Periodistas y cineastas saharauis que trabajan en el Sáhara Occidental han denunciado la utilización de eventos culturales en Dajla por parte de las autoridades marroquíes como una forma de proyectar “una falsa imagen de normalidad” sobre un territorio marcado por la ocupación, represión y restricciones a la libertad de expresión.
La declaración, firmada por el equipo de reporteros saharauis Equipe Media, expresa el “más firme rechazo” a la participación de cineastas, guionistas y miembros de jurados internacionales en el Festival de Cine Internacional de Dajla, que se celebra del viernes 6 al sábado 12 de junio, organizado por las autoridades marroquíes.

El colectivo sostiene que estos certámenes están siendo utilizados como herramienta de propaganda institucional para ocultar una realidad de vigilancia, acoso, censura y restricciones severas contra la población saharaui y, de forma particular, contra quienes documentan la situación desde el periodismo, el cine o el activismo.
“Mientras los invitados internacionales son recibidos con alfombras rojas y actos oficiales, los profesionales de la información y el cine saharauis enfrentamos a diario vigilancia extrema, acoso, censura y severas restricciones”, recoge la declaración.
Equipe Media subraya que no puede existir un diálogo cultural “auténtico ni ético” en un contexto en el que la libertad de expresión es negada a la población saharaui. Por ello, pide a directores, guionistas y jurados internacionales que no participen en actos que, a su juicio, contribuyen al lavado de imagen de la ocupación marroquí.
El gesto de Manuel Peña
Precisamente, uno de los codirectores del certamen del Festival Internacional de Cine de Bueu (FICBueu), el español Manuel Peña canceló su participación en el jurado del citado Festival de Cine Internacional de Dajla, lo que fue saludado por los saharauis de Equipe Media.
Según esta agencia de noticias saharaui, la decisión se produjo tras una comunicación directa y después de la campaña de sensibilización impulsada por el Festival Internacional de Cine del Sáhara (FiSahara), que desde los campamentos de población refugiada saharaui defiende el cine como herramienta de memoria, denuncia y solidaridad.
El colectivo saharaui considera que la postura de Peña representa “un ejemplo de coherencia, dignidad y compromiso con la justicia y los derechos humanos”.
El llamamiento se dirige al conjunto del sector audiovisual internacional, al que Equipe Media pide escuchar “las voces de quienes pagan un alto precio por documentar la realidad” en el Sáhara Occidental. Según la organización, detrás de la programación cultural promovida en Dajla se esconde un escenario de represión, intimidación y silencio del periodismo independiente.

La declaración recuerda que numerosos activistas y profesionales de los medios saharauis han sufrido consecuencias graves por su labor pacífica, desde la cárcel hasta la tortura, el despido, la persecución judicial o la vigilancia policial. Algunos, señala el texto, han sido condenados a penas muy elevadas, incluida la cadena perpetua, bajo acusaciones que el colectivo considera falsas.
El Festival Internacional de Cine del Sáhara Occidental también realizó un llamamiento a cineastas, productores y profesionales de la cultura para no participar en el citado festival de cine de Dajla, ya que forma parte ″de una estrategia destinada a normalizar y blanquear la ocupación del Sáhara Occidental”.
La directora ejecutiva de FiSahara, María Carrión, sostiene que el festival en Dajla ″no está concebido como un espacio de diálogo cultural, sino como una herramienta al servicio de la política marroquí en el territorio ocupado”.
Desde 2003, FiSahara celebra su festival en los campamentos de refugiados saharauis de Argelia, donde miles de saharauis viven exiliados desde hace décadas.
Como antecedente reciente de esta denuncia sobre el uso cultural por parte marroquí, FiSahara ya había señalado en 2025 el rodaje de ‘La Odisea’ en Dajla como parte de una estrategia de normalización cultural y lavado de imagen de la ocupación.
Documentales saharauis de Equipe Media
Por otra parte, dos documentales que retratan la situación de los saharauis en las zonas ocupadas por Marruecos en el Sahara Occidental fueron exhibidos en el Festival ‘Abolish’, organizado por el grupo DIA Kollektiv, con sede en la capital suiza, Berna.
En este festival político cultural se proyectaron dos documentales: ‘Tres cámaras robadas’ y ‘Una memoria que se niega a rendirse’, los cuales ponen de relieve el sufrimiento que padecen los periodistas y activistas saharauis encarcelados en las prisiones marroquíes, así como el de sus familias.

El festival contó con la participación del coordinador de la plataforma informativa ‘Equipe Media’, Mohamed Mayara (que ha sufrido ataques en el Sahara por agresores marroquíes) y el representante del Frente Polisario en los cantones alemanes en Suiza, M’hamed Said.
El representante saharaui inició su intervención hablando de la historia de la resistencia saharaui, desde la colonización española (1884-1976) hasta el inicio de la invasión marroquí (1976-actualidad), incluyendo el acuerdo de alto el fuego, destacando que” los motivos del alto el fuego han sido la búsqueda de un referéndum libre y justo que permitiera al pueblo saharaui ejercer su derecho a la autodeterminación y la independencia”.
M’hamed Said recordó “los crímenes de la ocupación cometidos por Marruecos durante su invasión del Sáhara Occidental”, refiriéndose a la construcción del ‘muro del apartheid’ que describió como “el más largo y alto después de la Gran Muralla China, plagado de más de ocho millones de minas terrestres y que cobra la vida de saharauis inocentes y socava el modo de vida que han elegido y heredado de sus antepasados”.
Por su parte, Mayara habló sobre los dos documentales y el sufrimiento de los periodistas presos y familias saharauis, criticando duramente a la comunidad internacional por su “silencio ante los crímenes cometidos diaria y sistemáticamente contra el pueblo saharaui y contra los activistas que lideran la resistencia contra la ocupación”.
Al finalizar la proyección, se abrió un debate de preguntas para el público, que mostró un gran interés en la situación del conflicto saharaui.



