Este mes de marzo, el delantero noruego del Manchester City y figura icónica del fútbol mundial, Erling Haaland formalizó una inversión estratégica en la organización Norway Chess y en el lanzamiento del nuevo circuito mundial de ajedrez, Total Chess World Championship Tour (Tcwct).
El acuerdo se cerró antes del partido con el West Ham (1-1), de hecho, apareció con una gorra de la Federación Noruega de Ajedrez, Sjakkforbundet (NSF).
La entrada del futbolista en el mundo del ajedrez, al que definió como ″un juego increíble”, incluye la participación de su compatriota, Magnus Carlsen, lo que capitaliza una dupla única en Noruega.

Carlsen, número uno del mundo y cinco veces campeón mundial clásico, ha sido el motor principal del auge del ajedrez en Noruega durante las últimas décadas.
Haaland se convierte en el primer futbolista en invertir en ajedrez, a través de Chess Mates, una sociedad de inversión especializada que fundó, en colaboración con Morten Borge, actual director ejecutivo de Ferd, uno de los grupos industriales y financieros más influyentes de Noruega.
A través de Chess Mates, el futbolista ha adquirido una participación accionarial significativa en Norway Chess, aproximadamente el 25% de la propiedad de la entidad que ha liderado, desde su creación en 2013, la innovación en los formatos de torneos.
Informes de medios financieros noruegos apuntan que Haaland se sitúa en el núcleo de la toma de decisiones sobre la trayectoria comercial futura de este deporte.
Según el CEO de Norway Chess, Kjell Madland, el hecho de que participe el futbolista noruego como inversor ″dice mucho del potencial comercial” y permitirá desbloquear un potencial hasta ahora inexplorado.
El pilar central de la inversión de Haaland es el lanzamiento del Total Chess World Championship Tour, un circuito global diseñado para lograr el mejor jugador de ajedrez más versátil, con un premio anual de 2,3 millones de euros (2,7 millones de dólares).
A diferencia de los ciclos tradicionales de campeonatos mundiales que se centran principalmente en ritmos de juego clásicos y lentos, el Tcwct introduce un sistema de clasificación unificado que abarca tres disciplinas distintas: Fast Classic (Clásico Rápido), Rapid (Rápido) y Blitz (Relámpago).
Se ha previsto un torneo piloto para otoño de 2026 y la temporada completa ya en 2027.
La FIDE ha otorgado su respaldo oficial a estos campeonatos por un periodo mínimo de 16 años, asegurando que espera se convierta en un elemento permanente del calendario internacional y no en una serie de eventos de exhibición aislados.
El Tcwct es, en esencia, la manifestación comercial de la visión del excampeón mundial: un circuito de élite, de ritmo rápido y multiformato, que valora la versatilidad sobre la profunda preparación teórica. Se espera que Carlsen sea la figura central del nuevo circuito, junto a otros como el propio campeón mundial, el indio Gukesh D y la campeona mundial femenina, la china Ju Wenjun.
El mercado mundial del ajedrez fue valorado en aproximadamente en cerca de tres mil millones de euros en 2025 y se proyecta que alcance más de 6.600 millones de euros para el año 2034, lo que representa una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 9,28%. Este aumento está impulsado principalmente por la digitalización y el ascenso de plataformas en línea.
Más jugadores
Además de Haaland, en la Premier League hay muchos jugadores y entrenadores aficionados al juego, desde el ex del Chelsea, Enzo Maresca o el propio técnico del City, Pep Guardiola. Entre los futbolistas entre otros muchos, Mohamed Salah, que declaró ser un ″adicto” al juego o Eberechi Aze del Arsenal, ex del Crystal Palace (ambos equipos vinculados al ajedrez por sus aficiones).

Incluso el Emirates Stadium del Arsenal acogió un torneo ajedrecístico. Del mismo modo disputan partidas en la Premier el portero internacional español del Arsenal, David Raya, el delantero Anthony Gordon del Newcastle y el argentino Taty Castellanos del West Ham United.
Por su parte, el exfutbolista del Real Madrid, Esteban Granero en una entrevista declaró: ″El ajedrez es lo que más me mueve. Nunca me he puesto más nervioso que antes de una partida contra un señor de 87 años que ni me conoce, ni nadie nos está viendo, ni nadie se iba a enterar; yo sudaba como un pollo. En cambio, salía muy tranquilo al Bernabéu contra el Barcelona. El ajedrez es uno de los mayores inventos de la humanidad. No creo que la IA pudiera crear algo así. Es un juego simple conceptualmente y con una complejidad infinita.”
Se ha publicado que el defensa del Real Madrid, Daniel Carvajal durante su larga lesión jugó 4500 partidas on line en un periodo de diez meses, una media de quince diarias.
Por otra parte, el futbolista argentino de la Roma, Paulo Dybala, es un gran aficionado y sorprendió antaño el pasado verano al compartir varias imágenes en las redes sociales disputando partidas de ajedrez en el Central Park de Nueva York. Dybala no duda: “Me gusta jugar al ajedrez”, recordando que juega “desde chiquito”.
“Gané mi primer partido de ajedrez en NY” escribió ‘La Joya’, junto al link de un sitio web de ajedrez, que cuenta con más de 200 millones de jugadores. En la red social Instagram, Dybala subió dos fotos y un par de videos donde se lo ve jugando al ajedrez en el Central Park, donde cualquiera puede hacerlo.
Es más, muchos jugadores se dedican a esto y ganan mucho dinero, los denominados ‘buscavidas’ o ‘chess hustlers’. Incluso, en una de las imágenes que compartió se puede ver un frasco con varios dólares.
En 2016 cuando se disputaba el campeonato mundial en Nueva York, el noruego excampeón mundial de ajedrez, Magnus Carlsen, se presentó sin que nadie lo conociera y derrotó a los mejores. “Eché una partida contra dos de los más experimentados y los aplasté. Necesitaba restaurar el honor de los noruegos”, bromeó.

Dybala, en una larga entrevista con la edición italiana de la revista ‘Vanity Fair’, dio más detalles sobre su otra gran pasión además del fútbol: «Juego bien al ajedrez, participé también en algún torneo en Córdoba. Gané los provinciales y en los nacionales me clasifiqué segundo…»
Otro que juega ajedrez es el hispanobrasileño Filipe Luiz Kasmirski, hasta hace poco entrenador del Flamengo, con el que conquistó la última Copa Libertadores. En 2018, cuando era jugador del Flamengo poco antes de la Copa del Mundo de Futbol, el entonces lateral izquierdo de la selección brasileña demostró su amor por el ajedrez.
El ex jugador del Atlético Madrid y Chelsea, entre otros, afirmó que toma el ajedrez en serio, estudia para mejorar y juega unas veinte partidas al día. “Jugar para perder no funciona; cuando pierdo, tengo la impresión de que mi oponente es más inteligente y siento ganas de destrozar el tablero”.



