Un autor a reivindicar: Christopher Isherwood

Se recuperan las obras del autor de la novela que dio origen a la película 'Cabaret'

El escritor inglés Christopher Isherwood gozó siempre del aprecio de la crítica británica más exigente y sobre todo del temido escritor Somerset Maugham, cuyas reseñas podían conducir a un autor directamente al parnaso literario o hundirlo en el fracaso más estrepitoso. Las novelas de Isherwood estuvieron entre las más elogiadas por Maugham.

Christopher-Isherwood-en-1938 Un autor a reivindicar: Christopher Isherwood
Christopher Isherwood en 1938

Christopher Isherwood pertenece a la generación de los años treinta, unos años difíciles por las circunstancias políticas y económicas por las que atravesaba Inglaterra, derivadas de la depresión de 1929, la ascensión del nazismo y el estalinismo y la guerra de España.

Una generación que dio nombres aún hoy vigentes, como Graham Greene, George Orwell o Evelyn Waugh, obligados por aquellas circunstancias a una toma de conciencia social y política muy radical. Vivió en Berlín desde 1929, ciudad que fue escenario de tres de sus novelas en las que describe un mundo en lujosa decadencia.

Hoy Isherwood es un autor casi olvidado pero su popularidad fue durante los años treinta y posteriores muy parecida a la de las estrellas de Hollywood. Precisamente fue en Hollywood donde consiguió hacerse conocido gracias a los guiones que escribió para directores como Robert Siodmak (El gran pecador), George Cukor (Un rostro de mujer), W.S. Van Dyke (Alma en la sombra), David Miller (Astucias de mujer).

El cine aún le daría la mayor de sus satisfacciones en 1972 con la película Cabaret de Bob Fosse, interpretada por Liza Minnelli, cuyo personaje está inspirado en una amiga de Isherwood, Jean Ross, una flapper de diecinueve años, activista política, periodista (fue corresponsal en la guerra civil española), modelo y también cantante.

Cabaret es la adaptación de la novela más conocida de Isherwood, Adiós a Berlin, publicada en 1939. Entre sus mejores obras de esta primera época están All the conspirators (1928), The memorial (1932), Mr. Morris cambia de trenes (1935) y las tres obras de teatro político que escribió con W.H. Auden, a quien le unió algo más que una gran amistad desde que se conocieron en la Edmund’s School de Hindhead.

Los presentó A.S.T. Fisher, un sacerdote homosexual anglicano amigo del poeta. Formaron pareja y juntos escribieron también varios ensayos. Crearon el círculo literario conocido como el Grupo de Oxford, en el que estaban Cecil Day-Lewis, Louis MacNeice y Stephen Spender.

Huyendo de la homofobia de la sociedad británica la pareja vivió en Berlín dos años durante la república de Weimar, donde se relacionaron con Hannah Arendt y Klaus Mann (Auden se casó en 1935 con Erika, hija de Thomas Mann, sólo para que ella pudiera conseguir la nacionalidad británica y huir del nazismo).

Isherwood y Auden abandonaron Alemania en 1935 y se instalaron en Sintra (Portugal). Fueron a la guerra chino-japonesa, de la que escribieron Viaje a una guerra. Después juntos se trasladaron a Estados Unidos y adquirieron la nacionalidad norteamericana. Isherwood murió en 1986, a los 81 años, en su casa de Los Ángeles.

Una ficción biográfica

Amigos-de-paso-cubierta Un autor a reivindicar: Christopher Isherwood

En la operación de recuperación de las obras de Christopher Isherwood que viene haciendo la editorial Acantilado, se publica ahora Amigos de paso, un texto en el que el autor trata de forma novelesca algunas de sus vivencias autobiográficas.

Lo hace a través de cuatro personajes, cada cual más excéntrico, que marcaron su vida y su trayectoria, a los que dedica cada uno de los capítulos de este libro.

El primero es el Señor Lancaster, un pariente lejano propietario de una naviera, que lo invitó a conocer Alemania y lo introdujo en el ambiente en el que se movía. Un empleado de la naviera, Waldemar, le enseña aquella parte de la ciudad de Berlín en cuyas fiestas corre abundantemente el alcohol y en cuyas calles campean la droga y la prostitución. Decide quedarse porque es el escenario perfecto para su próxima novela, en la que pretende no describir sentimientos, sino producirlos.

Waldemar le presentará al siguiente protagonista, Ambrose, un millonario bohemio que acaba de comprar una isla en Grecia en la que Isherwood vive una fascinante experiencia con un grupo de marginados en medio de orgías de sexo y alcohol. En ellos encontró la posibilidad de practicar su homosexualidad sin ninguna traba.

El personaje más querido del escritor es Waldemar, con quien mucho después del episodio de la isla se reencuentra durante un viaje en barco a Inglaterra en un momento en el que el país se prepara para la guerra contra Alemania. Isherwood acababa de publicar el libro sobre China y huyendo del nazismo y de la guerra decide trasladarse a Estados Unidos e instalarse en Nueva York. Waldemar vuelve a Alemania. No se volverán a ver hasta muchos años después, en una visita del escritor al sector oriental del país durante la guerra fría.

Fue en Estados Unidos donde Isherwood conoció a Paul, el último de los personajes del libro y el más cercano, durante los años en los que trabajaba como guionista en Hollywood. Paul fue el gran amor de su vida al que no pudo rescatar de una existencia depravada y autodestructiva.

Aunque en realidad en este relato hay otro personaje protagonista, August Parr, una especie de gurú que practica la meditación trascendental y cuya filosofía atrapa a Isherwood y a Paul en una atmósfera mística que durante un tiempo llegó a cambiar sus vidas. Para este personaje se inspiró en el santón Gerald Heard, que tenía también como seguidores de su doctrina a Aldous Huxley y a Bertrand Russell. Fruto de aquella experiencia fue su atracción por el hinduismo y la biografía que escribió sobre Ramakrishna.

Francisco R. Pastoriza
Profesor de la Universidad Complutense de Madrid. Periodista cultural Asignaturas: Información Cultural, Comunicación e Información Audiovisual y Fotografía informativa. Autor de "Qué es la fotografía" (Lunwerg), Periodismo Cultural (Síntesis. Madrid 2006), Cultura y TV. Una relación de conflicto (Gedisa. Barcelona, 2003) La mirada en el cristal. La información en TV (Fragua. Madrid, 2003) Perversiones televisivas (IORTV. Madrid, 1997). Investigación “La presencia de la cultura en los telediarios de la televisión pública de ámbito nacional durante el año 2006” (revista Sistema, enero 2008).

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