La poesía saharaui ha tenido su lugar en dos escenarios latinoamericanos, en la capital ecuatoriana, Quito y anteriormente en la localidad argentina de Lanús.
El Frente de Trabajadores de la Cultura (FTC) celebró en el Centro Cultural Máximo Gorki, en la localidad de Valentín Alsina (Lanús), el Primer Festival de Poesía de Lanús que sirvió, entre otras cuestiones, para homenajear la lucha del Sáhara Occidental.
Los argentinos Rubén Sacchi y Milagros Sefair junto a la venezolana Dayana López, compartieron parte de sus obra aparecida en la antología poética ‘Luna y estrella para un Sáhara Libre’ (168 páginas, editado en 2022) en la que, unidos a decenas de poetas de diferentes nacionalidades, dedicaron versos a su lucha saharaui.

La compiladora del libro citado, Milagros Sefair con el texto ‘Vientos de libertad’, además de Sacchi por medio de ‘Banderas’ y López a través de ‘Revertido mapa’ recordaron con sus poemas la lucha del pueblo saharaui.
Durante el evento se hizo especial mención a la situación en el Sáhara Occidental, un territorio clasificado por la ONU como no autónomo y que es objeto de un prolongado proceso de descolonización.
Las lecturas poéticas llamaron la atención sobre la difícil situación de los refugiados saharauis en los campamentos de Tinduf, donde miles de personas llevan décadas esperando una solución política acorde con el derecho internacional y el principio de autodeterminación.
También se rindió homenaje a los jóvenes del Frente Polisario, el comandante Lahbib Mohamed Abdelaziz, junto a Ghali Loushaa y Al-Salik Mohsen, víctimas de una emboscada perpetrada por Marruecos utilizando drones de tecnología militar israelí.
Los autores transformaron la literatura en una trinchera de resistencia cultural, demostrando que la palabra es un arma contra el olvido.
Encuentro de Quito
Con el auspicio de la Alcaldía Metropolitana de Quito se realizó en el Teatro Capitol, el IX Encuentro Internacional de las Artes Escénicas, que incluyó intervenciones musicales, presentaciones artísticas, ballet, danza y lectura de poemas, entre ellos del colectivo literario saharaui ‘Generación de la Amistad’, fundado en 2005.

Roberto Egas e Irma Hidalgo, gestores culturales venezolanos materializaron por novena ocasión un emotivo espectáculo con artistas, bailarines, danzantes, cantantes y poetas de diversas nacionalidades.
El aforo alcanzó los quinientos asistentes que escucharon poemas de Mohamed Alí Alí Salem y Zahra El Hasnaoui, poetas saharauis integrantes del Grupo ‘Generación de la Amistad’.
“Siguen rodeando, los esbirros del majzén, el hogar, la calle, la ciudad. / Pretenden ahogar el aire de Bojador/ de miedo y expandido espanto./ Su siniestra sombra fabrica bajeza,/ odio y sin razón”, fue una de la estrofas de ‘La casa asediada’ que conmocionó al auditorio.
El poema escrito por Ali Ali Salem hace mención a la valiente resistencia de la activista de derechos humanos Sultana Jaya y su familia ante el acoso sufrido en su casa en la ciudad de Bojador.
Luego los asistentes escucharon el poema ‘El silencio de las nubes’, de la saharaui Zahra El Hasnaoui Ahmed donde escribe:
“A las nubes no les quedan pastores. Nómadas taciturnas
tras los rebaños de dromedarios, las risas de los niños, los frigs de jaimas,
los pozos verdes y las melfas cantarinas…/Todo es distinto. Se fueron…
y vino el silencio a cubrir la infinidad/ de narcótica pausa./ Adormece al río, al viento enmudece, vacío… en la mirada/ en la palabra… intención./ No queda nada./ La sombra de las nubes consuela a una huérfana acacia”
‘El silencio de las nubes’ es el título de su primer poemario publicado en 2017 en Sevilla por Arma Poética Editorial.
Los textos fueron leídos por el coordinador de la Asociación Ecuatoriana de Amistad con el Pueblo Saharaui (Aeaps), Pablo de la Vega, que intervino en el apartado denominado ‘poeta invitado especial’, por el interés y compromiso con la causa saharaui de la productora general de este evento, la comunicadora y gestora cultural venezolana Katy Egas.
Este IX Encuentro Internacional homenajeó a Venezuela tras el terremoto sufrido.
El teatro Capitol en una edificación patrimonial construida por el arquitecto Giacomo Radioconcini (1860-1916) en 1908, inicialmente, conocido como Teatro Samaniego.



