Retoque ético /6: “Situation Room”

El 1 de mayo de 2011 Osama Bin Laden caía abatido en el transcurso de un tiroteo con unidades de élite de las fuerzas militares de Estados Unidos en Annottabad, Paquistán. El propio presidente Barak Obama informaba públicamente esa noche de que un pequeño grupo de operaciones especiales había dado muerte al terrorista más buscado. La fase final de la operación, dirigida desde la sede de la CIA, fue seguida en tiempo real por el presidente y las máximas autoridades políticas y de Seguridad de EE. UU.

“Situation Room”, “Sala de la situación” en la sede de la CIA desde donde el presidente Barak Obama ordenó y siguió en tiempo real con su staff político, militar y de Seguridad el asalto a Osama Bin Laden el 1 de mayo de 2011. Fotografía original de Pete Souza / White House

El nombre clave del líder de Al Qaeda, “Gerónimo“, en un inopinado homenaje al último cacique de las tribus apaches del siglo XIX, una de las que luchó contra la conquista del Oeste de América del Norte, sería cambiado luego por el de “Operación Lanza de Neptuno”.

“Situation Room”, “Sala de la situación” en la sede de la CIA desde donde el presidente Barak Obama ordenaría y seguiría instants despoués de tomada esta foto en tiempo real con su staff político, militar y de Seguridad el asalto a Osama Bin Laden. Fotografía original de Pete Souza / White House

La orden de asalto la dio el presidente Obama desde una sala de conferencias en la sede de la CIA en Langley, Virginia, en la que la operación estuvo supervisada en tiempo real por el director de la CIA, Leon Panetta y otros cargos de los servicios de Inteligencia, con el presidente Obama, el vicepresidente Joe Biden y la secretaria de Estado Hillary Clinton. La sala ya está en la historia como la Situation Room, la “Sala de la Situación”.

La Casa Blanca puso a disposición del público en su web la foto del grupo en pleno en torno a una mesa mientras seguían en una gran pantalla el paso a paso de los minutos y segundos cruciales del asalto. Autor de la foto es el fotógrafo del presidente Pete Souza.

Las circunstancias de la muerte de Bin Laden generaron al punto controversia sobre si fue muerto en acción de combate, como se dijo, “Gerónimo EKIA” (Enemy Killed In Action, “enemigo muerto en acción”) o estaba desarmado, si puso a una de sus mujeres delante de sí como escudo humano o fue esta la que quiso protegerle; la ausencia de fotografías del cadáver, la súbita desaparición del cadáver, presuntamente enterrado en el mar en lugar desconocido a las pocas horas, etcétera.

“Situation Room”, “Sala de la situación” en la sede de la CIA desde donde el presidente Barak Obama ordenó y siguió en tiempo real real con su staff político, militar y de Seguridad el asalto a Osama Bin Laden. En la imagen manipualda, los prsentes, caracterizados comosúper héroes. Fotografía original de Pete Souza / White House

El caso “Gerónimo” queda para la historia en la impactante foto de Souza. No faltan intervenciones digitales a la imagen, la mayoría inocentes, simplemente humorísticas, como la que muestra la cara de Obama en todas las figuras de la foto o la que aparecen todos como súper héroes.

“Situation Room”, “Sala de la situación” en la sede de la CIA desde donde el presidente Barak Obama ordenó y siguió en tiempo real con su staff político, militar y de Seguridad el asalto a Osama Bin Laden. En la imagen, manipulada, aparece Bin Laden al fondo, felicitando a los presentes por la “Misión cumplida”. Fotografía original de Pete Souza / White House

En uno de los montajes se ha insertado la figura del propio Bin Laden al fondo del grupo felicitando a los artífices de la operación con el brazo extendido y el pulgar en señal de triunfo levantado: Mission accomplished, “¡Misión cumplida!”.

