo poesía en su poema ‘Mateo XXV, 30’: ″El primer puente de Constitución y a mis pies/ fragor de trenes que tejían laberintos de hierro/ Humo y silbidos escalaban la noche/ que de golpe fue el Juicio Universal”.
También existen dos puentes argentinos denominados ‘puente del poeta’, uno de hierro en Rawson, sobre el río Chubut, inaugurado en 1918, lleva desde 2001 su nombre en honor al poeta Griffith Griffith (1828-1909), “el carpintero de puentes y palabras” que construyó la primera estructura de madera destruida por la inundación de 1899.
El otro, de hormigón armado, se ubica en Rosario, inaugurado en 1937. El nombre rinde homenaje al poeta y periodista Emilio Ortiz Grognet (1879-1932), un rosarino que escribió con pasión sobre su ciudad. Una placa lo recuerda como “el poeta que le cantó con fervorosa inspiración de hijo”. Aunque Puente del Poeta es también conocido como puente Ortiz Grognet.
En Brasil, hay un viaducto Santa Tereza, también llamado en honor a uno de sus mayores poetas Carlos Drummond de Andrade (1902-1987), ubicado en la localidad de Belo Horizonte.
Fue inaugurado en 1929 y poco después, Drummond con 27 años, lo escaló tomando la estrecha franja de uno de los arcos parabólicos del viaducto, bajo el cual pasó un ferrocarril, muchos metros más abajo. Por este motivo popularmente el puente lleva su nombre.
Es un hito de la ciudad, que lo nombró patrimonio cultural del municipio, e inspiró la crónica Viadutos del propio Drummond, además de aparecer en la novela ‘O Encontro Marcado‘ del escritor Fernando Sabino (1923-2004).

Hay muchos poetas que han cantado a puentes, así el premio Nobel de Literatura 1971, el chileno Pablo Neruda (1904-1973) lo hizo en el poema ‘Al puente curvo de la Barra’ oficialmente, puente Leonel Viera (conocido como puente de la Barra o Ondulado) entre Tesoro y Punta del Este, en Uruguay.
″Entre agua y aire brilla/ el puente curvo/ entre verde y azul las curvaturas/ de cemento, dos senos y dos simas/ con la unidad desnuda/ de una mujer o una fortaleza/ sostenida por letras de hormigón/ que escribe en las páginas del río” finalizando ″…este puente que hace honor al agua/ ya que la ondulación de su grandeza/ une dos soledades separadas/ y no pretende ser sino un camino.”
Europa
Saltando a Europa, en nuestro vecino Portugal, en la localidad cercana a Galicia, Ponte de Barca, junto al río Lima, junto a sus puentes está el Jardin de los Poetas, en referencia a los poetas locales Diogo Bernardes (1530-1594) y el fraile Agostinho da Cruz (1540-1619).
En Francia existe varios puentes que llevan el nombre del novelista y poeta Víctor Hugo (1802-1885) así el puente metálico en Montargis, sobre el canal de Briare, construida en 1891; otros dos se ubican en Grenoble y Saint Céré. Como curiosidad el poeta francés tiene un poema titulado ‘El puente’.
Además en París, desde 1999 el puente peatonal Leopoldo Sédar Senghor (1906-2001), en homenaje al poeta y primer presidente de Senegal, anteriormente conocida como pasarela Solférino. Se ubica sobre el río Sena, en el Séptimo distrito de París, junto al Museo de Orsay. Es conocido popularmente como el Puente del Amor o el Puente de los Candados.

El puente Samuel Beckett (1906-1989) se ubica en Dublín, construido entre 2007-2009 por el español Santiago Calatrava (quien previamente diseñó también en la capital irlandesa el puente James Joyce). Este impresionante puente atirantado sobre el río Liffey lleva el nombre del premio Nobel de Literatura 1969 el irlandés Samuel Beckett. Su diseño evoca un arpa celta tumbada de lado.
El puente Brankov de Belgrado tiene este nombre por partida doble. Es muy transitado y transcurre sobre el río Sava, es el segundo más grande de la capital serbia fue reconstruido en 1957, tras ser destruido por las bombas nazis en 1941, y con una ampliación de calzada en 1979.
La población lo llama Puente de Branko, inicialmente por el poeta romántico serbio Branko Radičević (1824-1853) pero su nombre fue reforzado en 1984, al suicidarse saltando desde el mismo el escritor Branko Copic (1915-1984) que también escribía poesía dedicada a niños.

