
LA ALTA VELOCIDAD DE DESCONFIANZA EN ESPAÑA
Atraviesan el país unas vías de desconfianza
trenes botando, maquinistas y viajeros clamando,
hasta que el horror y el silencio llegaron chocando,
y la tranquilidad hoy, no nos alcanza…
De nada sirvieron la quejas de pasajeros, y/o reclamaciones de trabajadores,
el poder económico y político siguieron a lo suyo, pandilla de traidores.
¡Qué hartazgo de afane y desprevención!
Apoyo a viajeros y maquinistas
¡no, su maquinación…!