“Situation Room”, “Sala de la situación” en la sede de la CIA desde donde el presidente Barak Obama ordenó y siguió en tiempo real con su staff político, militar y de Seguridad el asalto a Osama Bin Laden. En la imagen, manipulada, el semanario judío ultraortodoxo de Brooklyn ‘Di Tzeitung’ ha eliminado las figuras de las dos mujeres, Hillary Clinton y Audrey Tomason. Fotografía original de Pete Souza / White House

Algunas, en cambio, son preocupantes, como la censura que practicó el periódico semanal ortodoxo de Brooklyn Di Tzeitung que, en un “ejemplificante” golpe de machismo religioso, eliminó las figuras de Hillary Clinton y Audrey Tomason, la otra mujer de la foto.

¿Pueden manipularse las fotos oficiales de la Casa Blanca?

Pueden, pero no debe hacerse. En los créditos de las fotos oficiales de la Casa Blanca figura la prescriptiva leyenda que advierte de que las fotos están disponibles para uso informativo o personal a condición de que no sean manipuladas.

Sin embargo la atmósfera de libertad de expresión visual de que Obama se rodea, desde la amplísima libertad de movimientos de su fotógrafo oficial Pete Souza –el mismo que tuvo destinado a su servicio el más mediático de sus antecesores, Ronald Reagan–, hasta la vista gorda al uso inocente en relajada clave de humor de fotografías presidenciales sigue siendo el paradigma de la propia imagen hecha pública en el que los gobernantes actuales más liberales del mundo deberían mirarse.

Lo primero que salta a la vista en el entorno del presidente Barak Obama es la natural espontaneidad de las fotografías. En este sentido, no paree exagerado definir la Casa Blanca como un santuario de la libertad de expresión visual.

Más allá de la bendita complicidad que la buena química de Obama genera en clave siempre distendida, incluso abiertamente de humor, en dos de las fotografías manipuladas las intervenciones sí están plenamente justificadas las intervenciones, pues añaden información al contenido de las imágenes.

“Situation Room”, “Sala de la situación” en la sede de la CIA desde donde el presidente Barak Obama ordenó y siguió en tiempo real con su staff político, militar y de Seguridad el asalto a Osama Bin Laden. Fotografía original de Pete Souza / White House

En una están sobreimpresos, numerados, los nombres y cargos de las personas que aparecen en la foto.

“Situation Room”, “Sala de la situación” en la sede de la CIA desde donde el presidente Barak Obama ordenó y siguió en tiempo real con su staff político, militar y de Seguridad el asalto a Osama Bin Laden. El presidente Barack Obama y el vicepresidente Joe Biden, junto con los miembros del equipo de seguridad nacional, reciben una actualización sobre la misión contra Osama bin Laden en la Sala de Situación de la Casa Blanca, Mayo 1, 2011 Por favor tenga en cuenta: un documento clasificado visto en esta fotografía se ha oscurecido. Fotografía original de Pete Souza / White House

En la otra, valiéndose de la base de los originales de Pete Souza disponibles en flickr.com/whitehouse, el periodista el corresponsal político Dave Malkoff, bit.ly/malkoff, comparte algunas conjeturas relevantes en cuanto a las especificaciones técnicas de la “Operación Gerónimo”, como que solo el general de brigada Marshall B. Brad Webb parece seguir la transmisión en vivo, pues es el único que esta mirando su ordenador, o que el portátil de Hillary Clinton no dispone de conexión wi-fi, al lado de todo tipo de advertencias de máxima seguridad en los distintos documentos cuyas carátulas con leyendas que conminan a destruirlos están a la vista en la foto.

Tres lecciones sobre el tratamiento y el uso de la imagen nos deja la grandiosa fotografía del Situation Room.

La primera, que todo es –y debe ser fotografiable–, y muy especialmente lo que ocurre en el ámbito de trabajo de las personas que directamente nos representan. No vale el recurso a la ’intimidad’ cuando están resolviendo cuestiones clave que nos afectan a los representados.

