Hace pocos días, los sioux de Dakota del Norte celebraron un homenaje a Leonard Peltier, de 80 años de edad, viejo activista del American Indian Movement (AIM), a quien Joe Biden indultó hace poco más de un mes en las últimas horas de su mandato presidencial.
Peltier ha sido llamado el Mandela sioux. Proviene de los anishinaabe, una de las ramas sioux, y creció entre los chippewa de las montañas de la Tortuga, un territorio casi fronterizo con Canadá.
A mediados del siglo XIX, su tribu luchó contra el poder de Washington por el incumplimiento de tratados mutuos que implicaban la cesión de tierras. por parte de los indios.
En su memoria personal y social, permanecen las llamadas guerras sioux, así como la derrota y muerte del general George A. Custer en Little Big Horn, por parte de los guerreros sioux dirigidos por Tatanka Iyotanka (Toro Sentado). También las dos tragedias y masacres de los indios que tuvieron lugar en Wounded Knee (Rodilla Herida), en 1890 y 1973 respectivamente, que recuerda el logo del Movimiento Indio Americano.
En esta misma publicación, hemos dado cuenta de la resistencia y protestas de los sioux de la reserva de Standing Rock (Dakota del Norte y del Sur) contra la construcción de un oleoducto por parte de las empresas Sunocco Logistics y Energy Transfer Partsners. Se trata de una tubería de 1.900 kilómetros que, casi desde Canadá atraviesa cuatro estados de los EEUU.
Aparte de constituir una amenaza permanente contra las aguas y fuentes hídricos de su territorio, los nativos han denunciado repetidamente que esa instalación afecta a zonas consideradas sagradas por los sioux e incumple tratados firmados por Washington y las naciones indias en el siglo XIX.
Los afectados han contado con la solidaridad de otras tribus nativas, grupos ecologistas y luchadores por los derechos civiles. También con el apoyo público de Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez. De hecho, ésta última siempre ha dicho que decidió entrar en la lucha política tras participar en las manifestaciones y campamentos erigidos por los sioux para luchar contra el oleoducto de Standing Rock.
Durante su primera presidencia de Donald Trump avaló el proyecto con su firma.
Pero Leonard Peltier, conocido como el Mandela sioux, no ha podido participar en nada de lo anterior, aunque esté íntimamente ligado a su propia trayectoria, a la lucha de los suyos.
Peltier ha estado encarcelado desde el día 6 de febrero de 1976, cuando fue detenido en Canadá bajo la acusación de haber matado a dos policías en un tiroteo.
Ese hecho había tenido lugar siete meses antes en la reserva india de Pine Ridge (Dakota del Sur). Peltier fue condenado en 1977 a una doble pena de cadena perpetua.
En 1979, logró huir de la prisión, aunque su escapada sólo duró tres días.
Ahora, al día siguiente de su regreso, los suyos organizaron una ceremonia y concentración de bienvenida a la que acudieron muchos nativos y otras personas de lugares lejanos.
–He estado 49 años encarcelado por algo que no hice, por algo que nunca lograron probar legalmente. Nunca pensé que lograría salir de esto. Ahora tengo ochenta años. El hombre que ingresó en prisión tenía 32. Pero estoy orgulloso de mi postura, de las decisiones que asumí para luchar por nuestro derecho a la supervivencia, dijo Peltier a quienes lo rodearon en este gran homenaje.
En el acto de bienvenida a Leonard Peltier, hubo danzas tradicionales y sonido de los tambores y cánticos del himno del AIM, que recuerda el asesinato brutal en 1972 de Raymond Yellow Thunder (Trueno Amarillo), en la misma reserva de Pine Ridge, por parte de cuatro hombres blancos. Dicho himno resuena desde entonces en las principales manifestaciones de los sioux.
Los tambores empezaron a sonar desde que se supo que Peltier subía al avión en Florida, tras haber salido de la cárcel en la que se encontraba.
Durante años, Amnistía Internacional y numerosas organizaciones por los derechos humanos, también el Parlamento Europeo, pidieron la liberación del preso Peltier, lo mismo que muchos activistas políticos y personalidades como Nelson Mandela, la madre Teresa, Rigoberta Menchú y el Dalai Lama.
Su salida de la cárcel es consecuencia de una de las últimas decisiones de Joe Biden, quien firmó la orden correspondiente en la última hora de su mandato.
En realidad, desde el punto de vista legal, lo que ha hecho esa clemencia presidencial de Biden es cambiar la prisión por una orden de arresto domiciliario.
Según la defensa de Leonard Peltier, él nunca negó su participación en el tiroteo en el que murieron los dos agentes del FBI; pero siempre negó ser quien acabó con su vida y las pruebas que ponían en cuestión que él fuera autor de esas dos muertes nunca fueron aceptadas por los jueces.
Tiempo después, el mismo funcionario de policía que lo detuvo declaró que su extradición desde Canadá no respetó la legalidad y que no tuvo un juicio justo en los Estados Unidos.
El 7 de junio de 2022, el grupo de trabajo del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU contra las detenciones arbitrarias elaboró un informe sobre aquellas circunstancias y concluyó que su arresto fue contrario a varias normas internacionales y opuesto a la Declaración Universal de los Derechos Humanos.