La final de la pasada Champions League entre el francés Paris Saint Germain (PSG) y el inglés Arsenal ha dejado muchas secuelas y protagonistas y uno de ellos sigue la estela de la larga relación entre futbolistas y ajedrez.
Se trata del guardameta ruso del PSG, Matvéi Safonov, de 27 años, que es conocido entre sus compañeros por ‘Matya’ y que debió enfrentarse a la tanda de penalties, y aunque no paró ninguno, su equipo se proclamó campeón por segundo año consecutivo.
Safonov, que cogió la titularidad de la portería del equipo francés este año, procede del FK Krasnodar (donde estuvo siete temporadas) y siguiendo una larga tradición en Rusia es un apasionado del ajedrez. De hecho, el presidente del club de ajedrez donde practicaba recuerda que tenía ″mucho talento” para el juego, por lo que incluso le venció en alguna partida.
El arquero ruso confiesa que el ajedrez le ayuda a la ″resistencia a todo tipo de presión”, por ejemplo, al enfrentarse a una tanda de penalties, como la que vivió en la final.
Además es un lector de su compatriota, el escritor Fiódor Dostoyevski (1821-1881) destacando su novela ‘Crimen y Castigo’ así como lee los relatos de HP Lovecraft (1890-1937).

Así, Safonov rememora al legendario portero ruso Lev Yashin (1929-1990) la ‘Araña negra’, que también era aficionado al ajedrez, una pasión que se manifestó a temprana edad. Admirador del que fuera campeón mundial, Mijaíl Botvinnik (1911-1995), la experiencia de jugar ajedrez le dio una mejor visión de los movimientos del oponente en el campo de fútbol.
Por su parte, el noveno campeón mundial, el armenio Tigran Petrosian (1929-1984) era conocido por ser un apasionado seguidor del Spartak Moscú y un gran conocedor del fútbol en general. Los que lo conocieron afirman que esperaba con impaciencia el partido semanal de su equipo para no perdérselo.
El gran maestro David Bronstein (1924-2006) campeón de la Unión Soviética en 1948 y 1949 y subcampeón mundial en 1951 creía que «el juego del fútbol era más rico en contenido mental que en el ajedrez”.
La pasión por el fútbol también está muy viva en la célebre campeona mundial femenina, Nona Gaprindashvili, de 85 años, que ve casi todos los partidos importantes y está ansiosa por discutirlos en detalle con cualquiera en cualquier momento.
El actual delantero del PSG, el georgiano Khvicha Kvaratskhelia le regaló su camiseta con la dedicatoria: ‘A la reina del ajedrez mundial’, cuando lucía la elástica del Nápoles, equipo al que contribuyó para ganar su tercer Scudetto en 2023.
También en Georgia, el jugador del Dinamo Tbilisi, y de forma efímera del Spartak Moscú, y que representó cuatro veces a la selección nacional soviética, Manuchar Machaidze, hoy con 77 años, solía jugar al ajedrez en su juventud e incluso participó en el campeonato de la capital.
″En mi tiempo, avancé en cuanto a tener la norma de candidato a maestro. He estado jugando de vez en cuando, aunque últimamente más de forma digital. Conocí a Petrosian, Tal, y pasé tiempo en compañía de Spassky. Conozco a Karpov y a Kasparov. Huelga decir que conozco bien a nuestros jugadores georgianos Giorgi Giorgadze y Zurab Azmaiparashvili” (este último, el polémico presidente de la Unión Europa de Ajedrez, ECU).
Añade: ″Nona Gaprindashvili es amiga mía…. Verás que no soy un extraño al círculo de jugadores de ajedrez”, declaró en una entrevista.
Como curiosidad, en lo futbolístico Machaidze es el único jugador de la etapa soviética que levantó dos veces la Copa como capitán, en 1976 y 1979.
El jugador del Dinamo de Kiev y entrenador de la URSS (1990-1992) y luego de Rusia (1998), Anatoli Byshovets de 80 años, fue un visitante habitual del encuentro por el campeonato mundial entre ‘Vishy’ Anand y Boris Gelfand disputado en 2012 en la Galería Tretyakov de Moscú.
Los ya exjugadores internacionales Dmitri Sychov y Dmitri Bulykin se interesaron mucho por ver a los equipos rusos jugar en la Olimpiada de Ajedrez 2018 e incluso disputaron alguna partida en el tablero.
En mayo de 2019, Bulykin hizo el primer movimiento simbólico en la etapa del Gran Premio de la FIDE en Moscú.

Pero también hay ajedrecistas rusos apasionados por el fútbol, Nikita Vitiugov, que representa desde 2023 a Inglaterra, es seguidor del alemán Werder Bremen. Así respondió a una de las preguntas de la revista alemana de ajedrez Schach:
-″¿Con qué persona cambiarías felizmente tu destino por un solo día, y por qué?”
-”Sería interesante encontrarse en las botas de un jugador de fútbol saliendo a uno de los partidos de vuelta de playoffs de la Liga de Campeones”.
Otra ajedrecista, la maestra internacional moldava-francesa, Almira Skripchenko, incluso se vistió con la camiseta del Werder Bremen como parte de la campaña publicitaria de la Bundesliga de Ajedrez.
No hay que olvidar que el estadio del Werder Bremen, el Weserstadion, fue el escenario que acogió en Alemania la final por clubes de ajedrez en 2023 teniendo como referencia a su exjugador Marco Bode.
En mayo de 2025, la Academia de la Federación Rusa de Fútbol, junto con la Federación Rusa de Ajedrez, ha desarrollado un programa gratuito titulado ‘Fútbol y Ajedrez’ donde ofrecen 68 lecciones en una plataforma on line y enseña a ver paralelismos entre lo que sucede en el campo de fútbol y el tablero de ajedrez.

Pero la afición llega también a los seguidores de los equipos rusos. Así, el 1 de diciembre 2019 por primera vez en la historia de la Premier League rusa, el Gazprom-Arena recibió un enfrentamiento amistoso de ajedrecistas seguidores del FC Zenit y del Spartak Moscú (1-0 resultado final).
El equipo local estuvo encabezado por Maxim Matlakov y Kirill Alekseenko y los moscovitas por Ian Nepomniachtchi y Evgeny Tomashevsky.
Por cierto, salvo ‘El profesor’ Tomashevsky, los otros tres ajedrecistas firmaron el manifiesto contra la guerra de Ucrania.
Precisamente, para acabar con el inicio, el ruso Safonov tiene como compañero como defensa del PSG al internacional ucraniano Ilya Zabarnyi, que llegó al equipo francés procedente del inglés Bournemouth, por lo que entre ambos, fuera del terreno de juego, hay cierta tensión.
El ucraniano manifestó sobre sus relaciones que cumple con sus obligaciones limitándose a lo profesional, no en vano denominó como ″estado terrorista” a Rusia, apoyando las sanciones y aislamiento al fútbol ruso. De hecho, una semana antes de la final de la Champions en un entrenamiento no tendió la mano a su compañero ruso.
″No mantengo una relación” añadiendo que el estado agresor ruso quiere ″destruir la libertad y la independencia de Ucrania”. Tras la consecución del título lució la bandera ucraniana.
Previamente Zabarnyi, pidió antes de fichar por el PSG la salida del guardameta ruso, algo que no logró y ahora posiblemente sea él quien vaya a otro equipo (se especula con el Liverpool e incluso el Real Madrid) este verano para no seguir en París.



