El Senado de Estados Unidos aprobó el viernes, por 86 votos frente a 11, una ley que endurece las sanciones contra Rusia e Irán y que honra la memoria del senador republicano Lindsey Graham, fallecido en julio tras cerrar el acuerdo con la Casa Blanca.
La votación, casi unánime, contrasta con la polarización habitual en Washington, pero esconde una fractura: varios senadores demócratas, entre ellos Raphael Warnock, solo dieron su respaldo tras obtener garantías por escrito sobre el uso que Donald Trump hará de la nueva facultad arancelaria que la ley le concede: hasta un cien por ciento sobre las importaciones de los cinco mayores compradores de petróleo y gas rusos.
En la Cámara de Representantes, el demócrata Gregory Meeks ha ido más lejos al advertir que la norma legitima un poder arancelario del presidente que hoy está siendo revisado por el Tribunal Supremo. El texto aún debe votarse en la Cámara baja, que inicia ahora un receso de cinco semanas.
Analizamos este episodio de contrapeso institucional —el Congreso frente al Ejecutivo, incluso dentro de una votación bipartidista— y su lugar en el pulso hacia los comicios de mitad de mandato del 3 de noviembre, en la nueva entrega del Observatorio Trump, disponible en Aquí Madrid.



