El niño argentino de 12 años, Faustino Oro, jugó el Abierto Aeroflot 2026 que se celebró en el lujoso hotel Carlton de Moscú, del sábado 28 de febrero al jueves 5 de marzo para intentar conseguir la tercera norma y lograr ser el gran maestro más joven de la historia.
Su historia en el ajedrez es un logro admirable, pero no ha podido superar dicha aspiración como gran maestro más joven de todos los tiempos, en poder del estadounidense Abhimanyu Mishra con 12 años, cuatro meses y 25 días en 2021. No obstante estuvo cerca pero perdió con negras la última partida ante el ruso Alexei Grebnev de 19 años.
Oro competía en el torneo, en el puesto 35 del ranking inicial, con el objetivo de alcanzar su tercera norma de gran maestro, terminando en el puesto 27, con cuatro victorias, tres empates y dos derrotas.

Bajo el reglamento de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), los jugadores deben lograr tres normas de gran maestro en los torneos clasificatorios para ganar el título. Oro ya tenía dos, pero debía asegurar la tercera antes del 11 de marzo para batir el récord mundial de precocidad en conseguir tras preciado galardón.
Los recientes cambios en las reglas significan que debía acudir un torneo abierto en lugar de uno por invitación. Su presencia, llegando desde Turquía por las sanciones a Rusia, lógicamente, generó una gran cobertura mediática en todo el mundo, lo que sirvió a la propaganda rusa.
El torneo fue ganado por el número uno ruso y dos veces subcampeón mundial, Ian Nepomniachtchi que lo había ganado antes cuatro veces, seguido de su compatriota de ascendencia armenia, David Paravyan de 27 años y el también ruso Rudik Yurikovich Makaryan, de 21 años y nacido en Georgia.
Además participaron otros grandes maestros rusos, como Andrei Esipenko, que debe acudir al Torneo de Candidatos en Chipre, así como de Daniil Dubov y Alexander Grischuk.
Aparte de Oro, hubo una gran cantidad de otros jóvenes talentos como los grandes maestros Sina Movahed, iraní, 15 años, Savva Vetokhin, ruso, 17 años y Artem Uskov, ruso, 15 años, además de los maestros internacionales, Yihan Meng, chino, 17 años; Khuong Duy, vietnamita, 15 años y Khagan Ahmad, azerí, 15 años.
De los 180 participantes inscritos, 110 representaban a Rusia, mientras que el segundo y tercer contingente más numerosos proviene de Irán (17 jugadores) e India (16). Un inciso, el inicio bélico en Irán coincidió con el torneo y la Federación Rusa de Ajedrez (CFR) brindó su apoyo ″a los ajedrecistas iraníes que participan a espera de resolverse el conflicto”.
De momento no pueden regresar y uno de ellos, Reza Mahdavi de 18 años declaró que solo piensa en el ajedrez, ″la guerra está mal, necesito concentrarme, ya veremos qué pasa”.
La bolsa de premios ascendió a cerca de veinte millones de rublos (220.000 euros) dividido entre los tres torneos celebrados: Torneo ‘A’ (Abierto) con un Elo mínimo de 2300 con 18.150.000 rublos (198.819 euros); Torneo ‘B’ (Niños): abierto a jugadores nacidos en 2014 o después, con 200.000 rublos (2190 euros) y Torneo ‘C’ (Leyendas) con 150.000 rublos (1643 euros).
Baste un dato para mencionar la importancia futura de convertirse cuanto antes en gran maestro. De los actuales ocho ajedrecistas que participarán desde el 28 de marzo en el Torneo de Candidatos para optar al título mundial, tres consiguieron la norma mundial entre los diez más precoces.
Se trata de Javokhir Sindarov (Uzbekistán) 12 años, 10 meses y 5 días, en el quinto puesto, le sigue en el sexto, Rameshbabu Praggnanandhaa (India) 12 años, 10 meses y 13 días. Ambos lo obtuvieron en 2018 y en el décimo, Wei Yi (China) 13 años, 8 meses, 23 días, conseguida en 2013.
El propio y actual campeón mundial, el indio Gukesh Dommaraju, es el tercero mas precoz en ser gran maestro con 12 años, 7 meses y 17 días, en 2019. Por cierto, en un gesto inusual se disculpó con los aficionados en el torneo de Praga, donde tuvo una mala actuación, solo una victoria en nueve partidas por no atenderlos. ″Quería estar solo” se justificó.
