El Observatorio Trump registra hoy la amenaza que Donald Trump lanzó el lunes 17 de agosto contra Omán —país que advirtió con atacar si «se interpone» en el control estadounidense del estrecho de Ormuz— justo cuando expiraba, sin acuerdo, el plazo de sesenta días fijado con Irán para poner fin a la guerra.
Omán no es un adversario: ha sido durante más de una década el canal diplomático entre Washington y Teherán, desde las negociaciones nucleares de la era de Barack Obama hasta los intercambios de prisioneros bajo Joe Biden.
La respuesta formal llegó del Partido Demócrata: el senador Tim Kaine anunció que presentará una resolución bajo la Ley de Poderes de Guerra para impedir una acción militar contra Omán en cuanto el Senado regrese de su receso, en septiembre. Pero la pieza más reveladora para el seguimiento de este Observatorio es distinta: en junio, cuatro republicanos —entre ellos Rand Paul— ya habían roto la disciplina de su grupo para votar a favor de limitar los poderes bélicos del presidente sobre Irán.
Esa resistencia institucional, separada de la oposición partidista demócrata, es la que este proyecto sigue de cerca de cara al 3 de noviembre: si erosiona el respaldo republicano a la política exterior de Trump entre los votantes moderados, o si termina reforzando su imagen de firmeza ante una base que ha tolerado hasta ahora un conflicto sin fecha de cierre.
La crónica completa, con el análisis de las fuentes estadounidenses consultadas, está disponible en Aquí Madrid.