El puente Čech de Praga, construido de 1905-08, es el único de estilo Art Nouveau (estilo Secesión en el Este europeo) de la capital checa por lo que es declarado patrimonio cultural. Ostenta el nombre del escritor y poeta Svatopluk Čech (1846-1908).
El puente de 514 metros que une Buda y Pest a través del Danubio en la parte sur de Budapest se llama puente Petófi, en honor al poeta nacional Sándor Petófi (1823-1849). Destruido por los nazis en 1945 no fue reconstruido hasta 1952 y fue cuando adoptó el nombre del poeta.
El puente Scheffel de Singen, en Alemania, sobre el río Radolfzeller Aach, lleva el nombre del poeta Joseph Victor von Scheffel (1826-1886). Construido en 1923 es conocido por ser el más caro del mundo por los costes de construcción de aproximadamente 1,5 mil billones de marcos durante la hiperinflación en Alemania.
En Lituania, en concreto en la localidad de Palanga, el puente llamado ‘El poeta’ hace referencia al Premio Nobel de Literatura 1987, Joseph Brodsky (1940-1996), fue inaugurado en 2014.

El Puente Dante se ubica en Treviso. Este puente histórico cruza el río Sile y conmemora al gran poeta italiano Dante Alighieri (1265-1321), quien inmortalizó este lugar en su Divina Comedia. «Là dove Sile e Cagnan s’accompagna» (Donde confluyen el Sile y el Cagnan). Canto IX del Paraíso. Es en este rincón donde escenificó su encuentro con el alma de Cunizza da Romano (hermana del tirano Ezzelino), testigo implacable y juez de la corrupción de sus conciudadanos.
En Rusia entre los más destacados se encuentran el Pushkin (aludiendo al poeta Alexander Pushkin, 1799-1837), un puente peatonal de 135 metros sobre el río Moscova, en Moscú, que conecta el jardín Neskuchny con el malecón Frunzenskaya, construido en 1999.
El Derzhavinskiy, es un puente de piedra en Tambov, sobre el río Studenets, que fue construido durante la etapa como gobernador del poeta clásico Gavrila Derzhavin (1743-1816) por lo que lleva su nombre.
El mismo poeta da nombre a otro puente sobre el río Kuzminka en la localidad de Pushkin, cerca de San Petersburgo. Según la tradición local, por esta misma ruta viajaba Derzhavin cuando se dirigía al Liceo Imperial de Tsarskoye Selo donde conoció a Pushkin.
El puente sobre el río Shapsujo en Lérmontovo, era conocido informalmente como puente Mijaíl Lérmontov (1814-1841) en referencia al poeta ruso. En 2025 tras una grave inundación por lluvias torrenciales quedó destruido y se prevé su reconstrucción para 2027.
Precisamente el Puente del Diablo, situado en la finca Serednikovo (en la región de Moscú) está vinculado al citado poeta Lérmontov, por eso a menudo se le llama ‘Puente de Lermontov’ debido a las leyendas que cuentan que solía pasear por allí.

Otro puente llamado del diablo está relacionados con la poesía. En Ceredigion, Gales, hay tres puentes superpuestos que atraviesan la garganta del río Mynach, un lugar espectacular que motivó al poeta romántico William Wordsworth (1770-1850) el poema ‘To the Torrent at the Devil’s Bridge’ en 1824.
Por último, aunque no vinculado con puentes, sí merece la pena detenerse en la Senda o Miradores de los poetas, en Cercedilla, Madrid. La ruta transcurre por siete kilómetros y se inició en 1984 por defender la sierra del Guadarrama.
Existe un mirador con el nombre del Premio Nobel de Literatura 1977, el poeta Vicente Aleixandre (1898-1984) En una de las rocas se puede leer uno de sus poemas: “Sobre está cima solitaria os miro / campos que nunca volveréis por mis ojos / Piedra de sol inmensa, eterno mundo / y el ruiseñor tan débil que en su borde lo hechiza.
Hay otro Mirador dedicado a Luis Rosales (1910-1992) y sus versos “Las noches de Cercedilla / las llevo en mi soledad / y son la última linde / que yo quisiera mirar”.
Otros versos de otros poetas se encuentran desparramados, entre ellos: «Oh sí, llevad amigos / su cuerpo a la montaña / a los azules montes / del ancho Guadarrama», escribió Antonio Machado (1875-1939).
Finalmente, seguro que hay omisiones y sin duda, en otros continentes, África, Asia hay también puentes perdidos por la geografía que llevan nombres de poetas.