En el torneo de leyendas acudieron cinco veteranos el armenio excampeón soviético, Rafael Vaganian (74 años), el filipino Eduardo Torre (74 años), el francés, natural de la antigua Unión Soviética, Anatoli Vaisser (77 años) y los rusos Sergei Makarichev (72 años) y Yuri Balashov (76 años), este último, condecorado por el presidente Putin y recompensado por FIDE.
Aeroflot, sanciones y propaganda rusa
Aeroflot es la aerolínea nacional rusa respaldada por el estado e históricamente un importante patrocinador del ajedrez. El torneo organizado por la Federación Rusa y el Ministerio de Deportes, se creó en 2002, fue uno de los Open Abiertos más establecidos en el ajedrez internacional, que, tradicionalmente, atraía a la élite.
Pero todo cambió en marzo de 2022, los principales jugadores dejaron de asistir a suelo ruso y, como resultado, el torneo Aeroflot perdió brillantez los últimos años, después de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia y las sanciones internacionales. Algunos torneos continuaron teniendo lugar en Rusia, existieron pero en un estado menor con mínima presencia de ajedrecistas fuera de la órbita rusa.
Pocos grandes maestros occidentales se aventuraron desde entonces a jugar en territorio ruso. Sí lo hicieron el español, que no vive y se siente maltratado en España (actualmente en Paraguay), Francisco Vallejo, quien hizo propaganda a favor de Rusia y el estadounidense Hans Niemann, invitado el año pasado por la Federación de Ajedrez Rusa.
La FIDE desde 2022 impuso restricciones a Rusia y Bielorrusia, en línea con las sanciones deportivas, por lo que Moscú no pudo albergar competiciones oficiales de equipos con clasificación FIDE, sus equipos nacionales fueron suspendidos y sus jugadores se vieron obligados a competir bajo un estatus neutral en lugar de bajo la bandera e himno ruso. Todo esto motivó entre otras cuestiones, el traslado de Rusia a la federación de Asia.
La FIDE, dentro de su giro prorruso, auspiciado por su presidente, Arkady Dvorkovich, incluyó, por segundo año consecutivo, el Aeroflot entre los torneos elegibles para el Circuito FIDE 2026, una de las rutas clasificatorias para el ciclo del Campeonato Mundial 2026-2027. Cabe destacar que el torneo celebrado en Moscú clasificaba para normas directas tanto de Gran Maestro Internacional como de Maestro Internacional.
Todo esto coincide justo después de la polémica decisión de la Asamblea General de la FIDE, en diciembre de 2025 que ordenó una relajación de las restricciones a los equipos rusos y bielorrusos que compiten en torneos internacionales.
Por este motivo, la FIDE fue llevada al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) después de que cinco federaciones impugnaran esa decisión de levantar las sanciones a Rusia y Bielorrusia.
De este modo, la Federación de Ajedrez de Rusia y el Kremlin que considera el ajedrez una extensión de su diplomacia, obtuvo lo que quería y necesitaba, un blanqueo de imagen, una limpia rehabilitación gracias a la presencia del niño prodigio argentino que es uno de los más mediáticos actualmente en el mundo de los 64 escaques. De repente, un torneo en el ostracismo los últimos años pasó a ser ″prestigioso” según todos los analistas que lo siguieron.
Este Open Aeroflot en las actuales circunstancias era una importante victoria mediática, señalando que, a pesar de las sanciones, Moscú sigue siendo capaz de organizar competiciones internacionales significativas. Así, los responsables del ajedrez ruso estuvieron encantados sirvió a su propaganda destacando que no están aislados, un mantra que repiten como el clásico de que no hay ″que mezclar deporte con política”.
Basta seguir sus declaraciones y acciones. El niño prodigio, que obviamente, es inocente de todo lo que ocurre a su alrededor, en una ingenuidad propia de sus 12 años, en una entrevista al canal Chess Plus y reproducida en la página web oficial del torneo (por cierto, con el titular ″Aprendí mucho de la escuela rusa”) al preguntarle sobre libros de campeones ″soviéticos” (sic) citó ‘Mis grandes predecesores’ de Gari Kasparov.
Pues bien ese comentario ha sido señalado en la entrevista con un asterisco apostillando que el excampeón mundial ″está incluido en la lista de terroristas y extremistas de Rosfinmonitoring” (servicio creado por Putin que hace lista de opositores y libros prohibidos).
