Myanmar: quieren saber la verdad sobre la muerte del periodista Ko Gyi Par 

Un millar de personas, encabezadas por algunos líderes estudiantiles del movimiento conocido como Generación 88, y militantes de otras 46 organizaciones, según el diario Mizzima-News, se manifestaron el 2 de noviembre de 2014 en la capital, Rangún Hall (Myanmar, antes Birmania), pidiendo una comisión que investigue la muerte del periodista independiente Ko Aung Kyaw Naing, quien firmaba sus trabajos como Ko Gyi Par, ocurrida según diversas fuentes en una comisaría mientras se encontraba detenido.

Muchos activistas están colgando en las redes sociales esta foto de Ko Aung Kyaw Naing @ Ko Par Gyi, pidiendo que se averigüe la verdad de lo ocurrido.
Muchos activistas están colgando en las redes sociales esta foto de Ko Aung Kyaw Naing @ Ko Par Gyi, pidiendo que se averigüe la verdad de lo ocurrido.

Para los manifestantes se trata de un asesinato. Según Radio Free Asia, una veintena de manifestantes han sido detenidos, y se les acusa de no respetar el código penal.

Ko Aung Kyaw Naing desapareció el 30 de septiembre en el estado de Mon, mientras cubría un conflicto entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes de la minoría Karen (en conflicto permanente con la Junta Militar birmana desde 1948 hasta los acuerdos de paz de 2013). Un informe del Ministerio de Defensa, con fecha de 23 de octubre, asegura que Ko Aung Kyaw Naing resultó muerto el día 4 de ese mes cuando forcejeaba con un soldado para arrebatarle el arma, al intentar escapar de la prisión; en el mismo informe se dice que el periodista era un agente de información del grupo de oposición DKBA – Democratic Karen Benevolent Army, extremo que han desmentido tanto la familia del periodista como los responsables Karen.

Sea como fuere, la policía no comunicó la muerte del periodista hasta pasadas tres semanas, anunciando que había sido enterrado. En una conferencia de prensa celebrada el 21 de octubre en Yangon, Ma Thandar, esposa de Ko Aung Kyaw Naing, manifestó que un cabo de la policía le había dicho que el cuerpo de su marido estaba cubierto de heridas. No cree la versión policial y teme que a su marido le hayan torturado por lo que pide la exhumación del cadáver y que se le practique la autopsia.

El Consejo provisional de la prensa de Myanmar publicó el día 26 una declaración pidiendo a las autoridades que faciliten la investigación del caso y tomen medidas contra el personal del ejército en el Estado de Mon, sospechoso de haber asesinado al periodista.

Ko Aung Kyaw Naing , conocido por su alias Ko Par Gyi, había sido anteriormente guardaespaldas de Aung San Suu Kyi, premio Nobel de la Paz 1991 y Premio Sajarov del Parlamento Europeo, secretaria general de la Liga por la Democracia, partido opuesto a la dictadura de la Junta Militar que ganó las después anuladas elecciones de 1990; estuvo durante 20 en residencia vigilada, sin poder salir de su domicilio.

“La Junta Militar está en el poder desde 1962, a pesar de las reformas democráticas llevadas a cabo en los últimos años. Ahora existe un gobierno civil, pero los militares continúan ejerciendo un poder y una influencia considerables sobre la burocracia”, dice un artículo de Global Voices. Min Ko Naing, uno de los líderes estudiantiles de Génération 88, piensa que al ejército se le ha dado demasiada autoridad sin pedirle nunca que rinda cuenta de sus acciones: «Hay un artículo de la Constitución –dijo durante la manifestación- que establece que cualquiera que pertenezca al ejército, del simple soldado al general, y cometa un delito, de cualquier especie, solo puede ser juzgado en un tribunal militar; lo que es un abuso manifiesto y prueba que tienen demasiado privilegios”.

Thant Sin, autor del artículo en Global Voices, termina: “En los tiempos en que no existía libertad de prensa, los activistas políticos eran los periodistas (1). Incluso la mujer de Ko Par Gyi estuvo condenada a cadena perpetua por escribir artículos políticos. Si ellos no hubieran arriesgado sus vidas, nunca habríamos conocido la verdad… se les debería proteger por habernos transmitido la verdad… Aunque ya no exista el Consejo de la Censura, la muerte de Ko Par Gyi viene a recordarnos tristemente las limitaciones que siguen existiendo en la libertad de los medios de comunicación, y en la democracia”.

  1. Recordemos en este punto la figura de Win Tin, periodista encarcelado durante 19 años, una de las grandes personalidades del movimiento democrático en Birmania, fallecido en Ragún el 21 de abril de 2014. Nacido en 1929, fue corresponsal de la Agencia France Press y fundador, en los años 1980, junto con Aung San Suu Kyi, del gran partido de oposición a la dictadura, la Liga Nacional para la Democracia. Fue encarcelado en 1989 y pasó casi veinte años en la tristemente célebre cárcel de Insein; en los primeros tiempos de detención le interrogaban hasta cinco veces al día, le pegaron, le torturaron, le dejaban sin comer, le tenían durante días con la cabeza tapada. A partir de 1996 estuvo internado en una celda individual, secreta, y solo podía ver a su familia una vez cada quince días, durante un cuarto de hora.

Únase a más de 1100 personas que apoyan nuestro periódico

Podrás comentar, enviar sugerencias y además podrás acceder de forma gratuita a eBooks, póster y contenidos exclusivos de nuestros colaboradores.

Periodista, libertaria, atea y sentimental. Llevo más de medio siglo trabajando en prensa escrita, RNE y TVE; ahora en publicaciones digitales. He sido redactora, corresponsal, enviada especial, guionista, presentadora y hasta ahora, la única mujer que había dirigido un diario de ámbito nacional (Liberación). En lo que se está dando en llamar “los otros protagonistas de la transición” (que se materializará en un congreso en febrero de 2017), es un honor haber participado en el equipo de la revista B.I.C.I.C.L.E.T.A (Boletín informativo del colectivo internacionalista de comunicaciones libertarias y ecologistas de trabajadores anarcosindicalistas). Cenetista, Socia fundadora de la Unió de Periodistes del País Valencià, que presidí hasta 1984, y Socia Honoraria de Reporteros sin Fronteras.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.