Simplificación y actualización

Siempre he insistido sobre los riesgos de hablar de lo que no se sabe, y es posible que algunas personas crean que lo hago por arrogancia, por prepotencia u otra razón con intención malsana. Eso no es cierto, aunque debo admitir que en ocasiones me he comportado arrogante y prepotente; pero eso no es la generalidad.

Manejo con relativa facilidad el tema gramatical y lingüístico y, en virtud de ello, procuro compartir conocimientos para que los comunicadores sociales, educadores, profesionales de diversas áreas y gente del común, puedan despejar sus dudas y adquirir madurez para que se conviertan en ejemplos del buen decir, para lo que, también lo he dicho muchas veces, no es necesario tener profundos conocimientos en esa materia ni menos aun ser miembro de la RAE (Real Academia Española). ¡Así de sencillo! 

A la luz de numerosos aportes en esta ventana de divulgación periodística y en otros ámbitos, muchas dudas han sido disipadas, y una considerable cantidad de personas ha entendido la importancia de escribir y hablar bien. Se me ha señalado de no aceptar sugerencias, recomendaciones y correcciones, lo cual tampoco es cierto. Sí las acepto; lo que no acepto son las necedades de algunas personas que, sin ningún argumento sólido, pretendan «dictarme cátedra» de lo que no saben.

¿Que utilizo la ironía y el sarcasmo? ¡Sí y mucho! Pero lo hago de manera consciente, para procurar que el mensaje sea captado con mayor facilidad, pues esos son recursos literarios de gran utilidad, siempre que se sepa usarlos.       

La gama de esos sabidillos en esto del lenguaje, es incuantificable, dado que están en todos los estratos sociales, siempre al acecho, a la espera de una oportunidad para atacar y exhibir su «florido léxico» y sus «profundos conocimientos»; pero por lo general siempre salen trasquilados, máxime ahora cuando todo está al alcance de la mano, siempre que se le dé un buen uso a las publicaciones que aparecen en Google y en otros buscadores. ¡Hay que estar actualizado para no hacer el ridículo, pues cuando no se sepa algo, es preferible no opinar. Cada vez que escribo setiembre en lugar de septiembre, nunca falta alguien que me diga que estoy equivocado; pero lo curioso es que nunca me dicen en qué consiste el error. Por esa y por otras razones, hoy les hablaré de simplificación y actualización ortográficas, con el deseo de que muchas personas puedan apercibirse de lo necesario para deshacerse de sus dudas. ¡Esa es la idea!   

Simplificación es la acción y el efecto de simplificar; simplificar es hacer simples las cosas. En materia de lenguaje, la RAE ha usado la simplificación ortográfica para eliminar letras mudas, dobles consonantes, dobles vocales y otros elementos que podrían afectar la pronunciación. No sé cuándo se hizo la última reforma; pero estimo que fue hace muchos años.

Lo cierto es que antes se escribía obscuro, postdata, postgrado, portaaviones, psiquiatría, psiquiatra, psicología, psicólogo, septiembre, reestablecer, reemplazar, reestructurar, transporte, sobreesdrújulas. Ahora podrá escribirse oscuro, posdata, posgrado, portaviones, siquiatría, siquiatra, sicología, sicólogo, setiembre, restablecer, remplazar, restructurar, trasporte y sobresdrújulas, sin que nadie pueda tacharlas de error, toda vez que han sido modificadas, lo cual las convierte en palabras de doble ortografía, que podrán usarse en razón de gusto. ¡Yo prefiero las modificadas! ¿Y usted?

En cuanto a la actualización, la última ocurrió en 2010, aunque antes había habido otras que tuvieron poca difusión. En tal sentido, los dígrafos «ch» (che) y «ll» (elle), no fue que los eliminaron, sino que perdieron autonomía en la tabla oficial del abecedario. Eliminarlos implicaría modificar las palabras que las contienen, y eso sí sería un verdadero problema. ¡Y si lo duda, haga la prueba!

Algunas letras cambiaron de nombre, como la i griega (y), que desde esa fecha se le llama «ye». La «b» y la «v» se llaman «be» y «uve». Antes, a la palabra solo se le colocaba tilde cuando era de solamente (adverbio de modo): «Sólo podrán ser vacunados los mayores de dieciocho años». No se le colocaba cuando era adjetivo (sin compañía): «El director llegó solo al sitio de la reunión». El mismo criterio se aplica a los pronombres demostrativos este, ese, aquel, con sus femeninos y plurales, salvo en casos en que haya altísima posibilidad de confusión.

Los prefijos van pegados a la palabra que siguen, como exministro, posventa, posdata, superbién. En el caso de posventa y posdata, más que una actualización, es una simplificación, si se toma en cuenta el hecho de que antes eran postventa y postdata. En el caso de «ex», la RAE sugiere que vaya pegado a la palabra que acompaña: exministro, exesposa, exdirector, etc.; pero exceptúa los casos en los que esta sea compuesta o una denominación de más de una palabra: ex superintendente, ex cuentadante, ex primer ministro. En el caso de los prefijos anti y pro, se coloca guion cuando la palabra que los acompaña comienzan con mayúscula: “anti-Argentina, anti-OPEP; pro-Trump, pro-Rusia, etc.

Retomo el caso del cambio de nombre de «ve» por «uve», para acotarles que, aunque fue promovido en 2010, en España se usaba desde mucho antes, lo cual era verificable en cuñas comerciales y en otros contenidos televisivos. En resumen, usted es libre de escoger entre el pasado y el presente; pero si no está seguro de algo, por favor no opine.            

David Figueroa Díaz
David Figueroa Díaz (Araure, Venezuela, 1964) se inició en el periodismo de opinión a los 17 años de edad, y más tarde se convirtió en un estudioso del lenguaje oral y escrito. Mantuvo una publicación semanal por más de veinte años en el diario Última Hora de Acarigua-Araure, estado Portuguesa, y a partir de 2018 en El Impulso de Barquisimeto, dedicada al análisis y corrección de los errores más frecuentes en los medios de comunicación y en el habla cotidiana. Es licenciado en Comunicación Social (Cum Laude) por la Universidad Católica Cecilio Acosta (Unica) de Maracaibo; docente universitario, director de Comunicación e Información de la Alcaldía del municipio Guanarito. Es corredactor del Manual de Estilo de los Periodistas de la Dirección de Medios Públicos del Gobierno de Portuguesa; facilitador de talleres de ortografía y redacción periodística para medios impresos y digitales; miembro del Colegio Nacional de Periodistas seccional Portuguesa (CNP) y de la Asociación de Locutores y Operadores de Radio (Aloer).

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