Una antipoesía para Nicanor Parra

Tal y como las nubes no se puedan atar con un guaral y portarlas como volantines, no hay quien amarre la voluntad versada de Don Nicanor. Y, es que, por fortuna, el corazón siempre se ubica a la izquierda.

image Una antipoesía para Nicanor Parra
Xulio Formoso: Nicanor Parra

El pasado viernes 05 de septiembre cumplió un centenario de vida el poeta chileno Nicanor Parra. Nacido en San Fabián de Alico, luego de dar varias vueltas y volteretas por el mundo, está residenciado en la actualidad en el balneario de Cruces, teniendo permanentemente ante sus ojos el océano revuelto que, como alguna travesura de un duende cabrón, se llama Pacífico.

Los años tienen la facultad de temperar las radicalidades, por eso es que Don Nicanor aspira a seguir antipoétizando artefactos al menos un centenario más.

Popularmente se dice que hijo de gato caza ratón, así es que éste Parra siguió escribiendo lo que aprendió de las canciones que desde la cuna y luego desde la cama le escuchara a su mamá, Rosa Sandoval, mientras ella cual Penélope chilena tejía y destejía sueños.

Antipoesía

Aun teniendo la mejor disposición para escribir, no siempre las palabras indicadas acuden a la cita.

A veces, las metáforas concurren a los reiterados llamados realizados por los informes técnicos que se archivan a medio elaborar en el escritorio digital, lo cual no es tan grave como cuando es un dato estadístico que se asoma al borde de un poema. Ambas impertinencias puede que sean muy buenas o, al menos, útiles, solo que están en el lugar equivocado.

En tiempos pasados serían víctimas del borrón o la tachadura. Actualmente una suave sombra los recubre y en el breve compás de dos tiempos (cortar/pegar), la selección va a dar con sus cosquillas al fondo de la página.

Allí se van macerando ideas chucutas, imágenes que no lograron impresionar cabalmente a la retina, fórmulas inexactas, definiciones originales, símiles misiles, verbos interesantes pero no tanto, nombres vislumbrados en la duermevela, prefijos que se cayeron de sus alfileres, frases inmaduras, oraciones edulcoradas, párrafos descafeinados.

En fin, una sarta de elementos verbales que en su momento se atravesaron en la autopista de la línea y que obligaron a recurrir a una rápida maniobra para no atropellarlos y dejarlos sin vida en el pavimento humedecido por la tinta.

Una no sabe para quien escribe hasta que alguien se atreve a mirar entre las persianas de letras qué hay dentro. A veces en la penumbra se esconde un abrazo monosílabo, como vos, como yo. Otras veces, lo que se halla es pura basurita bajo el texto como un cocuyo insomne, como esto que has leído.

Artefactos

¿Qué es un artefacto? Según Nicanor Parra es una obra artística compuesta por diferentes objetos rescatados de lo que desecha la gente como basura. Se colocan todos estéticamente bajo una frase o título, también rescatado de los vertederos textuales de uno mismo.

Los artefactos deberían ser instituidos como ficha de presentación de un grupo familiar. Por ejemplo, la cocina debería ser el ambiente más amplio de la casa. Allí tradicionalmente ocurren las mejores tertulias. Las y los miembros de la familia coinciden para tomarse un cafecito, servirse un vaso de agua, colaborar o estorbar en la preparación de los alimentos, mientras la chiquillería entra y sale constantemente para buscar apoyo adulto o saquear la nevera.

La basura es una manifestación cultural. ¿Qué es basura? ¿Qué es desechable y qué reciclable? ¿Es posible realizar una investigación de las preferencias y costumbres de los vecinas y vecinas por el estudio de lo que botan semanalmente?

Mi padre solía decirnos: “¿para qué quieren ir a un gimnasio? Agarren un saco y se van por cualquier avenida de Caracas recogiendo latas y papeles. Así caminan bastante, hacen muchas flexiones al agacharse y levantarse, alzan pesas y, sin costo alguno, hacen algo productivo limpiando la ciudad”.

A quienes nos hemos criado en una familia pobre y con conciencia ecológica nos resulta incómodo y hasta poco ético botar tantas cosas. Pero, al menos en Venezuela lamentablemente aún no existe una real cultura del reciclaje. Pocos son los artículos que se expenden en envases retornables. La presencia de contenedores separados para clasificar el vidrio, papel y cartón, aluminio y materia orgánica son casi nulos.

