El Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) falló el pasado viernes 27 de marzo a favor de Ucrania en su caso contra la Federación Rusa de Ajedrez (FRS) por la práctica de torneos de ajedrez en los territorios conquistados desde 2014 y tras la invasión de 2022.
Todo se inicia en junio de 2024 cuando la Comisión de Ética y Disciplina de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) falló mayoritariamente a favor de las sanciones contra la federación rusa y el presidente de la federación internacional, el ruso Arkady Dvorkovich, en el caso denominado 11/2023.
Este pleito fue llevado ante dicha comisión el 7 de diciembre de 2023 por la Federación Ucraniana de Ajedrez y los grandes maestros Andrii Baryshpolets, que se postuló para la presidencia de la FIDE en 2022, y el danés Peter Heine Nielsen.
Después de que concluyera que los dos ajedrecistas no tenían autoridad para llevar a cabo tal procedimiento, la federación ucraniana quedó como única demandante.
Entonces se sancionó a la federación rusa con la suspensión temporal por dos años porque su junta directiva y consejo asesor incluyen a varios miembros que fueron suspendidos con sanciones internacionales con motivo de la invasión de Ucrania. Entre ellos se encuentran el exministro de Defensa ruso Sergei Shoigu y el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov.
Por su parte, Dvorkovich fue reprendido por su proximidad a la federación nacional de su país, añadiendo que había violado el código ético, ″ha puesto en peligro la reputación de FIDE”, porque ″no está a la altura de su función de modelo a seguir”; ″dañando a FIDE desacreditando el juego de ajedrez”.
Pero tan solo tres meses después, tras el recurso presentado por el presidente de FIDE y la federación rusa, el panorama cambió, la FRS solo pagó una multa de tan solo 45 000 euros sin suspensión ninguna. La amonestación a Dvorkovich también fue revocada por completo.
Gran parte de la comunidad ajedrecística mundial estaba indignada. El excampeón mundial, Gari Kasparov, crítico del presidente ruso, Vladimir Putin ya señaló que FIDE es como «una herramienta” para un poder ″irresponsable y para hacer propaganda».
El último recurso de los denunciantes, la Federación Ucraniana de Ajedrez, fue apelar, bajo la asistencia judicial de la empresa de negocios Covington & Burling (despacho con oficinas en varias ciudades de Estados Unidos, diversos países europeos, Seúl, Pekín, Shanghái y Dubái), ante el Tribunal Arbitral del Deporte, el tribunal mundial y definitivo, con sede en Suiza.
Es importante señalar, que en ningún momento del proceso la FRS, que preside Andrei Filatov, ha dejado de organizar torneos de ajedrez bajo bandera rusa en las regiones ocupadas de Ucrania.

El TAS concluyó en su sentencia del caso 2024/A/10911 que las sanciones previas económicas impuestas por la FIDE fueron ″insuficientes”. Así, manifiesta: ″una sanción monetaria es completamente inadecuada para la naturaleza y la gravedad de las infracciones cometidas por la Federación Rusa de Ajedrez”.
La decisión exige que la Federación Rusa deje de organizar actividades ajedrecísticas en las regiones anexadas (Crimea, Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, así como la ciudad de Sebastopol) en un plazo de noventa días. De no hacerlo, tendría que ser suspendida de las competiciones internacionales como mínimo un durante tres años, por parte de FIDE.
En un breve comunicado, la FIDE confirmó la recepción de la decisión del TAS e indicó que examinará los detalles en consulta con asesores jurídicos suizos y su Comisión Constitucional. Además, reiteró su intención de actuar conforme a sus estatutos y de respetar el resultado del la decisión llevada ante el TAS.
La sentencia realizó una recomendación no vinculante, que FIDE, inste a las federaciones de ajedrez de Rusia y Ucrania a negociar ″fórmulas que permitan a los deportistas de los territorios afectados seguir compitiendo, sin comprometer las cuestiones de soberanía”
Los dirigentes de la federación rusa, es decir, el Kremlin deben tomar ahora una decisión. Rusia tiene una responsabilidad ya que su incumplimiento equivale a una suspensión histórica por parte de la FIDE, y si el organismo rector del ajedrez mundial no la cumple, recibirá una orden de instrucción judicial desde Suiza, sede del TAS.
Por cierto, el TAS en este caso, fue presidido por el francés Georgios Petrochilos, además del polaco Eligiusz Krzesniak y el israelí Efraim Barak, todos ellos abogados. Dvorkovich no acudió y dejó su declaración por escrito.
Esta sentencia también puede crear un precedente ante la planteada por distintas federaciones nacionales ante el TAS por el regreso de los jugadores rusos, con su bandera e himno, a las competiciones de FIDE, aprobado en una asamblea telemática, presidida por Dvorkovich, el pasado diciembre de 2025.
Ajedrez e invasión de Ucrania
Hay que detenerse en un argumento ruso en su defensa ante el TAS, que su federación había realizado ″contribuciones históricas sobresalientes al desarrollo del ajedrez mundial”. Por supuesto, el TAS descartó contundentemente este argumento, ″es absolutamente irrelevante”.

El presidente Putin y sus acólitos son conocidos por su uso del ajedrez como diplomacia (recordemos su petición de apoyo a Netanyahu para elegir a Dvorkovich) usando, entre otros, a su portavoz, Dimitri Peskov, al exministro de Defensa, Sergei Shoigu, titular de la invasión de Ucrania en 2022 y a su ideólogo, Vladimir Medensky.
El ariete ajedrecístico ruso en Ucrania sobre el tablero ha sido desde hace años Sergei Karjakin, que ha lucido una camiseta con el rostro de Putin en 2014, y es senador ruso por Crimea, su península natal (nació en 1990 en Simferopol).
En 2016, Karjakin gana el Torneo de Candidatos y pierde el Campeonato Mundial disputado en Nueva York, contra el entonces campeón mundial, el noruego Magnus Carlsen en un desempate.
Peskov acudió entonces a Nueva York y se sentó en el vestuario con Karjakin, en el citado encuentro por la corona mundial. Un gesto por parte del Kremlin que aspiraba a que un ruso volviera a tomar la supremacía del ajedrez mundial.
Tras una inicial suspensión de seis meses para participar en torneos, se negó a competir bajo la bandera neutral de FIDE, impuesta por las sanciones internacionales deportivas a Rusia.
Desde entonces prácticamente solo juega en Rusia. En diciembre de 2023, por ejemplo, representó a la región de Moscú en la Copa del Grupo de Empresas, en un torneo rápido además de participar en las ediciones anuales del torneo Chess Stars y del Foro Internacional de Moscú.
Durante la actual guerra lanzó videos desde el pequeño pueblo destruido de Avdiivka en la línea del frente, donde jugaba al ajedrez con soldados y les entregaba material y equipo.
Su aparición «por error» en el listado de FIDE del pasado marzo entre los diez primeros del mundo, provocó la indignación general. Su trayectoria demuestra cómo el Kremlin ha convertido el ajedrez en un arma su servicio.
Desde la invasión rusa de territorios en Ucrania, en 2014, se han contabilizado casi 3700 torneos organizado por la FRS. Karjakin fue invitado de honor en varios de ellos. Más de 6000 jugadores de estas zonas se han inscrito en la federación rusa durante ese tiempo.