El periodista argentino, Carlos Ilardo, que ha seguido toda la trayectoria del ‘Messi del ajedrez’ afirma: ″La realidad indica que este proceso arrancó y acabó peor, teniendo en cuenta que había otras propuestas. Lamentablemente, creo que nunca vamos a saber el verdadero motivo por el que se apostó por llevar al niño a Rusia”.
Además llama la atención este experto en el ajedrez argentino en un hecho, ″si bien ninguna de las dos partes lo manifestaron públicamente, la relación de Faustino con unos de sus patrocinadores se ha roto porque su familia se inclinó por el viaje a Rusia. Durante el torneo se pudo advertir que la ropa utilizada por el niño en el Aeroflot sólo contenía los logos de dos de sus auspiciantes: Mercado Libre y MyInvestor. El sitio de ajedrez On Line ya no trabaja para el niño”.
Por último, Ilardo reconoce ″me resulta antipático efectuar un comentario siendo que no soy familiar, ni tengo amistad con la familia del niño Oro, y por lo tanto desconozco cuáles fueron los motivos que los llevaron (a sus padres) a tomar tamaña decisión. No sólo por el riesgo deportivo (era muy difícil lograr el récord en tan fuerte competencia), sino por el social (el rechazo que toda la comunidad del ajedrez tiene y siente por el régimen ruso), y algo aún mayor, el económico”.
Mientras tanto, el ajedrez ruso no detenía su máquina propagandística. El presidente de la Federación Rusa, Andrei Filatov declaró en la clausura del torneo: «en estos tiempos turbulentos venir una representación de 22 países es un logro excepcional”.

En la clausura también acudió e intervino el ideólogo del Kremlin y asesor del presidente Putin, Vladimir Medinsky, quien apuntó: ″Me alegra estar entre personas con ideas afines” calificando el ajedrez como juego ″histórico-militar” añadiendo que se han aliado con la federación rusa ″para llevar a cabo numerosos proyectos excepcionales”.
Por cierto este inspirador de Putin nació en Smila, Ucrania, y ha sido calificado por la oposición rusa como ″el peor historiador de la Rusia moderna”.
Previamente el día de la presentación, el diputado en la Duma y excampeón mundial, Anatoli Karpov señaló que el torneo era muy importante ya que la ″política está alterando actualmente los vínculos deportivos, incluido el ajedrez. El hecho de que podamos celebrar un festival tan grande y tradicional es un gran éxito para la Federación Rusa de Ajedrez”.
Durante el torneo hubo una exposición en su honor con fotos históricas con motivo de su próximo 75 cumpleaños.
También acudió a dicho acto la senadora Natalia Komarova y el que fuera subcampeón mundial en 2016, ahora sancionado por la UE y FIDE, y que ha jugado con uniforme militar en los terrenos conquistados por Rusia en Ucrania, Sergei Karjakin, quien, curiosamente, al igual que Filatov nació en el país que invadieron.
Dos curiosidades: Karjakin ostenta el segundo puesto en el récord de gran maestro más joven con 12 años y siete meses en 2002, siendo jugador de Ucrania, y fue desplazado casi dos décadas después del récord por Mishra. Otra es que, debido a un error (uno más) de FIDE apareció este mes de marzo en el ranking de la federación internacional en el puesto décimo mundial, lo que obligó debido a las protestas y a que está sancionado a su inmediata retirada. Desde la invasión rusa prácticamente no compite excepto en torneos rusos ad hoc.
Evidentemente, nadie quiere las guerras y muchos se preguntan el por qué de la presencia del niño argentino en Moscú, justo cuando Ucrania, lleva cuatro años desde su invasión y miles de víctimas civiles, entre ellos niños ajedrecistas como Oro que, en una muy mala decisión impuesta por otros fue a jugarse un posible récord a la capital del estado agresor.
El excampeón mundial en 2002 con solo 18 años, el ucraniano Ruslán Ponomariov, calificó de «poco inteligente» su viaje a Moscú mostrando su extrañeza de que no hubiera otros torneos a los que acudir vaticinando lo que ha ocurrido, «los rusos van a usar su imagen para su propaganda».
El hecho de que pudiera hacer historia en Rusia no es suficiente argumento, ningún título (que seguro conseguirá), ningún récord del mundo debe servir de coartada para la más que cuestionable actitud de los padres (residentes desde 2023 en España), asesores y patrocinadores. Los lugares son opcionales, los derechos humanos, la justicia, la ética y moral, no lo es.



