El mariquita

Un hetero cuando habla de la homosexualidad nunca sabe como iniciar la conversación sin molestar a ese grupo muchas veces marginado. Otros hipócritamente dicen...

París: batallones contra el odio

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 “Ahora nos toca seguir luchando contra el odio todos los días”, nos dice Robert Bandinter, quien fuera histórico ministro de Justicia con François Mitterrand...

Canal 13: Plagio, mentiras y censura

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Francisco Javier Alvear He tenido acceso por estos días  a una crónica que revela nuevos antecedentes respecto del descarado plagio en que se ha visto...
Baltasar Garzón en la firma de los acuerdos de Paz en Colombia

Manifiesto por el Sí a la paz en Colombia

La Fundación Internacional Baltasar Garzón (FIBGAR) ha hecho público un comunicado, que suscribimos quienes participamos en Periodistas en Español, en el que se insta a...

Padres agredidos por sus hijos

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José Carlos García Fajardo¹ Los padres tienen que ser exigentes sin ser autoritarios, comunicativos, capaces de ponerse en lugar del otro, cariñosos, compartir actividades…...
Obama y la Guerra de las galaxias

Los ilustres desconocidos y el mundo virtual

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Recuerdo que hace algún tiempo, un inspector de policía de un país centroeuropeo cuyo nombre prefiero no recordar, se conmovió al descubrir en los...
Donald Trump y Hillary Clinton durante el debate en la Universidad de Hofstra

Reflexiones sobre el espejismo electoral de Estados Unidos

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En cada elección presidencial de Estados Unidos, los comentarios del exterior insertan una imposible demanda. Si la influencia y el poder mundial de Washington...
Catalanes por la independencia

El laberinto catalán: legalidad y legitimidad

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José Félix Tezanos La obsesión del gobierno Rajoy-Soraya por intentar hacer frente al grave problema catalán en términos de legalidad o ilegalidad ha acabado...
cheers fotograma

¡Qué bello es tener cuidado, a tu salud! 

¿Eras tú de los que veían Cheers, la serie de televisión? Pregunto, por comenzar de alguna manera. Yo sí. Y me encantaba. Me reía de...

Una

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“No pudieron   moldearme a su antojo,   ni darle la forma requerida a mis palabras,   ni templar los metales de mi risa con sus martillazos...