La segunda, que es bueno –y aun justo y necesario– desmitificar la sacralidad de las imágenes. Un pie de foto engañoso o torticero que se hace pasar por ‘verdadero’ puede hacer mucho más daño a una fotografía que una inocente intervención de retoque en clave de humor. Del mismo modo, puede resultar altamente positivo añadir información a la foto, visibilizar información referente al contenido de la imagen.

Y la tercera: libertad y respeto. Como usuarios de imágenes fotográficas libres de derechos, celebramos siempre, en todo tiempo y lugar, la libertad de uso de las mismas, pero hemos de respetar en todo momento la integridad de la obra. Sin excusas de ningún tipo.

No podemos cortar fotos, alterarlas cromáticamente o manipular ni la imagen ni el pie de foto. En las fotos que publiquemos –ojo, ¡esto vale para las redes sociales!, ¡no hacerlo es hacer piratería!– debemos hacer constar siempre, siempre, la firma del autor.

En este caso, este caso, la foto original debe llevar claramente explicitado en el crédito a pie de foto esta leyenda:

Fotografía original de Pete Souza / White House

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Publicación compartida con Protestante Digital / Magacín / Leyendo fotos

 

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Fallece en diciembre de 2014, siendo editor adjunto de Periodistas en Español. Periodista, fotógrafo, profesor y consultor de medios. En la profesión desde 1966. Perteneció a las redacciones de 'Gaceta ilustrada', 'Cuadernos para el Diálogo", 'El Periódico" y 'Tiempo'. En 1982 funda FOTO, revista que edita y dirige hasta 2009 (287 números). Fue vocal por el sector de la Fotografía en la Comisión Redactora del Anteproyecto de Ley de Propiedad Intelectual de 1987. Profesor de Fotografía de la Universidad Nebrija (1997-2001). Desde 2000, vinculado a la Escuela Superior de Publicidad. Autor de 'Fotografía Creativa', guía didáctica de un curso en una plataforma 2.0 (282 págs., Maren, Madrid, 2010). Su exposición fotográfica antológica 'Manuel López 1966-2006' va camino de 40 itinerancias por España y América.

8 Comentarios

  1. Por ahora me quedo afuera del análisis del asunto manipulación de imagen.
    Me voy a lo que considero el fondo.
    * No creo para nada en una transmisión de tiempo real de reales, porque siempre puede haber una sorpresa al menos para el auditorio. Más bien debió existir un diferido de al menos 30 segundos. (Así fue con la transmisión del vuelo lunar del Apolo 11). Yo creo que la emisión se hizo y, enseguida, se le mostró al auditorio especial, incluso editada, seguramente previo acuerdo con Obama y la Sra. Hillary Clinton al menos. Si nada han visto antes, la sorpresa es la misma.
    *Lo de la sala debió ser un montaje de escena específico. No creo que sea en una dependencia secreta u oficina de la CIA de carácter confidencial. Los artefactos y escenografía debieron ser igualmente “tramoyados”.
    *Lo anterior no es porque los hechos sean falsos, sino porque la fotografía del asunto sería pública y todo lo que hay en la escena, cables, computadores, etc., pueden y son analizados al mínimo detalle por los servicios de inteligencia de estados de “la competencia” geopolítica y con ello sacar múltiples conclusiones de utilidad acerca de lo que los otros tienen para esto o aquello.
    *La difusión de la fotografía tiene un ex profeso objetivo propagandístico y tales asuntos no suelen ser al azar.
    *Un persona estrenada puede sacar diversas conclusiones que otros no advertirán de una escena como la comentada, incluso por las posturas corporales de los personeros, etc.
    *En resumen, la más importante manipulación de esta imagen, en realidad está en la construcción de lo que es o creemos que es su realidad, construida de antes de que la conociéramos el resto de las personas a través de los canales mediáticos.

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