En estos casos, la conciencia sucumbe ante lo pragmático. Quienes vivimos en casas con patio tenemos la ventaja de poder preparar compost para alimentar el huerto y las flores. Pero, ¿cómo hacen quienes habitan apartamentos? Se puede acumular los periódicos y llevarlos luego a la recicladora pero mientras crece el pilón ¿cómo prevenimos el polvo, insectos y ratones?

Estando adolescente vi Dersu Uzala, una película de Kurosawa, y desde entonces no quemo ni boto ningún resto de comida. Si queda alguna sobra, hueso o pellejo, la dejo a disposición de algún animal. Siempre habrá un gato o bachaco que se lo coma. Son hábitos culturales.

En estas disertaciones estábamos cuando escuché el ruido del colector de basura. Le pedí a una sobrina, quien nos había estado escuchando, que sacara las bolsas de las papeleras. Ella salió obediente.

– ¡Primos, ayúdenme que viene el camión de la cultura!

La basura como hecho cultural eso es un artefacto Parra el futuro.

Ileana Ruiz
Ileana Ruiz (Venezuela). Activista de derechos humanos, investigadora social y periodista. Asesora en resolución de conflictos, educación popular, participación ciudadana y derechos humanos y profesora de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad. Articulista en el semanario venezolano “Todosadentro” del Ministerio de la Cultura desde 2006. Premio Nacional de Periodismo de Opinión, 2013. Entre sus publicaciones: De la indignación a la implicación (2006); Pueblo de agua: Cuentos para la educación en derechos humanos sobre la identidad del pueblo warao (2009); Servicio de policía bajo la mirada ciudadana (2010); La clave del acuerdo. Practiguía para la resolución pacífica de conflictos (2011); Pasos dados poco a poco. Memoria y cuentos del proceso de constitución de los Comités Ciudadanos de Control Policial (2012).

4 COMENTARIOS

  1. Pizarro tiene toda la razón y más bien creo que se queda corto.
    Lo que Castro en particular y esa izquierda sumisa le hicieron a Nicanor Parra no tiene nombre. La historia NO los absolverá; no podrá absolverlos nunca por más agua que haya pasado bajo los puentes. Hay actos que no deben tener perdón ni olvido y este es uno de ellos por más que al causante directo le importe un comino y ya ni siquiera se acuerde. Y mucho menos a los tristes feudatarios que lo secundaron.
    Honor por siempre al maestro Nicanor y a su grandeza.
    Como siempre, excelente el dibujo de Xulio, genial. Esos danzantes de cueca bailando al son de la voz y el charango de Violeta con fondo de las montañas de Alico enmarcando al poeta en uno de sus característicos gestos, es extraordinario.

  2. En 1970 Fidel Castro decidió que Nicanor Parra era persona non grata en Cuba y en consecuencia, en todos los ámbitos intelectuales e ideológicos de la izquierda que por esas fechas le rendía pleitesía, sumisión y reverencia. Esto dio pretexto para un juicio político y moral como si el gran Nicanor hubiera sido una especie de reo de alta traición. Lo sometió al escarnio público como si hubiera participado en una acción de guerra patrocinada por la CIA. ¿Motivo? Pues que en ocasión de una importante reunión de poetas en la Biblioteca del Congreso en Washington, Nicanor y los demás poetas participantes fueron invitados por Pat Nixon a un té en la Casa Blanca en un acto de cortesía intrascendente. Intrascendente, pero no le perdonaban al poeta que en uno de sus versos escribiera con todo el humor que lo caracterizaba: “Cuba sí, yanquis también”. A lo mejor hubieran preferido que dijera “Yanquis no, Cuba tampoco”.
    Lo más triste es que incluso en Chile tuvimos que presenciar avergonzados los resultados de este Ukase caribeño.
    Ha llovido mucho desde entonces y los ríos de Santiago han visto pasar mucha agua y mucha sangre pero éstas son cosas que no debemos olvidar. Nuestros pueblos tienen memoria corta y portátil. Hoy leí este artículo y ví el magnífico dibujo que lo acompaña y sentí la necesidad de aclarar algunos puntos para que la desmemoria y el olvido no nos haga cómplices por defecto.
    Tal vez este no sea un comentario simpático pero lo hice para conjurar mis demonios más que para agradar a lectores ocasionales.

  3. Wow! Qué buen dibujo. Buenísimo. La que está ahí con el charango es Violeta Parra no? El artículo es muy bonito, muy poético y diferente. Muy bueno todo. Lo voy a descargar para guardarlo en mis archivos.

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