Ya no puedo más

Camilo Sesto se ha marchado en el silencio de una habitación de hospital en la localidad de Pozuelo de Alarcón, lejos de los focos y de los acordes. La música llegó tarde a esta España nuestra en la que se convivía con los restos del franquismo y una mal llegada democracia y Camilo fue un referente que supo estar a la altura de esas circunstancias.

En aquellos tiempos, ser cantante o pertenecer a la farándula era poco más que ser un personaje que incitaba a la perdición y tú, con tus letras llenas de amor, ofreciste un mundo nuevo a aquellas mujeres que soñaban con salir adelante en esa España que emergía lentamente y ofrecía sueños y esperanzas; libertad sin ira y acaso amor. Ese que tú procurabas en las letras en donde la sinrazón, el desamor y la vida estaban presentes pero quizá también, el enamoramiento como forma única de vivir.

Vivir así fue morir de amor, de amor por la música, porque ciertamente desde hacía 20 años, cuando fue sometido a un trasplante de hígado por dos veces, tenía una delicada situación que le trajo algún que otro problema de salud añadido. Un fallo renal del que no se pudo recuperar ha sido la causa de su muerte; esa de la que hoy se habla en todos los medios.

En la soledad con la que tienen que convivir los grandes músicos, sufrió años de olvido entre altas y bajas, entre los silencios de esos momentos en donde ya no existe un aplauso pero convives con un palmarés, ese, el de la década gloriosa en donde todo era éxito y había algo que contar. Su música emergía en las fiestas de nuevo y en todos los recopilatorios que se referían a su persona cuando entonaban a Melina, Vivir Así, Algo más o su gran Perdóname.

Camilo Blanes Cortés nacido en Alcoy (Alicante) en 1946, llegó a vender más de 175 millones de discos y es, porque seguirá vivo entre sus seguidores, un icono de la canción pop española. Llegó a triunfar con la ópera Jesucristo Superstar junto a Ángela Carrasco en 1975 y tras comenzar a medidos de los 60 con grupos como Los Dayton o Los Botines, llegó a alcanzar la fama en solitario en los 70 junto a cantantes como Julio Iglesias, Raphael.

Compositor incansable pasaba sus días en su casa en una atalaya de la localidad de Torrelodones en donde se atisbaban los amaneceres y se veían los perfiles de la sierra madrileña en donde atardecen los colores rojizos que ofrece el cielo. Allí también, fue en donde Junior pasó sus últimos ratos tocando quizá con esa aprehendida soledad. Su último disco, Camilo Sinfónico, vio la luz en las pasadas navidades y ya enfermo, agradeció al público el éxito de lo que consideraba fue su mejor álbum.

Quizá una despedida del mundo de la música, quizá auguraba el desenlace final, quizá, fue una forma de decirnos que ya no podía más.

Descanse en paz.

 

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PhD, Doctora C.C. Información / Periodista / Editora Adjunta de Periodistas en Español / Divulgadora Científica / Profesora Universitaria / Fotógrafo / Comprometida con la Discapacidad, los Derechos Humanos, la Infancia y la Tercera Edad / Miembro Consejo Asesor de la Fundación Juan José López-Ibor / Miembro del Comité Asesor de Ética de Eulen Servicios Sociosanitarios / Miembro de The International Media Conferences on Human Rights (United Nations, Switzerland) / Presidenta de D.O.C.E .- (Discapacitados otros Ciegos de España) - www.asociaciondoce.com / Coautora del libro EL CEREBRO RELIGIOSO junto a la Profesora López-Ibor. Editorial El País Neurociencia https://colecciones.elpais.com/literatura/62-neurociencia-psicologia.html / Autora del Libro Fotografía Social.- Editorial Anaya / Consultora de Comunicación Médica. www.consultoriadecomunicacion.comContacto Periodistas en Español: [email protected]

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