Rania Al-Abbasi fue conocida en Siria por su capacidad sobre un tablero de ajedrez. Campeona nacional, dentista y madre de seis hijos, construyó una vida marcada por los logros y el compromiso con su comunidad.
Sin embargo, su historia terminó convirtiéndose en uno de los casos más dolorosos y emblemáticos de desaparición forzada en Siria que afectó a más de cien mil personas durante el régimen de Bashar Al Ásad y la guerra civil (2011-2024).
En 2013 desapareció en Damasco Rania Al-Abbasi y sus seis hijos: Dima, de catorce años, Entisar, de trece, Najah, de once, Alaa, de ocho, Ahmed, de seis y Layan, de dos. Anteriormente lo hizo su marido, el doctor Abdul Rahman Yassin.

Apasionada del ajedrez, participó y ganó numerosos torneos y olimpiadas nacionales e internacionales. Su brillantez en el ajedrez le valió la atención de los medios.
Rania Al-Abbasi con apenas 14 años conquistó el Campeonato Nacional de Siria en su primera participación oficial, celebrada en Homs en 1984.
Aquel triunfo fue el inicio de una trayectoria extraordinaria. Durante una década dominó el ajedrez femenino sirio y representó al país en competiciones internacionales, entre ellas tress Olimpiadas Mundiales de Ajedrez de Dubái (1986), Salónica (1988) y Novi Sad (1990).
Su entrenador de entonces, el maestro internacional Mohammad Hisham Al-Argha, hoy con 66 años, recuerda a una joven de personalidad firme y extraordinaria capacidad competitiva. “Siempre destacaba por su inteligencia, serenidad y fortaleza de carácter. Era una campeona dentro y fuera del tablero”, afirma.
En 1993 alcanzó uno de los mayores hitos del deporte sirio al conquistar la medalla de oro individual y por equipos en el Campeonato Árabe de Ajedrez, celebrado en la capital jordana, Amán, convirtiéndose en una referencia para generaciones de ajedrecistas. Su Elo máximo fue de 2040 puntos.
Según su familia, su padre estuvo preso en la conocida prisión de Tadmor, en Palmira, tras una supuesta acusación de criticar al Gobierno.
Tras participar en el citado Campeonato Árabe de Ajedrez, conoció personalmente a Bassel (1962-1994), el hijo mayor del entonces presidente sirio Háfez al Ásad (1930-2000). Ella llevaba un papel con el nombre de su padre. Intentó entregárselo para mediar en su liberación. Las fuerzas de seguridad que rodeaban a Bassel se lo impidieron, ordenándole que solo lo saludara y se alejara.
Tras concluir su carrera deportiva, Rania se dedicó a la odontología y formó una familia junto a su esposo, el doctor Abdul Rahman Yassin.
Quienes la conocieron la describen como una mujer profundamente comprometida con la ayuda social y con las personas más vulnerables.
En 1995, la familia emigró a Arabia Saudí. Rania trabajó en una clínica en Riad. En 2006, regresó a Damasco. Durante la guerra civil iniciada en 2011, Rania tenía muchos lugares a los que emigrar, como con su familia en Arabia Saudí, pero optó por quedarse.
El 9 de marzo de 2013, su esposo Abdul Rahman Yasin fue arrestado en su casa de Mashroua Dummer, a las afueras de Damasco, por miembros de los Servicios de Inteligencia Militar.
Tras su detención, Rania decidió quedarse en casa con sus hijos, pues no tenía nada que temer. Era apolítica y no participaba en ninguna manifestación contra el gobierno. Pero estaba muy asustada y aterrorizada.
El día siguiente, 10 de marzo, incluso envió a sus hijos a la escuela, pues no tenía ningún motivo para no hacerlo. El 11 de marzo, la secretaria asistente de Rania en la clínica odontológica, Majdoleen al-Qadi la visitó para consolarla. Ese mismo día, se cortó toda comunicación entre Rania y su familia, y fueron detenidos junto con sus seis hijos y su asistente.
La historia de la familia Al-Abbasi trascendió las fronteras sirias y fue mencionada por organizaciones internacionales de derechos humanos, como Amnistía Internacional, durante años como uno de los casos más representativos de desaparición forzada en el país.

La Comisión Nacional para Personas Desaparecidas en Siria anunció que una exhaustiva verificación y análisis de datos concluyeron con un alto grado de certeza que los seis hijos de Rania (Dima, Entisar, Najah, Alaa, Ahmed y Layan) las pruebas indican que los niños fueron asesinados, en concreto estrangulados, por grupos y milicias afiliadas al antiguo régimen, los temidos shabiha.
El Ministerio del Interior ratificó las investigaciones realizadas. También se descubrió que la secretaria de Rania, Majdoleen al-Qadi, fue ejecutada mediante una orden militar descubierta de octubre de 2013.
Los esfuerzos para localizar los restos físicos de los niños continúan, mientras que el hermano de Rania, Wael al-Abbasi, declaró: “Teníamos esperanza. Los hemos estado buscando durante 13 años de todas las maneras posibles. Entonces recibimos la horrible noticia de que fueron asesinados el mismo día en que fueron arrestados”.
El enviado especial adjunto de las Naciones Unidas para Siria, Claudio Cordone, expresó su solidaridad con la familia tras conocerse su muerte y la de su esposo y la de sus hijos en centros de detención del régimen de Al Ásad.
Cientos de personas se congregaron en una tienda de campaña como homenaje por la muerte de la campeona nacional de ajedrez que desapareció en 2013, hace ya trece años, y que se convirtió, sin quererlo, en todo un símbolo.
Homenaje ajedrecístico a un comandante kurdo
Por otra parte, en el Centro de Cultura y Arte de la localidad siria de mayoría kurda, Tel Tamr, tuvo lugar hasta el pasado 20 de junio un torneo de ajedrez en homenaje a Ziyad Heleb.
La actividad tenía como objetivo homenajear a Ziyad Heleb (1988-2026) que fue un comandante kurdo sirio dentro de la Administración Autónoma del Norte y Este de Siria (Aanes) que murió en el barrio kurdo de Sheikh Maqsoud, en Alepo, el pasado enero tras un enfrentamiento armado con el ejército sirio. Durante su funeral en Kobane, la gente coreó en kurdo ‘Şehîd namirin’ (Los mártires son inmortales).

El torneo estaba organizado por el Movimiento de Jóvenes Revolucionarios de Tel Tamr en colaboración con el citado Centro de Cultura y Arte.
En la competición participaron catorce jugadores de distintas edades, disputándose por el sistema suizo a siete rondas. Las partidas se jugaron por la modadalidad rápida de quince minutos.
Varios aficionados asistieron para seguir el torneo en que se premió a los tres mejores.
El ajedrez impulsa las actividades deportivas en la región y anima a jóvenes y mayores a desarrollar sus habilidades de pensamiento, análisis y planificación a través del tablero. No obstante, también jóvenes kurdos han tenido que salir al exterior, alguno destacando en el ajedrez.
Tel Tamr cuenta con unos 25.000 habitantes y se encuentra en una zona de mayoría kurda a treinta kilómetros de la frontera con Turquía.



